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20.12.11

Según la promesa de Dios

18 de diciembre de 2011
Domingo 4º de Adviento. Año B.

Nos movemos de los mensajes contradictorios a una vida que da a luz a Dios.

2 Samuel 7:1-11,16
Lucas 1:47-55 o Salmo 89:1-4,19-26
Romanos 16:25-27
Lucas 1:26-38

A Helene Russell, Marti Steussy y Charles Allen les impresionan los mensajes contradictorios de 2 Samuel 7:1-11, 16, sobre todo cuando se lee conjuntamente con el conjunto del Salmo 89 (no sólo el extracto del leccionario). El profeta Natán, presumiblemente habla de parte de Dios, dice Marti, no obstante, su primera reacción al plan de David de construir un templo (haz todo lo que tienes en mente, porque Dios está contigo), ¡es muy diferente de la opinión posterior de Dios sobre el plan de David! Dios le dice a Nathan que le diga a David que Dios no puede ser amarrado a una casa específica. Y, sin embargo, comenta Helene, Dios decide vincularse a la casa de David. "Tus descendientes vivirán seguros, y afirmaré tu trono, el cual permanecerá para siempre." (v. 16).

Sin embargo, objeta Charles, esta promesa final no se hizo realidad. El trono de David no quedó establecido para siempre. Tomado en este sentido, es bastante irónico que el fragmento del Salmo 89, el que aparece en las lecturas de hoy, sea festivo y optimista, y celebre la promesa de Dios a David. Pero este es el telón de fondo sobre el cual el salmista después acusa a Dios de romper esa misma promesa (versículos 38-45). Casi todas las declaraciones tranquilizadoras del fragmento leído hoy, se ponen en cuestión con lo que sucede después. ¡Habla de mensajes contradictorios!

En muchos sentidos, sin embargo, podemos identificarnos fácilmente con el salmista. También nosotros hemos crecido con mensajes contradictorios: Dios nos ama a todos como somos / Dios no ama a algunos de nosotros tal como somos. Nos negamos a aceptar el mensaje de rechazo. Del mismo modo, el salmista se niega a aceptar el rechazo aparente de Dios, pidiéndole a Dios que recuerde la promesa original (versículos 49-52). Una vez más, esta parte del Salmo 89 no está en la lectura del leccionario, pero es crucial para la comprensión de ese salmo en su contexto, y aún más crucial a la luz de la primera lectura.

¿Cuáles son los mensajes contradictorios que han dado forma a tu vida? ¿Cómo vas a elegir a cuáles prestar atención? ¿Vas a encontrar el valor del salmista para insistir a Dios que se acuerde de ti?

Pablo insinúa, en Romanos 16:25-27, que estos mensajes contradictorios pueden resolverse en el Evangelio de Jesucristo: "el misterio que se mantuvo en secreto durante siglos... ahora es revelado" (versículos 25b-26a). En un sentido, subraya Charles, esto es indudablemente cierto para cualquier cristiano. Por otro lado, lo que ahora se revela es todavía un misterio. Ciertamente no es una promesa de que nuestras "casas" nunca fallarán, no a la luz de la crucifixión, dice Holly. Y Marti señala que Pablo también esperaba una resolución final que nunca llegó. Pablo tiene una visión maravillosa de una iglesia en la que judío y gentil (la gran división étnica en su propia visión del mundo) pueden sentir como uno solo en Cristo Jesús. Pero Marti no puede leer las palabras de Pablo, sin saber que su visión no llegó a buen término. La división ganó en las iglesias a las que se dirigía, porque "nosotros / ellos" es una dinámica tremendamente poderosa en la sociedad humana y en la psique del individuo. En un sentido esto es reconfortante: nuestras luchas no son nuevas, la iglesia ha sido defectuosa y ha estado fragmentada a lo largo de toda su historia, pero aún está entre nosotros. Es imperfecta y está fragmentada ahora, pero la visión que ofrece es aún lo suficientemente fuerte como para hacer que sigamos intentándolo, ¡y a veces el amor de Dios se abre paso y encuentra realización en la forma tan poderosa que no podemos renunciar!

