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1.1.11

Sabiduría que se concreta

2 de enero de 2011
Domingo 2º después de Navidad. Año A.

La Navidad celebra la Palabra viviente y la Sabiduría femenina de Dios,
que planta su casa en nuestra particularidad.

El prólogo al Evangelio de Juan (Juan 1: 1-18), como se conoce este pasaje, se mueve de lo cósmico a lo concreto; desde un tiempo antes del tiempo, a la especificidad de la Palabra que "se hizo carne y habitó entre nosotros". Ésta es la historia de la Navidad, el nacimiento narrativo de la humanidad: la eterna Sabiduría de Dios plantó su tienda entre mortales reales de carne y hueso.

La Palabra (logos en griego) del Evangelio de Juan apunta hacia Jesús, también apunta a la tradición de la Sabiduría femenina. En esta tradición, la Sabiduría femenina habita en presencia de Dios desde el principio. La Sabiduría provee la creación con racionalidad, de forma que los verdaderos buscadores pueden discernir la naturaleza divina en las obras del mundo. Pero la Sabiduría no se mantiene al margen de la humanidad. Ella identifica un pueblo particular, Israel, y le entrega una nueva tierra. Incluso busca personas individuales, aquellos que desean perseguir la Sabiduría en vez de la Insensatez.
 
La figura bíblica de la Sabiduría femenina explora la imaginería femenina relativa a Dios.
¿Usa tu congregación una variedad de imágenes y lenguaje
para hablar sobre Dios y la acción de Dios?

Tal es el camino de la Sabiduría de Dios, que se expresa en la particularidad humana. Según Eclesiástico 24: 1-12, la Sabiduría brota de la boca del Altísimo, sin embargo echa raíces en el pueblo particular de Dios. Habiendo buscado a través del cielo y del abismo, a través de mar y tierra, la Sabiduría femenina planta su tienda en Israel.


Sabiduría de Salomón 10: 15-21 continúa el progreso de la Sabiduría hacia lo particular. Eligiendo a un pueblo oprimido, lo libera de sus opresores, lo guía en su camino y lo protege de sus enemigos. ¿Quién puede acallar su alabanza? El mudo habla, los niños pronuncian la buena noticia. Éste es el papel de la Sabiduría en la historia de la salvación: desde la fundación del mundo, planta su casa entre un pueblo particular.
 
¿Quién puede silenciar la alabanza de la Sabiduría?
¿Qué fuerzas en nuestro mundo buscar silenciar la Sabiduría y quién habla en solidaridad con ella?

Retomando el tema, Efesios 1: 3-14 proclama cómo Dios ha distribuido toda bendición espiritual a un pueblo particular, los propios hijos adoptivos de Dios. Estas bendiciones particulares reflejan el propósito eterno de Dios, preparado antes de la creación del mundo. La Sabiduría de Dios encontrará su finalidad última: reunir todas las cosas en Cristo.

Lo concreto de la vida real no se asienta fácilmente con cada uno. El prólogo de Juan reconoce esta dura realidad, al ser rechazada la Sabiduría en su casa elegida. Asimismo, como varón que trasciende el género, Mycal Slack recuerda una comunidad de fe que continuamente plantea la cuestión: ¿Vives rectamente?". Mycal percibe que "vivir rectamente" tiene que ver con el pleno acceso a todos los beneficios que el mundo tiene que ofrecernos. Mycal da testimonio de que si rompes las reglas o vives a margen de las ataduras del discurso y el pensamiento convencional, el acceso a esos beneficios se te niegan.

Mona West recuerda la tradición cristiana temprana que vio a Jesús como el Hijo de la Sabiduría. En este segundo domingo después de Navidad, después de haber anticipado y celebrado el nacimiento de Jesús, celebramos en estos pasajes nuestro nacimiento a través de Jesús/Sophia (sabiduría en griego) que ha estado presente en el mismo comienzo de la creación. Seguir a Jesús, declara Mycal, implica vivir según la propia verdad -a pesar de las resistencias que uno afronta.

No solamente es Jesús el Hijo de la Sabiduría, sino que por medio de la Palabra/Sabiduría de Dios también nosotros lo somos. Los creyentes LGBT damos testimonio de que no es la iglesia la que dice si somos o no hijos de Dios, ni nuestra sexualidad, ni la teología ni la ortodoxia, sino nuestra acogida del enviado de Dios. El Logos/Sophia no discrimina en razón de raza, clase, género u orientación sexual.

¿Cómo toma la Sabiduría de Dios una forma particular en tu comunidad?

Durante el tiempo de Navidad la comunidad LGBT y sus aliados celebran la eterna Sabiduría de Dios que planta su casa en la particularidad de los mortales. Damos testimonio de la Palabra de Dios, que vivió el amor divino a pesar de una resistencia violenta. Afirmamos nuestra identidad como hijos amados de la Sabiduría, que participan en la obra salvadora de Dios de reunir todas las cosas.
 
