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19.11.11

El gran reinado de la justicia de Dios

20 de noviembre de 2011
Reinado de Cristo (Propio 29). Año A.

El reinado de Cristo nos desafía a ofrecer caridad a quienes sufren, pero aún más: a unirnos a Dios en la transformación de sistemas y sociedades.


Este es el último domingo del año litúrgico de la iglesia. Termina con pasajes que subrayan el reinado de Cristo y sus implicaciones. Ezequiel 24 viene del periodo del Exilio del pueblo de Dios, Israel, y es parte de un largo discurso sobre el reinado de Dios. El pasaje comienza en el verso 15 con el anuncio de que Dios se va a convertir en el pastor de Israel que cuida de las ovejas de forma que las hará prosperar. La primera parte del discurso, sin embargo, es una censura de los pastores de Israel. Se les acusa de esquilmar las ovejas en vez de alimentarlas y cuidar de ellas. Sin embargo, la lectura enfatiza el reinado de Dios y cómo Dios pondrá las cosas en su sitio -llevando las ovejas a verdes pastos y cuidando de ellas. Es una palabra de esperanza para las personas LGBT y otros grupos oprimidos que han sido dañados por líderes religiosos en el pasado. Es también esperanzador que el reinado de Dios les traiga un tiempo en el que serán provistos los recursos necesarios para una buena vida.

El Salmo 100, se usa con frecuencia en muchas iglesias para invitar a la oración, parece ser un bosquejo de un servicio de acción de gracias en el Templo de Jerusalén. En este contexto, no solo se presenta Dios como guía y escudo para el pueblo, la metáfora del pastor y las ovejas continúa adoradores que declaran que ellos son las ovejas. La invitación a regocijarnos ante el Señor continúa hoy en coros y miembros de la asamblea.

¿Cómo has experimentado la transición de un pastor/líder que fue dañino para las ovejas/pueblo, a un pastor que alimenta las ovejas y las lleva a espacios seguros?

Efesios 1:15-23 presenta la imagen de Cristo como Gobernante y Soberano, sentado sobre un trono y teniendo todo el poder y la autoridad sobre los gobiernos, los sistemas y la iglesia. La seguridad de que el reinado de Dios fue inaugurado con la resurrección de Jesús da esperanza a quienes han sido oprimidos por fuerzas civiles y religiosas.

Mateo 25:31-46 parece volver al mensaje de Ezequiel, que critica negativamente a los líderes religiosos que no reconocieron de qué iba Jesús y lo que Jesús quería del liderazgo. A quienes se dirige el pasaje de las ovejas y las cabras es a los discípulos. Ellos son los que sirvieron o no al pueblo. Se plantea la sugerencia de un nuevo reinado que responda a los intereses de las personas. La esperanza es que cuando cualquiera alimente a los hambrientos, vista al desnudo y visite al preso, entonces el mundo y el reinado de Dios serán uno. Aunque el orden del mundo sea injusto, el orden de Dios está presente como apoyo de las necesidades de las personas abajo de la escala social.

¿De qué forma experimentas la iglesia como un lugar donde los "más pequeños de estos" son traídos al centro, especialmente en referencia a las personas LGBT? ¿Cuándo ves que la esperanza descrita en estos pasajes se hace vida hoy?

Creemos que es importante incluso mirar con más atención cómo se describe la esperanza en los textos de hoy. Ambos pasajes de Ezequiel y Mateo son especialmente relevantes hoy para las obras benéficas y para la provisión de servicios sociales. Aunque estas obras son importantes, especialmente cuando se ayuda a personas en crisis, estos servicios no se dirigen a las causas sistémicas fundamentales  por las que las personas no tienen alimento, bebida, vestido, trabajo o acceso a la asistencia sanitaria. La caridad sola no nos desafía a buscar la causas sistémicas fundamentales de los problemas que afligen a tantas personas. Quizá esto es por lo que tantas iglesias tienen despensas de comida y no grupos de presión en el Congreso, o en las oficinas del gobierno, o en las compañías de seguro, para lograr una legislación que se proponga positivamente aliviar la opresión.

Puede parecer que estos pasajes se refieren solo a problemas internos de liderazgo. El pasaje de Ezequiel, centrándose en los líderes judíos (pastores), no hace también responsables a sus captores babilonios. De la misma manera y de forma característica, el pasaje de Mateo no se refiere a los ocupantes romanos, muchas de cuyas políticas llevaron al empobrecimiento de las personas y por lo tanto a la necesidad de ser alimentado o vestido. Quizá estos problemas demuestran la manera en que las personas LGBT y otras personas oprimidas, con frecuencia esperan más de nuestros líderes internos y son más rigurosos con ellos, que con quienes controlan el sistema. En el reinado de Dios, ¿no se nos invita a hacer algo más que cuidar por nosotros mismos? ¿No somos invitados a unirnos a Dios en la redención de sistemas y sociedades que son con frecuencia las auténticas fuentes de injusticia?

La esperanza es finalmente que construyamos sistema que no dejen de aplastar y oprimir a las personas. Ojalá la iglesias sea líder en la erradicación de estas condiciones sociales y en la ayuda a la construcción de sociedades, donde todos puedan tener acceso a los recursos para una vida abundante y el reconocimiento de que todos somos hijos queridos de Dios.

Oración inclusiva

Dios de justicia,
gracias por acercarte a nosotros superando líderes y sistemas injustos,
para recordarnos que la justicia es aún una posibilidad en nuestras vidas.
Llévanos, a quienes seguimos tu guía,
a construir comunidades de paz, igualdad y justicia para todos. Amén.

12.11.11

Trabajar por la justicia, aunque se sufra injusticia

13 de noviembre de 2011
Domingo 33º de Tiempo Ordinario (Propio 28). Año A.

Estos pasajes nos desafían a ser agentes de la justicia de Dios, incluso mientras la injusticia busca esclavizarnos.

o Sofonías 1:7,12-18 y Salmo 90:1-8 (9-11) ,12 (no incluidos en los comentarios de esta semana);

Los pasajes bíblicos para esta semana tienen una "lectura tradicional" que siguen los comentaristas. La historia de Débora, en Jueces 4:1-7, se presenta cono la historia de una mujer líder en el antiguo Israel. El Salmo 123 comienza como un lamento individual y acaba como un lamento colectivo con afirmaciones de seguridad de que Dios libera a quienes están angustiados. Este salmo también usa una imaginería femenina para la relación humano-divina, como una "sierva mirando a la mano de su ama" (verso 2b). La lectura de la epístola anima al pueblo de Tesalónica a estar vigilante de la salvación de Dios en Jesús, y a animarse y apoyarse mutuamente. Mateo 25:14-30 se conoce como la parábola de los talentos, en la que a tres esclavos se les dan tres, cinco, dos y un talento respectivamente. Los esclavos con cinco y dos talentos los doblan, mientras que el esclavo con un solo talento lo entierra y lo devuelve al amo. El esclavo con un solo talento es arrojado fuera, a la vez que se le llama holgazán, mientras que los otros dos son recompensados con una invitación al banquete. El mensaje general de estas cuatro lecturas es usar lo que uno tiene en vez de estar sobrecogido por el temor. Se nos llama a seguir la voluntad de Dios como liberador, incluso si uno no pertenece al grupo valorado por la sociedad.

¿Quiénes son los líderes, las "déboras", en tu comunidad? ¿Cómo podríais tú y otros responder a su llamada cuando tratan de ofrecer consejo para atender los intereses de la comunidad e invitan a la justicia?

Se podrían ver estos pasajes y afirmar que Dios es un Dios de salvación y esperanza en momentos de angustia y confusión, que encomienda a "déboras" que se levanten para salvar a sus naciones. Esto se podría ver como un mensaje a las personas LGBT y a otras personas oprimidas. Igual que Débora, una mujer en una sociedad patriarcal, fue enviada por Dios a salvar a su pueblo, así podemos ser llamados al liderazgo incluso cuando somos de un grupo marginado por la sociedad dominante.