¿Cómo te ayuda el Evangelio, la Buena Nueva, a afrontar los misterios y perplejidades en tu vida? ¿La Buena Nueva tiene que tener sentido, o puede ser también un misterio ?


Lucas 1:26-38 es la historia de la anunciación de Gabriel a María. Junto con el Magnificat (véase el comentario de la semana pasada), esta es una historia de María, de su consentimiento para entrar en un estado de mala reputación, de la confianza en que, a pesar de las apariencias, está entrando en la santidad. Charles se siente intrigado por lo que Lucas no dice aquí. Él dice que María era virgen cuando Gabriel se presentó. María también dice que es virgen cuando se pregunta cómo se supone que va suceder este nacimiento. Pero la respuesta de Gabriel parece eludir el tema. Lo único que dice es que, a través del poder del Espíritu Santo y del Altísimo, contra todo pronóstico, el niño que va a nacer será santo. No hay nada acerca de la mecánica de la concepción aquí. Lucas transmite una tradición que ha oído sobre la concepción "virginal" de Jesús. Pero su reticencia hace que Charles se pregunte si Lucas no tenía sus propias dudas acerca del "cómo" de su condición. Era una condición de mala reputación amparada a la sombra de Dios y, por tanto, hecha santa. Pero no dice nada acerca de lo que la prueba de ADN podría revelar. Helene comenta que esto podría ser un tema importante que sacar a la luz, no sólo porque la afirmación de un nacimiento virginal crea a veces una piedra de tropiezo para los cristianos que razonan, cuya creencia en la ciencia inhibe la aceptación del Evangelio, sino también porque eleva a las mujeres que luchan en una situación similar -las madres solteras que son rechazadas por la sociedad. El pasaje es un recordatorio de que Dios se vale de personas de todo tipo de condiciones y situaciones -incluso de aquellas cuyas condiciones dan de lleno en lo que las personas de buena reputación, especialmente los cristianos, podrían llamar pecado. Dios no solo se vale de las madres solteras, sino que opta por ellas y las santifica. Tal vez estas condiciones no sean realmente pecado, o al menos no en todas las circunstancias; o tal vez Dios no utilice los criterios de pecado / no pecado en la elección de sus agentes más valiosos.

¿Has encontrado alguna vez la santidad donde otros clamaban vergüenza? ¿Qué sanación estás dando a luz en y a través de tus relaciones?

Marti ve un marcado contraste entre la Anunciación y las tradiciones greco-romanas de la violación divina (véase por ejemplo el poema de W B Yeats, Leda y el cisne). En cambio, en la Anunciación, se nos muestra la visión de una joven lo suficientemente valiente como para dar su consentimiento a un plan divino bastante contrario a las normas. En respuesta al poema de Yeats, se podría citar la conversación entre María y Gabriel de W H Auden, en For the time being [Collected Poems (New York: Random House, 1991) 359 a 360]. Gabriel dice: "Oye, niña, lo que se me envió a decir: el Amor quiere que tu sueño se haga realidad, de manera que la voluntad del Amor en la tierra, por medio de ti, no sea más fingida sino auténtica... A lo que se quiere que te pregunte, tu propio querer ha de responder; hija, reside dentro de ti la facultad de elegir concebir al Hijo que te elige a ti". María contesta: "Mi carne en terror y fuego se goza de que la Palabra que pronuncia el mundo desde la nada, como prenda de su palabra de amarlo contra su voluntad, y de orientar su desesperado anhelo al amor, me pida ponerme, desde ahora hasta el día de su boda, un anillo de prometida".

Lo que Gabriel le pregunta de María es lo que Dios pide de cada uno de nosotros de una manera diferente, dice Charles. Se encuentra dentro de nosotros el poder de elegir concebir el Dios que nos elige. Todos estamos con María, convocados a una aventura llena de peligros e incomprensión y misterio y dolor inefable y alegría.

¿Qué hay dentro de nuestro poder de elegir? Puede que no elijamos nuestros amores, pero ¿cómo los amores que nos eligen nos llevarán a un mundo nuevo?

Oración inclusiva

Tú nos llamas tu propiedad, oh Dios, 
y prometes fidelidad. 
Escucha nuestro clamor cuando nos sentimos abandonados,
envuélvenos en tu amor descarado por todas las personas,
y que sea en nosotros según tu palabra. Amén.

10.12.11

Liberar el Espíritu

11 de diciembre de 2011
Domingo 3º de Adviento. Año B.

El Espíritu de Dios nos da el poder para hablar y para oír hablar a otros, sin sofocar la sinceridad ni la verdad.


Marti Steussy, Hearon Holly y Charles Allen coinciden en que prácticamente cualquiera se sentirá atraído por el tema de la buena noticia a los oprimidos en Isaías 64. Seguramente, aquellos de nosotros que estén saliendo del armario también se identifica con los quebrantados de corazón, los cautivos o los prisioneros. Ten en cuenta que estar cautivo o prisionero implica un estigma social. Eso significa que eres un malvado a los ojos de los más poderosos que te aprisionan -siempre.

Ser prisionero es opresivo para nosotros cuando rechazamos la etiqueta de malvados. Y sin embargo, Dios promete no sólo liberarnos sino también cambiar esa etiqueta: "todos los que los vean reconocerán que son un pueblo que Dios ha bendecido" (versículo 9). ¿Está ocurriendo esto cuando los tribunales reconocen el matrimonio homosexual? ¿Está brotando esta justicia y esta alabanza ante todas las naciones? No vamos a pretender que el reino de Dios haya llegado, o que no podamos convertir las bendiciones en maldiciones si las utilizamos para rebajar a otros. Pero para nosotros, que estamos saliendo del armario, esta es otra señal del reino de Dios que viene, que todavía esperamos. Tanto a Holly como a Helene les llama especialmente la atención el "ser ataviados" de la imaginería del versículo 10. "¿No nos gusta a todos hacer eso en la comunidad LGBT?", pregunta Holly. En el reino de Dios, Helene se imagina, todos tendrán las prendas fabulosas de la salvación, adornados con las joyas y ropajes del shalom.

¿Cómo has experimentado el quebranto del corazón y el cautiverio? ¿Luchas todavía con la propia imagen de ti mismo cuando los demás te etiqueta como un "malvado"? ¿Cuándo has conocido la liberación y la reivindicación? ¿Qué se puede hacer para lograr la liberación de los demás?

Marti señala cómo el Salmo 126 nos recuerda que, incluso después de que la suerte de Sion haya sido restaurada (como está a punto de suceder en la visión de Isaías), es posible que otra vez acabemos sembrando con lágrimas y pidiéndole a Dios que las convierta en gozo. No es realista pensar que en cualquier momento de la vida todo va a ir bien para siempre -pero tampoco es realista pensar que nunca volverá a haber risa. Holly considera que es saludable no centrarse nunca en el dolor por la exclusión de la alegría, ni en el gozo por la exclusión de la pena.

El Leccionario Común Revisado nos ofrece esta semana la opción de sustituir el salmo por el canto de María, el Magnificat, de Lucas 1:46-55. Charles comenta que este no es el canto de una "chica buena". Según la opinión pública, la condición de María (según se relata) sería escandalosa (como la de los encarcelados en Isaías). La gente sabe de dónde vienen los bebés. Se puede decir que es obra del Espíritu Santo, pero hablar es gratis. Pero, de acuerdo con la historia, Dios escoge poner a esta agente de la redención en una posición de dudosa reputación. Y ella encuentra la fuerza para celebrar en un canto que ha sido cantado (muy probablemente) desde que fue escrito.

¡Si la gente prestara atención a las consecuencias sociales y políticas! Marti nos advierte de que debemos mirar más allá de la lista de meras inversiones de papeles e imaginar, en su lugar, que se desmonta el sistema que divide el mundo en poderosos y humildes, ricos y hambrientos. Holly piensa que la idea de deshacer los planes de los soberbios es un ejemplo de una imagen que nos lleva más allá de las meras inversiones -todos podemos beneficiarnos cuando nuestra imaginación orgullosa recibe una dosis de realidad. Helene se pregunta sobre el significado de este canto. ¿Cuáles son los cánticos de nuestros días?