Se podría también afirmar que, igual que los seguidores del Camino en 1 Tesalonicenses 5:1-11 -que eran oprimidos y no pertenecientes a las clases dirigentes- debían asirse a la fe de que Dios está con ellos, las personas LGBT deben aguardar y se mantenerse "en la luz" (verso 5). De forma similar, las personas LGBT y otros grupos oprimidos -a quienes el sistema no da su justa parte o defrauda, dándoles "solo un talento"- no deberían enterrar sus dones, sino sacar el mayor partido de su situación y ayudar a construir el Reino de Dios.

¿Cómo te has sentido en las situaciones en las que se te ha pedido ayudar a construir una organización o liderar una empresa que no era favorable a las personas LGBT, pero que podría aportar beneficios a tu comunidad? ¿Qué has aprendido se esa situación?

Hay un giro irónico para muchos en estos textos, especialmente por cuanto están protagonizados por personas que viven situaciones de extrema opresión. Primero, uno podría darse cuenta de que en el libro de Jueces, los hombres en puestos de liderazgo son todos imperfectos. Intencionalmente, la lectura de Jueces para hoy termina en el verso 7, con Débora transmitiendo el mensaje de Dios a Barac. El pasaje del leccionario omite su respuesta: que él solo irá a la guerra, si ella lo acompaña. Sin embargo, al incluir este pasaje somos testigos de una inversión de papeles. Al desarrollarse la historia Débora y Yael resultan "mejores hombres que los hombres" en el relato, aventajando a los hombres en sus propios trabajos.

De forma similar, en la parábola de los talentos, se puede ver cómo el Reino de Dios no puede funcionar sin el trabajo de los esclavos y su recaudación de fondos para que tenga éxito. Uno se pregunta si las personas LGBT y otras personas oprimidas son acogidas en congregaciones que están muriendo para proporcionarles sus recursos en orden a la mejora de la iglesia, incluso aunque sean todavía etiquetados negativamente en sermones homófobos. Otra manera de mirar estos textos, sin embargo, podría ser ver a Dios como ayudándonos a  construir el Reino de Dios y alentándonos a no dejarnos paralizar por el temor.

Un aspecto problemático del Salmo 123 y de la parábola de Mateo, es la descripción de Dios como un amo de esclavos que o bien los oprime, o bien saca provecho de su trabajo. Aunque sabemos que la esclavitud era parte integrante de las sociedades del antiguo Israel y de la primera iglesia, uno tiene que preguntarse si la adopción de esta imaginería es de ayuda hoy en día.

Sin embargo, expertos en Nuevo Testamento plantean la posibilidad de una lectura liberadora del pasaje, al decirnos que, en su contexto original, las parábolas fueron usadas por Jesús como una crítica al orden social establecido. Esto abre la posibilidad de ver al esclavo con un talento como el que resiste la opresión del sistema y rechaza cooperar en la dura tarea encomendada por el amo. De igual modo, la ausencia de una "parábola de la revuelta del esclavo" en los evangelios, sugiere que una lectura de estas imágenes en clave de resistencia, podría ser la mejor estrategia para las personas LGBT y para otros grupos oprimidos.

Oración inclusiva

Dios de justicia,
gracias por acercarte a nosotros superando líderes y sistemas injustos,
para recordarnos que la justicia es aún una posibilidad en nuestras vidas.
Llévanos, a quienes seguimos tu guía,
a construir comunidades de paz, igualdad y justicia para todos.


5.11.11

Preguntas fieles, perturbadoras

6 de noviembre de 2011.
Domingo 32º de Tiempo Ordinario (Propio 27). Año A.

Estos textos plantean preguntas perturbadoras. Los pasajes afirman bendición para los de dentro -buena noticia para quienes tienen la suerte de estar ya "dentro". Manténte alerta, sin embargo, como dice Jesús. ¡Estáte atento a cómo estos textos pueden llevarnos a usar el poder de los de dentro, para señalar a otros como excluidos y mantenerlos ahí!


¡Josué 24 es un texto aterrador! El pasaje nos hace preguntarnos: ¿Por qué no recordamos la fidelidad de Dios? (Después de todo, Dios está siempre presente). ¿A qué Dios servimos realmente? ¿Creemos realmente que hay suficiente? Suficiente tierra. Suficiente fe. Suficiente espacio. Suficiente aceite. Suficiente esperanza. Si hay suficiente, ¿por qué vivimos sin creer en la generosa providencia de Dios? Hemos visto los costes de tal incredulidad y de los compromisos asumidos con temor. Hemos visto genocidio, guerras de religión, economías nacidas del esclavismo, y la conversión de otros en chivos expiatorios como las "abominaciones" del mundo.

Hay, en verdad, textos aterradores y que nos hacen ser humildes. Nos invitan a volver a examinar lo que "nuestros antepasados nos han contado". El libro de Josué es una historia revisionista, una nueva narración de la colonización de la tierra desde la perspectiva de quienes ya han experimentado su pérdida.

En Josué 24:1-3a, 14-25, Josué encabeza una reconsagración que identifica la protección de Dios con sus pasadas conquistas militares. Este historiador esboza un telón de fondo sobre el que la tolerancia, el sincretismo, y la mezcla religiosa y racial serán tenidos como violaciones de la fidelidad al pacto, para condenar al pueblo. Hoy las personas LGBT son dolorosamente conscientes de que la fidelidad que aquí se demanda depende del juicio, la separación e incluso la eliminación de los otros. Tristemente, innumerables predicadores y gente religiosa han sintonizado su propio júbilo entusiasta con la melodía de este Dios celoso.

"No las mantendremos ocultas a nuestros hijos", el salmista habla de los hechos gloriosos de Dios en el Salmo 78:1-7. El salmista anima a una enumeración esperanzadora de las obras gloriosas de Dios, que hemos conocido y oído. ¿Qué nos sirve, sin embargo, como evidencia de Dios? ¿Qué nos da testimonio de la fidelidad de Dios cuando nos encontramos desplazados, exiliados o perseguidos? Claramente, nuestra conexión a la tradición -a los santos y héroes que nos han precedido, congregados en un lugares significativos que dan forma a la vida, tales como Siquem, Tesalónica o incluso Stonewall. Nuestra fidelidad depende, de alguna forma, de transmitir a las generaciones venideras estas historias de fe de nuestra liberación .

¿Cuáles son las personas y los sitios significativos de tu pasado que te recuerdan al Dios de liberación y justicia?

Los textos de hoy, sin embargo, introducen una cuestión singular: en esta transmisión, ¿esconderemos los hechos monstruosos perpetrados en nombre de Dios? ¿Daremos testimonio de ellos? ¿Asumiremos la responsabilidad de los mismos? ¿Acaso no es mayor fidelidad -una fidelidad vigilante y arrepentida- elegir no ocultar nuestros pecados a nuestros hijos?

Hoy, se nos llama aún a dar testimonio contra (finalmente por) nosotros. Las comunidades LGBT son un pueblo en camino, no perfecto, y sin embargo con la audacia para hablar en favor de la acogida radical de Dios. No deseamos solo seguridad y paz, sino fidelidad auténtica y participación en el pacto eterno de Dios. Tomamos nuestro lugar entre los antepasados, atreviéndonos a traer nuestras historias enteras -eligiendo decir "sí" al Dios liberador que afirma y rescata. Sin embargo, no podemos parar aquí. Como pueblo de todas las razas, religiones, identidades de género y capacidades, damos testimonio de que los "dichos de antaño" han confundido con mucha frecuencia, la protección de Dios con las victorias de la violencia humana. El exclusivismo ha demostrado, una y otra vez, ser un falso Dios, una falsa seguridad, nacida solamente de nuestros temores arraigados. Debemos siempre estar vigilantes y ser conscientes de esto.