Seas hombre o mujer, transexual o intersexual, ¿puedes percibir las formas en que nuestra cultura trata de hacer de ti una "chica buena"? ¿Dónde puedes pedir ayuda para conseguir el poder de resistir esa presión? ¿Cómo puedes convertir esa resistencia en una bendición, incluso para los poderes a los que resistes?

Holly y su pareja Lorna Shoemaker eligieron 1 Tesalonicenses 5:16-24 como una de las lecturas en su ceremonia de unión. Para Holly, el texto dice: "Busca la presencia de Dios en cada circunstancia, pero no seas demasiado simplista a la hora de atribuir cosas a Dios -examínalo todo." No tienes que aceptar todas las voces. Esto es especialmente importante para la comunidad que sale del armario. Charles está de acuerdo: "No apaguéis el Espíritu, sino examinadlo todo -incluso las palabras de los profetas!" En la época de Pablo, de ebullición religiosa, las palabras "inspiradas" tenían que ser examinadas. Si eres demasiado suspicaz, puedes apagar el Espíritu. Pero tampoco puedes permitirte el lujo de ser ingenuo. Y sin embargo hoy en día muchos cristianos somos muy ingenuos cuando nos las vemos con las palabras "inspiradas" de los escritores bíblicos. ¿Por qué? La ingenuidad apaga el Espíritu, tanto como la suspicacia. La reflexión crítica no apaga el Espíritu, pero negarse a escuchar sí lo hace. Piensa en todas las personas que han sufrido, porque los cristianos generalmente hemos dejado de examinarlo todo. Piensa en cómo el Espíritu puede ser apagado cuando la gente cita textos de prueba para denunciar los testimonios de salida del armario. Marti añade una advertencia acerca de la exhortación a estar siempre alegres. Ha sido a menudo utilizada para negar la necesidad de hacer duelo por las auténticas genuinas.

¿Cómo puedes practicar el "desahogo" del Espíritu? ¿Cómo escuchar la verdad sin ser demasiado ingenuo o demasiado suspicaz? ¿Cómo ha hablado el Espíritu en su historia hasta ahora?

En Juan 1:6-8, 19-28, dice Charles, nos encontramos de nuevo con el tema de la voz que clama en el desierto. Juan parece estar bautizando sin permiso. Sus interrogadores parecen pensar que esto no debería hacerse, a menos que algo realmente extraordinario estuviera sucediendo. Juan dice que algo verdaderamente extraordinario va a suceder. ¿No es verdaderamente extraordinario que, en nuestros días, las personas que salen del armario sean capaces de encontrar palabras de vida y aliento, en un libro que la mayoría de sus hermanos y hermanas han utilizado en contra de ellos? Para Holly, este texto pone de relieve la importancia de saber quién eres y quién no. También le llama la atención el deseo de los líderes religiosos de colocarle una etiqueta a Juan: "Bueno, si no eres esto, ¿eres eso?" Esto se hace eco de la forma en que muchos quieren clasificar a las personas que están saliendo del armario, como gays o lesbianas -en realidad no les gustan quienes están en lugares intermedios. A veces la gente que sale del armario muestra la misma intolerancia por quienes lo hacen de un modo diferente. Helene y Marti se preguntan ¿cómo podemos dar testimonio de la luz sin la tentación de creer que somos la luz? La metáfora de la luz se presta para mostrar las cosas tal como son -examinando y cuestionando esas conclusiones. La luz guía a los demás y a nosotros en la búsqueda de la verdad, la sabiduría y la liberación.

¿Quién eres tú? ¿Quién no eres? ¿Cómo ayudan u obstaculizan las etiquetas tu identidad en crecimiento? ¿Cómo hacen posible los amigos y la familia, y tu comunidad de fe que te des un nombre a ti mismo?

Oración inclusiva
Espíritu de Dios,
pósate sobre nosotros y libéranos
para comunicar buenas noticias a todos quienes están aprisionados por la pena, 
por los juicios de otros, por dificultades económicas.
Danos voz para cantar tus alabanzas, incluso en el desierto, 
y sabiduría para dejar que tu verdad sea nuestra luz. Amén.

30.11.11

Un futuro lleno de promesa

4 de diciembre de 2011
Domingo 2º de Adviento. Año B.

A veces un futuro inminente nos da el poder y la voluntad para abrazar el presente.


Las lecturas para este segundo domingo de Adviento, a diferencia de las lecturas de la semana pasada, muestran más impaciencia por el futuro que perplejidad por el presente. Tanto Isaías como Juan el Bautista llaman al pueblo a preparar el camino de Dios. De forma distinta, tanto el Salmo 85 y como 2 Pedro proclaman que la paz está al alcance de la mano, aunque aún tarde en llegar.

Marti Steussy señala que Isaías 40:1-11 refleja un tiempo anterior al de la lectura de la semana pasada. Aquí algo nuevo y bueno sin medida y sin precedente está a punto de suceder -el largamente esperado regreso del exilio. Isaías imagina el equivalente de una gran autopista, dice Charles Allen, que se extiende desde Babilonia a Jerusalén. Ante este nuevo acontecimiento, todas las cosas parecen posibles. Marti recuerda el día en que cayó el Muro de Berlín -ella estaba en un congreso, compartiendo habitación con una mujer de Alemania. Esos momentos son reales, y necesitamos agarrarnos a ellos, aún aunque haya que pasar por un montón de duros afanes una vez que se anuncie la buena noticia. Quienes hemos salido del armario, según Holly Hearon, experimentamos un regreso al exilio cuando reclamamos nuestra historia, nuestras identidades, nuestras vicisitudes -todo aquello que hemos ahuyentado o reprimido.

¿Has vivido en el exilio? ¿Has regresado del exilio? ¿O estás aún esperando? ¿Qué necesitas que ocurra a continuación?

¿A quién no le gusta el Salmo 85? Habla por sí mismo, dice Marti. Helene Russell, Holly y Charles piensan que el verso 10 es totalmente fabuloso: "Se encontrarán la misericordia y la verdad, se besarán la justicia y la paz". A Holly le gusta la imagen del beso: implica un tipo de intimidad, una disposición a ser un poco vulnerable y un compromiso del corazón a la vez que de la mente. Por supuesto, en el mundo de hoy, la misericordia y la verdad tienen aún que encontrarse, apunta Charles, y la justicia y la paz ni siquiera van de la mano, mucho menos se besan. Todavía se necesitan casamenteros, se le ocurre a Helene; quizá esas virtudes debería registrarse en Meetic.com.

Piensa en momentos en los que parecía que finalmente todo se avenía. ¿Cómo fue esa reconciliación? ¿Cuánto tiempo duró? ¿Está aún en marcha? ¿Volverá a darse?

Charles oye ecos del Salmo 85 en 2 Pedro 3:13-14, donde el autor busca un nuevo cielo y una nueva tierra "donde reinará la justicia", y donde nosotros hacemos "todo lo posible" para que Dios nos "encuentre en paz". 2 Pedro 3:8-15a trata se explicar por qué el prometido día del Señor no ha llegado aún. ¡Podría llevar miles de años! Marti señala que hay unos cuantos textos judíos de aproximadamente la misma época, que ofrecen explicaciones similares: Dios quiere que todo el mundo se reconcilie, no importa cuánto tiempo haya que esperar. No esperamos huir de este mundo, sino un mundo reconciliado. Y mientras esperamos deberíamos vivir los valores de ese mundo y no los de este. La paciencia de Dios es nuestra salvación. Holly se pregunta: si Dios espera a todo el mundo, "¿cuánto tiempo tendrán que esperarme los demás a mí?, ¿cuánto tiempo tendré que esperar yo a los demás? ¿Hay alguna forma en la que nos podamos ayudar los unos a los otros en este proceso?" La reconciliación requiere arrepentimiento, pero no arrepentimiento del amor reconciliador, independientemente de la sexualidad de cada uno.