¿De qué manera la tradición y el pasado han sido usados para preservar la desigualdad y la injusticia?

"¡Vigila; manténte despierto!" El cuento de las vírgenes que tienen aceite y las que no, nos mantiene intentando adivinar si nosotros estamos "dentro o fuera" en Mateo 25:1-13. El evangelio de Mateo deja típicamente la cuestión de la inclusión sin resolver. El pasaje nos desafía a cada uno y aquí ¡incluso desafía a los discípulos de Jesús! Más adelante en este mismo capítulo, de modo similar, cavilamos si seremos considerados "ovejas o cabras".

La historia de Mateo, no obstante, nos llama al autoexamen. Se nos invita en este día a poner en cuestión la misma idea de las rígidas categorías del dualismo, y a descubrir el daño que nos han hecho. Las comunidades transgénero, en particular, han soportado el coste de nuestra adicción a categorías de género dualistas y simplistas. Nos resistimos en justicia a la discriminación de Mateo entre los de dentro y los de fuera, pero ¿conservaremos el "aceite" que nos preparará para elegir de otro modo? ¿Cómo elegiremos prepararnos mientras esperamos una comprensión y justicia completas?

¿Alguna vez la división y la separación pueden ser una respuesta fiel? ¿Cuál es la llamada de Dios hoy a los "de dentro" y a los "de fuera"?

Con frecuencia se malinterpreta 1 Tesalonicenses 4:13-18 exactamente junto a las líneas dentro/fuera de triunfalismo y exclusividad que hemos visto en Josué demostrada en Jesucristo. Antes que servir a los propósitos de los triunfalistas, esta palabra pastoral nos exhorta a buscar en la vida de Jesús un modelo de vida resucitada -aunque parcialmente- para el aquí y el ahora.

Como testigos, somos invitados de hecho a estar vigilantes y preparados -a mantener nuestro aceite encendido. ¿Cómo, si no, estaremos preparados para reconocer el rostro de Dios en quienes parecen diferentes, y en quienes viven y aman de un modo diferente al nuestro? Necesitamos estar dispuestos en cuestión de segundos, para demostrar justicia y hospitalidad para todo el puedo de Dios, en el aquí y en el ahora. Esta disposición humilde y abierta, este "aceite" no se sustente ni en la arrogante certeza de que estamos "dentro", ni en el miedo paralizante de que estamos destinados a estar "fuera". Se sostiene por una misteriosa esperanza de que la bondad de Dios está demostrada, es leal y digna de confianza. Los criterios para reconocer esta bondad expresada en el pacto se pueden encontrar en la buena noticia de un arrepentimiento no pervertido por el juicio y la exclusión.

Oración inclusiva

Dios de gracia y amor,
somos testigos de un largo camino, del sufrimiento y de la fidelidad.
Es muy duro estar a la espera de cambios en nuestras vidas y en nuestro mundo.
Es difícil estar a la espera de puertas abiertas, de la igualdad, de la paz.
Durante nuestro tiempo de espera, ayúdanos a estar vigilantes y a ser fieles.
Y cuando crezca en nosotros el cansancio, calma nuestras mentes y nuestros corazones.
Asegúranos tu presencia constante, Oh Dios, y cúbrenos con tu amor sin límites.
Concédenos paz y valor para asumir los desafíos de este día. Amén.

29.10.11

Unos líderes auténticos, un pueblo que discierne

30 de octubre de 2011
Domingo 31º de Tiempo Ordinario (Propio 26). Año A.

¿Quién habla de parte de Dios? ¿Cómo podemos discernir el auténtico mensaje cuando nos enfrentamos a -o somos tentados por -la condena, la codicia, el estatus y las nociones corrompidas de poder? Los pasajes de esta semana nos proprocionan importantes pistas para responder a cuestiones tan importantes.


En una época bombardeada con mensajeros que reclaman hablar de parte de Dios, ¿cómo podemos discernir mensajes que son verdaderamente dadores de vida? Junto con el antiguo salmista y el profeta en Miqueas 3:5-12, clamamos contra el interés propio, la codicia y el miedo que corrompen las motivaciones de los líderes y privan de relaciones sociales de auténtica justicia.

El Salmo 43 da testimonio del permanente poder de las personas y comunidades que claman por la  liberación de una condena injusta. Orando para que la verdad y la justicia la guíen (para no ser engañada), la salmista proclama su sitio en el altar de Dios. Ella busca refugio en Dios. Hace esto frente a las injusticias que podrían tentarla a permanecer excluida mientras que lucha por su liberación. Este ejercicio de poder solo puede venir de experiencias que nos conecten con nuestra auténtica dignidad a los ojos de Dios: culto, comunidad y oración. Lejos de retirarse de actuar en el mundo, la salmista nos recuerda el trágico coste cuando cualquiera es sistemáticamente desplazado, despreciado o abandonado en la casa de Dios y en el mundo de Dios.

Las personas LGBT de hoy soportan las cargas exclusivas de una demonización extendida -aislamiento y condenación proveniente de quienes reclaman hablar de parte de Dios. En el capítulo tercero del libro de Miqueas, el profeta clama en contra de aquellos líderes que proclaman la bendición divina sobre la nación mientras roban y desplazan a sus ciudadanos y prójimos. Su codicia -de bienes materiales, de popularidad, recursos de seguridad superficiales- nubla su juicio y confunde la abundancia ganada a expensas de otros con la verdadera paz de Dios. Miqueas sabe que "sobre los [falsos] profetas se pondrá el sol", sobre aquellos cuyos testimonios morales están tan confundidos (verso 6).

Aquellos quienes piensan que pueden apoyarse en Dios, por el contrario se han perdido y han acumulado egoistamente falsa ganancia. Quienes construyen la Sión de Dios, lo hacen con "sangre" e "injusticia" (Miqueas 3:10). ¿Están tentados por una mentalidad del tipo "el fin justifica los medios" en sus instituciones? El texto proporciona claves para las alternativas de Dios: justicia, equidad y servicio auténtico que no esté pervertido por el interés propio. Lleno de un Espíritu diferente, con espíritu de justicia y valor, Miqueas se atreve a decir la verdad sobre las consecuencias de tal injusticia y falta de equidad: la inminente pérdida de la revelación de Dios y la ruina de su comunidad.

¿Cómo es bendecido el Cuerpo de Cristo por los dones de las comunidades LGBT cuando viven su vida juntos en autenticidad y dependencia de Dios frente a los mensaje de condena? ¿Cuándo y dónde podríamos, como Miqueas, demandar un liderazgo en la iglesia y en la sociedad orientado verdaderamente hacia la justicia?

Quizá 1 Tesalonicenses 2:9-13 nos recuerda la pregunta de si el liderazgo auténtico busca dominar o nutrir. La imaginería de específica de paternidad masculina (verso 11) en su papel de plantador de la iglesia, nos trae a la mente las ideas arraigadas de nuestra tradición acerca del liderazgo como dominación. Sin embargo, Pablo habla de impulsar, alentar e interceder ante una iglesia familiar que se enfrenta al desánimo, la falta de confianza en sí misma y el temor.

Por todas partes en 1 Tesalonicenses, Pablo se compara con una nodriza y a ellos con un niño a su cargo (1 Tesalonicenses 2:7). Se nos recuerda, además, que no está solo en las labores del Evangelio -y tampoco nosotros lo estamos. Pablo recuerda a los Tesalonicenses "nuestra labor" y dice "damos gracias a Dios" (verso 13). Cuando hace valer su autoridad al pasar a los ánimos y las exhortaciones, Pablo no lo hace apelando a su cargo, al miedo o a la autorización divina, sino al servicio, a la relación y a una vida piadosa. Quizá es esto por lo que los tesalonicenses aceptaron lo que habían escuchado como verdadera Palabra "de Dios" y no como una simple comunicación humana (verso 13). Sin embargo, la comunidad debe seguir discerniendo tanto la naturaleza de su propio sufrimento, como sus respuestas a la palabra de Dios.