Cuando los demás te invitan al arrepentimiento, ¿cómo respondes? ¿Te sientes presionado a renegar del amor que te ha encontrado? ¿Cómo podría el renegar del amor conllevar alguna vez auténtico arrepentimiento? ¿Qué tal si te arrepientes de no seguir tu corazón?

Charles señala qué fácilmente muchos de nosotros nos identificamos con la voz que "clama en el desierto" en Marcos 1:1-18. Helene coincide. Esta experiencia de ser una voz única y de no ser oídos, puede hacernos sentir ignorados e inútiles. Pero ser esa voz es parte de quienes somos. No podemos permitirnos el lujo de dejar que nos silencien. El arrepentimiento aparece aquí como el tema conector entre este pasaje y 2 Pedro 3:8-15a, comenta Holly, pero aquí está conectado con un "rito de paso", el bautismo.

Los rituales son importantes para celebrar los tránsitos, una forma de marcar el tiempo y de dar a estos momentos un lugar en nuestra memoria. ¿Cómo podrían ser esos rituales entre quienes hemos salido del armario? ¿Qué rituales tenemos ya, que nos ayuden a darnos cuenta de que Dios está presente, incluso en medio de nuestro desierto, y que se une a nosotros a través del Espíritu Santo? Charles sugiere que el prometido bautismo con el Espíritu Santo, puede ser lo que las personas experimentan cuando salen del armario, recordando que, en Hechos 10:44-48, un bautismo en el Espíritu hace que Pedro se dé cuenta de que las personas que él consideraba impuras, son tan aceptables para Dios como él lo es.

¿Dónde está tu voz? ¿Te encuentras en el desierto? ¿Quién te oye? ¿Dónde puedes ver signos de la nueva comunidad de Dios que emerge en lugares inesperados?

Oración inclusiva

Consuélanos, oh Dios.
Háblanos tiernamente y prepara nuestro camino,
para que podamos regresar de nuestros lugares de exilio
y encontrarnos revestidos de tu Espíritu,
apoderados para consolar a otros exiliados. Amén.

26.11.11

Esperanzas turbulentas

27 de noviembre de 2011
Domingo 1º de Adviento. Año B.

Cuando las promesas y las frustraciones se entremezclan, anhelamos pasos decididos adelante.


El Adviento comienza entre esperanzas turbulentas, dice Marti Steussy. Como Isaías, hemos conocido grandes promesas y grandes frustraciones. El salmista está de acuerdo. Jesús predice más de lo mismo -grandes promesas, grandes frustraciones. Pablo inicia su primera carta a la iglesia en Corinto con palabras de promesa, pero la mayor parte del resto de la carta está llena de palabras de frustración. Quienes vivimos y amamos de manera no convencional, sabemos qué significa tener esperanzas turbulentas. Cuando salimos del armario, puede que estemos a la vez rebosantes de alegría y llenos de preocupación, al aceptar que no somos lo que otros esperanban que fuéramos, ni siquiera lo que nosotros esperábamos ser. ¿Y ahora qué? ¿Cómo vamos a pasar por las victorias y las derrotas parciales cotidianas que ocurren cuando vivimos a contracorriente? ¿Y dónde está Dios en medio de todo esto?

Piensa en cuando saliste del armario para alguien o cuando alguien ha salido del armario para ti. ¿Dónde estuvieron las sorpresas agradables? ¿Dónde las desagradables? ¿Parecía que Dios estaba cercano o ausente?

Isaías 64:1-9 oscila entre imágenes extremas, dice Marti: Dios como terremoto; Dios como padre amoroso o artesano cuidadoso; Dios sencillamente ausente; el aislamiento de que nadie te llame por tu nombre; y la consideración de que todos somos pueblo de Dios. A Helene Russell, Holly Hearon y Charles Allen les impresiona por igual la petición final de Isaías en el verso 9: "Toma en cuenta que todos nosotros somos tu pueblo". Para Charles y Holly, el énfasis recae en "todos"; para Helene recae en "tu". Charles oye un eco de la oración de Moisés a Dios en Éxodo 32:11 "tu pueblo, que tu sacaste del país de Egipto".Parece que tanto Moisés como Isaías se atreven a recordarle a Dios una relación que él debe ya conocer. ¿Cómo podemos ser llamados impuros si somos obra de Dios?