Como los versos que siguen al pasaje de 1 Tesalonicenses, el evangelio en Mateo 23:1-12 ha sido también malinterpretado como apoyo al antisemitismo. Cuando miramos fielmente y de cerca al contexto social del pasaje, reconocemos que la crítica de Jesús a los líderes religiosos de sus días no es una crítica cristiana de los judíos. Vemos en este pasaje el desafío permanente de pedir, a todos los líderes, que sean auténticos y responsables de sus acciones justas o injustas.

También recordamos que nosostros somos todos líderes de alguna forma. La llamada a la autenticidad incluye aquí practicar lo que predicamos, purificando las motivaciones de nuestro corazón para el ministerio público, y viviendo en relaciones de mutualidad. Cuando hacemos esas cosas, nos colocamos en un lugar humilde, recordando qu Jesús dijo: "todos sois hermanos" (veso 8). Esta es la senda que evita la imposición de nuestras cargas y necesidades sobre otros de quienes somos responsables. Esta es la senda para ocupar la cátedra de Moisés (sea cual sea el papel de líder al que hayamos sido llamados), como si estuviéramos sobre el suelo sagrado de la zarza ardiente. Allí, escucharemos de nuevo la llamada del Libertador a ser agentes de justicia y no necesitaremos ser ni más ni menos que nosotros mismos.

¿En qué situaciones eres llamado a ser líder? ¿Cómo afecta pensar en ti como "hermano" cuando disciernes o buscas declarar la voluntad y el camino de Dios? ¿Cómo y cuándo sabes hablar o actuar por la justicia de Dios?
Vivimos en un momento en el que los carteles de "Todos son Bienvenidos" se cuelgan fuera de muchas iglesias. Con demasiada frecuencia, sin embargo, estos carteles son solo trucos de mercado cuando las iglesias no ofrecen verdaderamente la hospitalidad de Dios. Hay un gran contraste entre la invitación abierta, y la posición de la congregación o denominación en su política de ordenación o en su trabajo por la justicia. ¿Dónde está la autenticidad en esta política de autopromoción? Vivimos en un momento en el que los líderes tanto de la iglesia como de la sociedad pueden pedir a gritos su porpia aceptación, prestigio, ganancia material y popularidad, y decir culaquier cosa que les proporciona esta seguridad. Los creyentes que hacen esto, nublan su discernimiento de la revelación de Dios y se arriesgan a la ruina comunitaria. En las vidas auténticas, el ejercicio del poder y la justicia van de la mano.

Oración inclusiva

Oh Dios, tantas voces demandan nuestra lealtad.
Voces de autoayudo, voces nacionalistas,
voces de domincción y voces de resentimiento-
ellas proclaman: "Así dice Dios".
Sin embargo, tú eres el Dios de los profetas:
Amós e Isaías, Isabel y Ana,
Natán y Elías, las hijas de Felipe y la mujer de Corinto.
Concédnos la gracia de oír todas esas voces con oídos responsivos.
Concédenos la sabiduría de discernir las voces verdaderas de las superficiales,
de las que se sirven a sí mismas, de las engañosas.
Concédenos la gracia y la sabiduría de prestar atención a las voces
que señalan hacia tu camino y tu comunidad.
En el nombre de Cristo -y por nuestro bien y por el bien del mundo- te lo pedimos.
Amén.


21.10.11

Recordar el pasado para el futuro

23 de octubre de 2011
Domingo 30º de Tiempo Ordinario (Propio 25). Año A.

La obra y la tarea del pueblo de Dios que nos precedió, continúan en nosotros y en las futuras generaciones. El gozo está en trabajar y vivir como parte de una comunidad de amor.


Tanto Deuteronomio 34:1-12 como 1 Tesalonicenses 2:1-8, recuerdan momentos pasados en la historia de sus movimientos. Moisés nunca entró en la Tierra Prometida, pero Dios le permitió contemplar el país desde un lugar elevado. El Deuteronomio dice que Moisés murió, pero más tarde la tradición judía sugiere que solamente partió hacia el reino celestial, pasando el liderazgo a una nueva generación. Sean las que sean las hazañas de Josué, Moisés es siempre el gran profeta de bendita memoria: "Y nunca más se levantó profeta en Israel como Moisés" (Deuteronomio 34: 10).

En la lectura de la epístola de 1 Tesalonicenses de hoy, Pablo no ha muerto aún, sin embargo su ministerio itinerante requiere que deje a los tesalonicenses por nuevos campos de misión. Un signo característico del ministerio de Pablo está relacionado su compromiso de mantener lazos con las iglesias que ha fundado. Deseoso de conocer cómo les va a los discípulos de Tesalónica, Pablo ha enviado a Timoteo para que lo compruebe (1 Tesalonicenses 3:1-3). En 1 Tesalonicenses 2:1-8, Pablo recuerda la calidad de su ministerio entre ellos. Nunca con adulación, nunca con codicia, poniendo el ministerio entre los tesalonicenses por encima de su propio prestigio, Pablo vivió entre ellos como una nodriza que cuida de sus pequeños. Al recordarles a los tesalonicenses su ministerio, Pablo busca fortalecer su relación actual.

Los movimientos de liberación necesitan ocasionalmente recordar sus comienzos. En nuestras comunidades LGBT, ¿quiénes fueron los primeros héroes que reclamaron su lugar entre las comunidades de fe? ¿Quiénes se situaron junto a ellos como aliados? ¿Cómo encarnaron estos héroes su fidelidad, y cómo vivieron la compasión entre las personas excluidas de la bendición de la iglesia?
De vez en cuando, los movimientos de liberación sacan beneficio de contar y recordar sus historias. Por otra parte, tanto Deuteronomio 34:1-12 como 1 Tesalonicenses 2:1-8 plantean un peligro para la acción liberadora. Ambos textos pueden alimentar una imagen exagerada del héroe, al celebrar el liderazgo singular (masculino) mientras desatiende las luchas de la comunidad más amplia. Amablemente, 1 Tesalonicenses da la pista para recordar el pasado de otra manera. La imagen de Pablo como una nodriza alimentando a sus chiquillos socava las vanas aspiraciones heroicas. Esta función de nodriza era llevada a cabo con frecuencia por esclavos. Requería cuidado de los niños sin esperanza razonable de ganancia personal o recompensa. Berverly Roberts Gaventa se ha dado cuenta del hecho sorprendente de que Pablo describe su ministerio en términos maternales (más que paternales), cuando se refiere al proceso de alimentar congregaciones [ver su Our Mother Saint Paul (Louisville: Westminster John Knox, 2007)]. Al recordar su propio ministerio, Pablo celebra la respuesta de fidelidad de los propios tesalonicenses (1 Tesalonicenses 1:6-10).

Los pasajes del Deuteronomio, 1 Tesalonicenses y Salmo 90, todos ellos nos recuerdan que el movimiento hacia la Tierra Prometida siempre será un viaje. Pablo, Moisés Miriam, las Marías y otras personas de justicia que nos precedieron, prepararon el camino para las futuras generaciones de fe. Sus luchas y nuestras tareas actuales por la justicia de Dios en este mundo, pudiera ser que no estuvieran acabadas ni pudiéramos saborear sus frutos en el tiempo de nuestra vida. Este trabajo, sin embargo, abre puertas para aquellos que vendrán tras nosotros: "¡Haz que tus obras se manifiesten en tus siervos, y que tu gloria repose sobre sus hijos!" (Salmo 90:16).

Al recordar a los héroes de nuestra fe, ¿qué imágenes podríamos emplear para enfatizar la iniciativas comunitarias más que a héroes singulares? ¿De qué signos de esperanza por la justicia, entre los líderes de las generaciones más jóvenes, somos testigos?

Los relatos del Evangelio incluyen muchos pasajes que describen "pruebas" contra Jesús. Estas no son conversaciones teológicas carentes de interés, sino auténticas disputas públicas. Mateo 22:34-46 cuenta dos de dichos momentos. La respuesta de Jesús a la pregunta de cuál es el "mayor mandamiento" no es una novedad; la encontramos en otras tradiciones judías antiguas (ver Levítico 19:18 y Deuteronomio 6:5). Con frecuencia los cristianos enfatizamos la singularidad de Jesús -negando su solidaridad con la sabiduría judía más amplia y con las prácticas de las comunidades que lo apoyaban y lo seguían. El resumen de la ley que hace Jesús complementa el amor a Dios con el amor basado en la comunidad. Amar a Dios no es una cuestión de virtud individual sino que crece junto con el amor entre los "próximos".

Los momentos de conflicto público tienen el efecto desafortunado de reducirse a cuestiones de prestigio personal. Las personas que hablan en favor de la justicia, afrontan con frecuencia acusaciones públicas, encontrándose ellos mismos en una situación de autodefensa. Pueden aprender del ejemplo de Jesús, llegando a ser mordaz cuando se necesita (Mateo 22:45). Sin embargo, estos momentos vienen acompañados de otras tentaciones.

¿Cómo pueden los activistas de la liberación defenderse a la vez que mantienen su cimiento en las comunidades que nos requieren?

El evangelio de Mateo no ofrece una respuesta adecuada a esta pregunta. Sin embargo, insiste en que el ministerio de Jesús no conduce a la heroicidad individual sino a la comunidad. El pueblo de Jesús experimenta la continua presencia de Cristo en medio de él (Mateo 18:20; 28:20).

Oración inclusiva

Oración por el liderazgo (en el día de la elección o en cualquier otro momento) por Joan D. Chittister, OSB

Danos, oh Dios,
líderes cuyos corazones sean tan anchos
que acompasen la respiración de nuestras propias almas
y danos almas tan fuertes
que podamos seguir a los líderes de visión y sabiduría.

Al buscar a un líder,
permítenos que busquemos
algo más que nuestro propio desarrollo
-aunque esperemos desarrollo-,
algo más que nuestra propia seguridad
-aunque necesitemos seguridad-,
algo más que la satisfacción de nuestros deseos-
aunque deseemos muchas cosas.

Danos líderes
que nos conduzcan a la virtud,
sin buscar imponer nuestro tipo de virtud
a la virtud de otros.

Danos un gobierno
que fomente el avance
de este país
sin tomar los recursos de otros
para apropiárnoslos.

Danos suficiente visión interior
para elegir como líderes a quienes sepan distinguir
fortaleza de poder,
crecimiento de codicia,
liderazgo de domino
y grandeza real de las trampas de la gradiosidad.

Confiamos en ti, gran Dios,
para que abras nuestros corazones a aprender de aquellos
a quienes tú hablas en lenguas diferentes
y a respetar la vida y las palabras
de aquellos a quienes has confiado
los bienes de otras partes del mundo.

Te suplicamos, gran Dios,
que nos des la visión como pueblo
para conocer en dónde reside el auténtico liderazgo global,
para procurarlo con diligencia,
para reclamarlo para proteger los derechos humanos
para todos y todas en todas partes.

Te pedimos estas cosas, gran Dios,
con mentes abiertas a tu mundo
y corazones que confían en tu eterno cuidado.
Amén.

Ver Fellowship of Reconciliation. Usado con permiso [adaptación].

16.10.11

La formidable santidad de Dios

Sábado 16 de octubre de 2011
Domingo 29ª de Tiempo Ordinario. Año A.

La santidad de Dios emana a través de todos los pasajes de la Biblia de hoy, animándonos a darnos cuenta del poder y la protección que Dios brinda a quienes buscan la justicia.


Tanto en Éxodo 33:12-33 como en Tesalonicenses 1:1-10 hay tensión entre la gloria de Dios y la capacidad de la comunidad para mantener esa visión. Incluso aunque, como Moisés y los perseguidos en Tesalónica, haya ocasiones en las que nos deleitemos en la calidez y el resplandor de esta santidad; sin embargo, tales momentos de singular revelación requieren las luchas de la fidelidad del día a día. Éxodo tiene la visión de un momento en el que la comunidad se resiste a continuar su nuevo sendero. ¡El nuevo camino asusta tanto que la comunidad no puede soportar su plena revelación!

¿Hay momentos en la vida LGBT en los que la plenitud de lo que Dios nos depara es demasiado para que la sobrellevemos?

En 1 Tesalonicenses, Pablo celebra el fiel coraje de una comunidad que ha abrazado esta nueva visión. Usa un lenguaje fuerte para hablar de su fidelidad. Sin embargo, incluso ese momento de visión singular requiere mantenimiento. Pablo escribe para mantenerse en contacto con los Tesalonicenses -para mantener viva la visión: "seguid progresando en el modo de vivir que agrada a Dios" (1 Tesalonicenses 4:1).

En Éxodo 33:12-23, Dios aún está ofendido con el pueblo por la creación del becerro de oro y, por consiguiente, elige no viajar en medio de ellos por el temor a que una nueva provocación conlleve un castigo. El Santo entrará en la Tienda del Encuentro para hablar con Moisés, pero solo después de que una nube envuelva la tienda y mantenga sus conversaciones en privado. Moisés no ve conveniente la distancia impuesta entre Dios y el pueblo hebreo y, una vez más, intercede. Argumenta que si Dios no está dispuesto a hacerse presente en medio del pueblo, no tiene sentido enviarlos a la Tierra Prometida.

Aunque Dios deja claro que lo que le pase a este pueblo de dura cerviz está solo en manos de Dios: "Porque soy misericordioso con quien quiero ser misericordioso, y soy clemente con quien quiero ser clemente" (verso 19), Dios transige como favor a Moisés, quien ama a este pueblo. A Moisés se le da una visión especial de la gloria de Dios cuando es elevado y puesto a salvo en una roca; Dios cubre sus ojos con una mano para protegerlo de la visión de su rostro, y pasa junto a Moisés en toda su gloria.

Dios no trata de esconderse de Moisés. Por el contrario, Dios está ofreciendo a Moisés una oportunidad de gustar ampliamente su Santidad y su poder. Es un gesto íntimo que deja a Moisés con un rostro que brilla tanto que debe ser cubierto (ver Éxodo 34). Dios protege a Moisés de la plenitud de su santidad incluso aunque sea algo bello y formidable. Algunas cosas son demasiado abrumadoras para experimentarlas o pueden inadvertidamente herirnos, aunque sean bellas. Por ejemplo, en nuestra comunidad se ha comprobado que, en algunos contextos, irradiar la gloria de nuestras relaciones es mortal. Hemos tenido que decidir cuándo y dónde es seguro ser honesto sobre a quién amamos, y dejar que nuestro amor brille en toda su gloria.

¿Cuándo has sentido la necesidad de esconder la gloria de tu relación para preservar tu seguridad? ¿Cuándo es apropiado o no hacerlo?

Tras el escudo que Dios levanta para proteger a Moisés hay una intensa gloria. Es importante recordar que el que la gloria a veces esté escondida para protegernos, ¡no significa que Dios no esté presente! Dios está con nosotros en todas nuestras luchas contra la injusticia y bendice la santidad de nuestras relaciones, incluso cuando la Iglesia no lo haga.