Piensa en las ocasiones en que acontecimientos prometedores han sigo seguidos de contratiempos. Algunos estados reconocen el matrimonio de personas del mismo sexo, pero son rechazados por enmiendas constitucionales en otros. ¿Puedes identificarte con el ansia del profeta Isaías ("¡Cómo quisiera que rasgaras los cielos y bajaras!" Isaías 64:1)?

Tanto como Marti como Holly se dan cuenta de cómo el salmista en el Salmo 80 parece asumir, como el autor de Deuteronomio, que las desgracias son resultado del enojo de Dios. Si esto es lo que sentimos nosotros, dice Marti, entonces es desde donde necesitamos orar. Pero podríamos también considerar que la conexión de Dios con lo que sucede en la tierra es más compleja. En un nivel más profundo, el salmista reconoce que las cosas no son como deberían ser, pero rechaza dejar de esperar que Dios tenga la intención de un bien mayor.

Charles apunta que las primeras palabras de Pablo son sorprendentemente elogiosas en 1 Corintios 1:3-9. ¿Quién podría pensar que Pablo está apunto de lanzar una extensa crítica? Parece confiar en que la iglesia de Corinto saldrá adelante, aunque ahora mismo estén bastante lejos del ideal. Holly señala que los auténticos puntos fuertes de Pablo mencionados aquí -discurso enriquecido, conocimiento y otros dones espirituales- son los inconvenientes que Pablo se dispone a criticar cuando estas impiden la auténtica comunidad. Quienes vivimos y amamos de forma no convencional, con frecuencia somos etiquetados como especialmente dotados y creativos. Esto puede ser una ventaja, si nosotros y quienes nos etiquetan convertimos nuestras diferencias en conexiones, pero ellos y nosotros podemos usar nuestras diferencias para crear barreras.

¿Te has visto alguna vez a ti mismo como dotado en un sentido que quienes están a tu alrededor pueden no entender? ¿Te han visto otros de esa manera? ¿Cuándo ha forjado esto conexiones más profundas, y cuándo las ha frustrado?

Marcos 13:24-37 nos devuelve al tema de Isaías: el anhelo de que Dios rasgue los cielos y baje. Las palabras de Jesús parecen implicar que la turbulencia irá en aumento hasta que Dios, de repente, intervenga y ponga todas las cosas en su sitio. Pero tanto Jesús como sus oyentes parecen asumir que la intervención decisiva de Dios no está muy lejos -en menos de una generación (verso 30). Pero tal intervención no ocurre nunca y se nos deja con una reserva: "nadie lo sabe" (verso 32). Pero si nadie sabe realmente lo que va a pasar, ¿por qué se nos anima a leer la intervención de Dios como "los signos de los tiempos"? Charles observa que tenemos un mensaje de doble filo: "Se nos dice que nos mantengamos alerta, porque algo transcendental está a punto de pasar, y porque no sabemos realmente qué será". Marti señala: "Jesús tiene aquí que atender a su propio consejo. Él no sabe exactamente cuándo ocurrirá. Pero confía en que será algo transcendental. Holly apunta: "En el fondo, nuestro anhelo de alguna intervención decisiva es más complicado de lo que parece. Soñamos con tener todos nuestros problemas resueltos, de modo que podamos encararlos ahora sin darnos por vencidos".

(...)

¿Cómo lees los signos de los tiempos? ¿Ves que las cosas mejoren para aquellos a quienes las iglesias han excluido? ¿Ves más conflictiva la visibilidad? ¿Qué sostiene tu esperanza?

Oración inclusiva

Todos anhelamos, Oh Dios, una mayor claridad.
Necesitamos que se fortalezcan nuestras esperanzas.
Aún cuando no viertas los cielos y bajes para reivindicarnos,
ábrenos los ojos a tu intimidad con nosotros, que todo lo sostiene.
Cuando los acontecimientos en desarrollo nos deleitan y nos frustran,
enséñanos a asumirlos como prendas de tu propio sueño
de un tiempo en el que las preocupaciones dejen paso a la celebración. Amén.