Isaías 45:1-7 se dirige al pueblo en el exilio que espera regresar a Jerusalén -estar de vuelta en casa. La santidad y la protección de Dios brillan bajo la forma de Ciro, siervo de Dios, el nuevo gobernante de Persia. Ciro ha abierto la puerta para que los exiliados vuelvan a Jerusalén y reconstruyan el Templo. Los versos 1-7 representan parte de un oráculo de celebración por la entronización de este gobernante ungido, cuya mano derecha Dios ha tomado como símbolo de su aprobación.

¿Cuándo te has sentido exiliado del hogar o de los lugares que son santos para ti? ¿Cómo allanará Dios el camino para tu regreso a este lugar santo?

De nuevo, la gloria de Dios se da a conocer, aunque esta vez a través de las acciones de un gobernante que allana las montañas, despoja de sus ropajes a los gobernantes opresores, rompe las puertas de bronce y las barras de hierro que restringen la libertad. El profeta, como Moisés en Éxodo 33, reconoce que la gloria está a veces escondida: "te entregaré tesoros escondidos y te daré a conocer recónditos secretos" (verso 3). Dios está presente incluso cuando no lo vemos. Isaías nos recuerda, como todos los textos de esta semana, que solo Dios es glorioso.

El Salmo 99 y el Salmo 96 1-9, (10-13)  son salmos de entronización que celebran la presencia santa y estremecedora de Dios en la montaña rodeado de querubines, y el pueblo situado ante el escaño de sus pies. "Sea alabado su nombre grandioso e imponente" (Salmo 99:3). La necesidad de alabar a Dios es porque se enfatiza su santidad: "¡Grande es el Señor y digno de alabanza" (Salmo 96:4). Dios habla a su pueblo desde una columna de nube que les protege de ser arrollados y dañados al ver la plenitud de la gloria de Dios. Estos salmos destacan que Dios es poderoso y justo, y está aquí por todos nosotros, pero espera de nosotros que vivimos según la ley, que es santa

¿Cuándo te has sentido protegido de la plenitud de la gloria de Dios?

Pablo, Silvano (Silas) y Timoteo envían la carta de 1 Tesalonicenses a esta comunidad de fe elegida, que ha sufrido grandemente a manos de los perseguidores. En 1 Tesalonicenses 1:1-10, la santidad de Dios brilla a través de Tesalónica y a lo largo y ancho de Macedonia, y aún más allá, a causa de su espíritu gozoso en medio de la injusticia y porque esta comunidad imita a los discípulos y a Jesucristo. Como Tesalónica, las comunidades LGBT han sido perseguidas con frecuencia. Esta carta nos sirve de recordatorio de que la manera como lidiamos con la persecución, repercute en nuestra relación con el Santo. Cuando nos enfrentamos a la opresión, se afirma la hospitalidad (verso 9) y se presenta como ejemplo. Sin embargo, responder al odio con santidad y hospitalidad es muy difícil de hacer.

¿En qué momento has respondido al odio con santidad? ¿Cómo repercutió este comportamiento en la situación?

La cuestión en Mateo 22:15-22 es sobre gloria -la del César contra la de Dios. ¿Qué pertenece al César? ¿Todo? Entonces, ¿qué queda para César cuando uno le da a Dios lo que es suyo? Jesús fue puesto en medio de una situación artificial, que afectaba al pago de impuestos requerido de todos los ciudadanos por el gobierno romano. Los fariseos y los herodianos, no judíos de Idumea, intentan presentar a Jesús como traidor a Roma, preguntándole si era una violación de la ley judía pagar impuestos al emperador. Jesús hábilmente les devuelve el problema, evitando la trampa. El honor del César y la santidad que se representa en sus monedas no tiene poder real a ojos de Jesús, así que pueden pagarse. Sin embargo, la gloria de César es aparente en todas partes -materialismo, patriotismo, conformismo. ¿Dónde está la visión de la gloria de Dios?

El dominio de César, uno mundano y opresivo, no representa el reino de Dios -uno basado en la justicia y la equidad para todas las personas. El reino de Jesús brilla con la santidad de quienes llevan vidas santas.

¿Quiénes son aquellos que encarnan la gloria radiante de Dios? ¿Cuándo has encarnado al Santo?

Oración inclusiva

Santo Dios,
Tú pasas ante nosotros con gran resplandor.
Tú solo eres Dios y Santo es tu nombre.
Que un brillo de tu gran Santidad nos encienda
para que podamos hacer brillar tu amor sobre las profundidades de la injusticia.  
Danos fuerza y poder para hacer tu trabajo y
danos la seguridad  de que tu permaneces con nosotros bañándonos en tu gran Luz.

8.10.11

Conservar la credibilidad ante el mundo

9 de octubre de 2011
Domingo 28 de Tiempo Ordinario. Año A.

Moisés apela a la reputación de Dios y a lo que le habría de parecer al mundo, si Dios borrara del mapa al pueblo que rescató de Egipto. Aunque podría haber alguna satisfacción en la aniquilación del pueblo hebreo, tal venganza rebajaría la credibilidad de Dios ante el mundo.


¡En Éxodo 32:1-14, Aarón es un líder religioso con suerte! Elegido por Dios para trabajar con Moisés, es a través de su linaje como todos los sacerdotes servirán a Israel, como intercesores, por todas las generaciones. Aarón acompañó a Moisés, y fue testigo de primera mano de la fuerza y la soberanía de Dios frente a la crueldad del faraón. Sabía que estaba en presencia del único Dios verdadero. Sin embargo, Araón fue débil: demasiado dispuesto a sucumbir a la voluntad de los hebreos que, en el desierto, se impacientaban con la ausencia Moisés, mientras Moisés recibía la Torah en el Monte Sinaí (Horeb en el Salmo 106).

En vez de reafirmar al pueblo en la fidelidad de Dios, Aarón recoge sus joyas, las funde y las moldea en un becerro de oro (el animal de culto del dios cananeo Baal, adorado en la víspera de las primeras lluvias de invierno, tan vitales para las cosechas de la zona). Aaron construye un altar, ofrece sacrificios al ídolo y dirige al pueblo en una enorme juerga en honor de su creación. Dios, mirando a este pueblo infiel e impaciente, se enoja y amenaza con matar a todos a excepción de Moisés. Dios salvaría a Moisés para guiar a todo un nuevo pueblo. ¡Suena razonable!

Moisés, que tiene poco que ganar con lo que hace a continuación, implora a Dios que reconsidere su decisión. Apela a la reputación de Dios y a lo que le parecería al mundo que Dios borrase del mapa al pueblo rescatado por él de Egipto. Aunque podría haber alguna satisfacción en la aniquilación del pueblo hebreo, tal venganza rebajaría la credibilidad de Dios ante el mundo.

Dios entiende lo que significa la reputación y procura mantener una buena (ver Éxodo 20:7, 24). Usar el nombre de Dios en vano para propósitos de dudosa reputación se castiga con la muerte. La intercesión de Moisés toca la fibra sensible, y Dios transige y permite al pueblo vivir y continuar hacia la Tierra Prometida. Para bien o para mal, tener una buena reputación concurre con la consecución de cambios positivos en la comunidad y con la continuación hacia la Tierra Prometida.

¿Quiénes son algunos de los "nombres" importantes dentro de las comunidades LGTB y cómo ha colaborado su reputación a un cambio positivo por la igualdad sexual? ¿Quiénes son las personas que interceden entre la comunidad LGBT y el resto del mundo y qué efectivas son?

El Salmo 106 es considerado usualmente un lamento para la renovación del pacto. Este salmo sirve como una confesión del pecado nacional, vuelve a narrar el suceso del becerro de oro y establece un contraste entre un Dios de perdón y un pueblo rebelde. El pueblo olvidó las grandes obras de Dios y su reputación y pecó: "Cambiaron la gloria de Dios por la imagen de un buey que come hierba. Olvidaron a Dios, su Salvador, que había hecho grandes obras en Egipto, obras maravillosas en el país de Ham, y obras asombrosas en el Mar Rojo" (versos 20-22).

El Salmo 23 es una canción de confianza de un adorador que da gracias por la liberación de sus enemigos humanos. Puede ser leído como una celebración de la relación íntima entre el salmista y Dios. Adonai es mi pastor que me hace recostar en verdes pastos, me conduce junto a aguas tranquilas y restaura mi alma "por el amor de su nombre". Dios quiere que todos sepamos cómo nos ama y nos cuida. Cuando estemos en presencia de nuestros enemigos, Dios nos cubrirá con tanto aceite que todos sabrán que somos ungidos y elegidos por Dios, y que hemos elegido a Dios.

Dios no se preocupa solo de su propia credibilidad ante el mundo. En Isaías 25:1-9, mientras se celebra la futura destrucción por parte de Dios de la ciudad injusta e infiel, el profeta alaba a Dios por ser refugio de los pobres y necesitados que ahora cantan la gloria de Dios. ¡Aún hay más! Dios no solo enjuga las lágrimas vertidas por los oprimidos, Dios quita la afrenta del pueblo que ha sido avergonzado por los opresores (verso 8).

¿Cuándo nos hemos sentido avergonzados por la cultura dominante por vivir y amar como Dios nos ha creado? ¡El profeta Isaías promete un mundo donde no seremos avergonzados por ser quien somos!

La importancia de una buena reputación se enfatiza en Filipenses 4:1-19. Se rumorea que Evodia y Síntique, líderes de dos iglesias domésticas separadas en Filipo, están poniendo en peligro el nuevo movimiento cristiano por su enemistad. ¿Quién quiere unirse a un grupo tan virulento? Pablo apela a una nueva reputación basada en la alegría de Cristo: "Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: !!Regocijaos! Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres" (versos 4-5a). En otras palabras, actuad como Cristo lo hubiera hecho con vosotros. El término griego traducido como "gentileza"puede también significar "corrección", "cortesía", o "amabilidad". Todas estas traducciones indican un espíritu cariñoso, especialmente el espíritu que debería resultar de una relación con Cristo (como el que hay entre el salmista y Dios en el Salmo 23) en la que todas las necesidades quedan satisfechas: "Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias" (verso 6). La iglesia en conflicto está arruinando a Cristo y la reputación de su movimiento, de tal forma que es difícil decir qué diferencia hay entre quienes son seguidores de Cristo y quienes no lo son.

Filipenses 4:1-9 combina una llamada a la reconciliación con una exhortación a la esperanza. Parece extraño que Pablo dijera a la iglesia de Filipo que regocijarse y vivir más allá de toda ansiedad. Después de todo, ¿podemos realmente elegir regocijarnos? ¿Tenemos control sobre nuestra ansiedad? Pablo no basa su exhortación en nuestra capacidad de sentirnos gozosos y en calma. Él la basa en la auténtica naturaleza de Dios, que es Dios de paz. La espiritualidad de Pablo no va de "el poder del pensamiento positivo". Es el testimonio de un prisionero que abre su espíritu a la presencia de Dios.

¿Cuándo en medio de tu opresión te has soltado y te has abierto a la presencia de Dios?

En Mateo 22:1-14, debe haber sido difícil para el novio, hijo del rey, tanto como para el rey, que los invitados a la boda rechacen la invitación primera y después maten a los siervos cuando traen una segunda. Dicho comportamiento por parte de la familia y amigos es ya bastante embarazoso, pero desde el tema que nos ocupa está dañando descaradamente la reputación de hospitalidad del rey. Como resultado de su rechazo a asistir, se envían tropas que destruyan a esos súbditos insubordinados y sus propiedades. El rey entonces envía al resto de los siervos a invitar a cualquiera en las calles que quiera venir a la boda, "bueno o malo". La sala se llena de juerguistas y se salva la reputación del rey. Sin embargo, de alguna forma un invitado es capaz de colarse en la celebración sin vestir el traje adecuado, otra muestra de descortesía dirigida al rey  y a la familia real. El invitado es arrojado al lugar donde "será el lloro y el crujir de dientes". Muchos son invitados a participar en su reino, pero eligen rechazarlo a pesar de la reputación de justo y equitativo de Dios. Por ejemplo, cuando personas amantes de las comunidades LGBT son rechazadas de las iglesias principales y declaradas no amadas por Dios ni por Cristo, la reputación de Dios es echada a perder, la invitación de Dios a "todas las personas" frustrada.

¿Cómo ha dañado o ayudado la iglesia a la reputación de Dios como un Dios cariñoso y justo, particularmente en relación a la aceptación de las comunidades LGBT?

Esta parábola tiene la visión de una comunidad que vive en celebración -y pasa a juicio a comunidades que no se preparan para las fiestas de boda. ¿Cómo tendrían las comunidades oprimidas por la pobreza, la decadencia, el abandono y la discriminación responder a dicho mensaje? Una vez más, la alegría prefabricada no nos lleva a ninguna parte. La vacía palabrería positiva propia convence solo por un rato. Nuestra celebración debe encontrarse en el camino de Jesús, que invita apasionadamente a todas las personas al banquete. Esa pasión por incluir "tantos como puedas encontrar", revela el deseo de Dios de nuestra inclusión y nuestra celebración.

Oración inclusiva

Dios de Moisés, Miriam y Aarón,
de Evodia y Síntique,
ayúdanos a vivir existencias de justicia y amor que sean dignas de tu gran nombre.
Cuando estemos ansiosos, recuérdanos el maná que tú provees
para tu pueblo en medio del desierto.
Cuando comencemos a crear becerros de oro, recuérdanos que eres tú
quien derrota al faraón y a otros llenos de odio por los oprimidos.
Tú solo eres nuestro Dios, ningún otro.
Como pueblo de tu nombre, ayúdanos a darte honra. Amén.



1.10.11

Llamados a recordar quiénes y de quién somos

2 de octubre de 2011
Domingo 27º de Tiempo Ordinario (Propio 22). Año A.

Aunque la Biblia está llena de ejemplos de un Dios cariñoso que nos acepta tal como somos, las lecturas de esta semana nos recuerdan que el Evangelio no siempre es "sensiblero". Parte del amor de Dios por la creación implica hacernos reponsables, a nosotros y nuestras comunidades, de comportamientos justos y según derecho.



Truenos, rayos, el humo del Monte Sinaí y el fuerte sonido del shophar, el cuerno de carnero, después de la entrega de los Diez Mandamientos en Éxodo 20 proclama la soberanía de Dios. Añade a tan dramática revelación la canción de Dios sobre la viña díscola (Israel) en Isaías 5, de la que se hacen eco los Salmo 19 y 80, o el juicio hecho a los arrendatarios (los líderes religiosos) que desafían la autoridad de Dios en Mateo 21. Hasta el esfuerzo de Pablo en Filipenses 3 para alcanzar la meta del cielo -que solo viene por la gracia de Dios y no por el propio trabajo de Pablo- proclama la soberanía de Dios. Todos estos textos se alían para dejar claro que solo Dios tiene el dominio y que se requieren ciertos comportamientos por nuestra parte para estar a favor de Dios y ser parte de su reino.


Nuestro temor a enjuiciar puede hacernos sentir incómodos con tales textos y puede hacer que los descafeinemos. Pero está claro: Dios nos recuerda que todo el mundo le pertenece y que somos arrendatarios solo por un tiempo determinado.


El jefe Seattle de la tribu Suquamish comprendió este concepto. El jefe declaró en un discurso de 1848: “Sabemos esto: la tierra no pertenece a la humanidad; la humanidad pertenece a la tierra. Sabemos esto: todas las cosas están conectadas como la sangre que une nuestra familia. Todas las cosas están conectadas” [Ver Vandana Shiva, Democracia, justicia, sostenibilidad y paz mundial (Cambridge: Sound End Press, 2005), 1]. Como personas de fe, sabemos racionalmente que Dios es el propietario de la tierra y de todas las cosas sobre ella, ¡pero, sin embargo, aún queremos apropiarnos de una parte de la misma! La ley se considera en el antiguo Israel, y en el judaísmo contemporáneo, un regalo que instruye a la comunidad sobre cómo habitar pacíficamente en un mundo que pertenece a Dios y del que todos somos usufructuarios por igual.

¿Qué situaciones o experiencias te han recordado que Dios está al cargo? ¿Cómo te las arreglas con esto?


El Decálogo (Éxodo 20:2-27; Deuteronomio 5:5-21) se da al pueblo con el fuerte mensaje de que estos mandamientos no son para saltárselos a su antojo. El Dios de Israel es sagrado, el único Dios, y debería ser tratado con el mayor respeto. Se pide a todos que consagren un día (Sabbath) para honrar la santidad de Dios y para recordar de quién somos. Más aún, los mandamientos al prohibir la falta de respeto a los mayores, el asesinato, el adulterio, el robo, la mentira y la codicia, promueven una atmósfera de justicia y comportamiento equitativo que conduce a una comunidad en paz. La ley proporciona un orden y nos recuerda que Dios no ha creado una alianza caprichosa con su pueblo. Jesús resume la ley en sus mandamientos de amarnos unos a otros como a nosotros mismos y amar a Dios con todo nuestro corazón, alma y mente. Dios da esta ley con toda autoridad -tanto que el pueblo tiene temor de no seguirla. ¡Sin embargo, les lleva tan poco tiempo olvidarse de ella!

En la época en que Isaías de Jerusalén, un profeta del siglo VIII a.C., comienza su labor, el liderazgo en Jerusalén se ha corrompido, así como el pueblo. La relación de Israel comienza sólida, como refleja la canción del amor de Dios cantada a Israel, la viña (Isaías 5). El autor compara las opciones tomadas por el pueblo de Judá con una viña que fue plantada con vides escogidas, con la esperanza de que la cosecha fuera también de alta calidad. Cuando las vides maduraron solo produjeron uvas silvestres (literalmente podridas o apestosas) completamente inservibles para hacer vino. La canción de amor se vuelve amarga cuando el pueblo de Dios rompe la alianza y no practica la justicia (mishpat) y la equidad (tsedekah) en el país. Algunos dentro de la comunidad están bien atendidos y tiene mucho, mientras que otros luchan por sobrevivir -un resultado obvio de la violación de la ley de Dios. Se esperaba justicia y equidad. Sin embargo, ahora, como vemos en el verso 7, el pueblo será castigado con derramamiento de sangre (mishpah). Ahora el pueblo clama (tse'aqah). Incluso dentro de las actuales comunidades LGBT donde la justicia y la equidad son centrales, algunos tienen más poder que otros y cada uno de nosotros debe vérselas con problemas dentro de nuestras propias comunidades.

¿Dónde están las injusticias dentro de la comunidad LGBT? ¿Tienden algunos a "apropiarse" del grupo más que otros? ¿Cómo podemos llegar a estar más centrados más en nuestras responsabilidades contraídas en la alianza?

El Salmo 19 y el Salmo 80:7-15 nos recuerdan las acciones salvíficas de Dios en Egipto y celebra la ley dada por Dios al pueblo como un regalo. El Salmo 19 reafirma la perfección de la ley de Dios y cuán vital es guardarla, haciendo énfasis en la gran recompensa para quienes viven según ella. Conociendo los límites del género humano, ambos salmos buscan misericordia por la ruptura de la ley de Dios. Recurriendo a la imagen de la viña de Isaías 5, el salmista exclama: "Dios de los ejércitos, ¡vuélvete a nosotros! Desde el cielo dígnate mirarnos, y reconsidera; ¡ven y ayuda a esta viña! ¡Es la viña que plantaste con tu diestra! ¡Es el renuevo que sembraste para ti!" (Salmo 80:14-15).

La parábola de los arrendatarios malvados en Mateo 21, continúa con el tema del juicio y comienza con un resumen de Isaías 5. Como se revela en esta historia, incluso quienes se autoproclaman pueblo de Dios alguna que otra vez matan a los mensajeros de Dios. Los miembros de las comunidades LGBT y sus amigos no necesitan recordatorio. El rechazo de la iglesia a voces nuevas no solo ejerce violencia sobre quienes son rechazados, supone también un gran coste para la iglesia misma. Sin embargo debemos ser cautos con esta parábola. ¿No podría dañar nuestras almas también? Siempre que ansiemos ser testigos del cumplimiento de la parábola con la desaparición de las comunidades cerradas y opresivas, teñimos nuestra propia alma de deseo violento.

En vez de ofrecernos para que abusen de nosotros, como hacen los mensajeros de la parábola, y en vez de desear ver a los arrendatarios de la viña cumplir su condena, ¿cómo podríamos buscas nuevas formas de dar testimonio?

También debemos estar dispuestos a aceptar que esta alegoría puede aplicarse algunas veces a las comunidades LGBT y sus amigos, donde las luchas de poder y las peleas pueden ocurrir. Algunas veces olvidamos que Dios nos planta y nos sitúa en manos de quienes Dios espera que nos ayuden a crecer y a dar los frutos de la relación de alianza -esto es justicia y equidad para todo el pueblo. Algunas veces, cuando se produce el fruto de nuestro trabajo, nosotros (como los arrendatarios) nos volvemos codiciosos. Jesús nos recuerda que estamos llamados a servir y que se nos ha dado la responsabilidad de producir frutos y compartirlos, y no acumular gloria, poder y riqueza. Jesús dice: "Por tanto os digo, que el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a gente que produzca los frutos de él" (verso 43).

¿Cuándo osamos "matar" a los mensajeros de Dios porque detestamos compartir el poder?
Ah, pero Pablo proclama en Filipenses 3 que la justicia viene por la fe y no por la ley, así que no tenemos que vivir según el Decálogo, ¿o sí? Antes de deshacernos de la ley, debemos examinar el prólogo que Pablo hace a su argumento. Pablo, cuyas cartas son invocadas contra las personas LGBT, celebra su identidad en Filipenses 3:4b-14. Sin embargo, podemos reclamar para nosotros su enfoque. Ha nacido como se debe y ha vivido justamente (todo según la ley). En todo lo que afecta a la ley está libre de culpa. Esto va directamente en contra de cómo muchos imaginan a Pablo, como un hombre roto por las exigencias de la ley y en espera de liberación. ¿Pudiera esto inspirar también esperanza entre aquellos cuya identidad ha sido repetidamente maldecida? ¿Pueden celebrar la manera como han nacido, celebrar la integridad de sus vidas, celebrar su identidad públicamente?

Sin embargo hay más, ya que Pablo mira más allá de la identidad que le ha sido dada, hacia su llamada en Cristo. Quién está llamado a ser, está fundado en quién ha sido. Arraigado en el don de su identidad, busca el camino de Cristo. Todavía le aguarda más. Para aquellos que pertenecen a Cristo, la identidad marca un comienzo que celebrar, no un fin en sí mismo.

Oración inclusiva

Lee lentamente y en oración el siguiente salmo dos veces. Párate con frecuencia y déjate empapar por el texto. Termina orando y reflexionando en silencio.

Los preceptos del Señor son rectos: alegran el corazón.
El mandamiento del Señor es puro: da luz a los ojos.

¡No permitas que la soberbia
domine a este siervo tuyo!
¡Líbrame de cometer grandes pecados,
y nadie podrá entonces culparme de nada!
Tú, Señor, eres mi roca y mi redentor;
¡agrádate de mis palabras y de mis pensamientos


Salmo 19:8,13-14 Reina Valera Contemporánea