Oración inclusiva


Santa Sabiduría, Santa Palabra:
Tú has acampado entre nosotros,
en el desorden de nuestra realidad concreta.
En Jesús, Hijo de la Sabiduría, Palabra-hecha-carne,
has asumido lo que somos
y nos has hecho tuyos.
Haznos capaces
de abrazar nuestra particularidad,
de honrar la particularidad de los demás,
con sinceridad, compasión, valentía y sabiduría.
Amén.

31.12.10

2011: nueva oportunidad de gracia y paz

1 de enero de 2011
Santo Nombre de Jesús / Circuncisión del Señor

Números 6: 22-27

22 El Señor se dirigió a Moisés y le dijo:
23 “Diles a Aarón y a sus hijos que cuando bendigan a los israelitas lo hagan de esta manera:

24 ‘Que el Señor te bendiga y te proteja;
25 que el Señor te mire con agrado y te muestre su bondad;
26 que el Señor te mire con amor y te conceda la paz.’

27 “Así ellos pronunciarán mi nombre sobre los israelitas, y yo los bendeciré.”

25.12.10

No más asesinatos de inocentes

26 de diciembre de 2010
Domingo 1º después de Navidad. Año A.

La paz de la Navidad exige resistencia valiente y acción contra todas las fuerzas e instituciones que destruyen a los hijos e hijas de Dios.

Sinceramente, las lecturas de esta semana nos inquietan. ¿Cómo pasamos de la Navidad y la celebración de la encarnación, a la glorificación de la muerte y el asesinato de niños?

¿Cuál es tu respuesta inicial, en tu cabeza y en tu corazón, a Mateo 2: 13-23, que a veces se titula “La huida a Egipto” o “La matanza de los inocentes”?

Mateo 2: 13-23 pasa de un plan para matar a Jesús al asesinato de otros niños en su lugar. Hebreos 2: 10-18 introduce a la doctrina de la expiación y presenta a Jesús, no como un líder revolucionario y esperanza de liberación de la opresión para el pueblo, sino como un sacerdote/cordero para ser sacrificado y asesinado. Es un fuerte contraste que, en medio de esos asesinatos, el leccionario también nos presente dos himnos de alabanza (Isaías 63: 7-9 y Salmo 148) por lo que Dios ha hecho. ¿Cómo podemos aún cantar “Alabad a Dios” en medio de toda esta muerte?

Los sueños juegan un papel clave en la lectura de Mateo. A José se le dice en un sueño que huya a Egipto (verso 13) y después, en otro sueño, que vuelva (verso 19). En medio de estos sueños, se nos cuenta la matanza de niños inocentes, cuando Herodes busca destruir al nuevo gobernante que ha nacido.

¿A dónde pueden huir las personas LGBT y otras personas oprimidas, cuando surgen planes para asesinarlos? ¿Quién protegió a las personas LGBT cuando la pandemia de SIDA arrasó el país? ¿Quién es hoy en día Raquel, que llora desconsolada por sus hijos, ahora que la cara del SIDA ha cambiado de hombres blancos gays a mujeres negras pobres? ¿Quién rehúsa ser consolado? ¿O hemos pasado a ser los coros de “alabanza a Dios” del Salmo 148 e Isaías 63, mientras la muerte está aún a nuestro alrededor? Y, ¿qué pasó con el gozo de la Navidad?

¿Qué hacemos con el retrato de un Dios que nos avisa de un desastre inminente, pero no a otros? Y, ¿qué hacemos con una “Sagrada Familia” que huye sin avisar a sus vecinos? ¿Es el símbolo de aquellos que pueden permitirse tratamientos caros y cócteles retro-virales siguiendo adelante y no preocupándose de quienes no pueden permitirse la medicación.

¿Ha habido momentos en los que hayas optado por callar ante la opresión y en los que ahora desearías haber hablado? ¿Cómo podrías orientar la situación de modo distinto, si volviera a ocurrir?

En medio del gozo de la Navidad, cuando Dios se nos aparece en forma humana, debemos luchar por ver cómo podemos parar las muertes sin sentido e incrementar el llanto desconsolado. Debemos clamar contra las acciones de las iglesias -tales como el Informe Windsor dentro de la tradición anglicana y episcopal- que no afirman la santa obra de Dios a través de las personas LGBT. Debemos clamar cuando los gobiernos retiran el dinero de las campañas de prevención de VIH/SIDA para dedicarlo a sólo a políticas de abstinencia. Debemos incrementar los esfuerzos para fortalecer a los jóvenes LGBT que salen del armario y son expulsados de sus familias, para que la depresión y el suicidio no sea su camino a seguir. Debemos protestar contra los consejos escolares locales que intenten eliminar los libros que traten de diversidad familiar del currículo y de las bibliotecas. Debemos clamar y gritar contra las guerras donde las hijas e hijos de Dios más vulnerables -sean o no LGBT- son sacrificados por el interés nacional. Debemos convertirnos en la Raquel de nuestro tiempo.

Es sorprendente que las figuras masculinas en estas lecturas (José que huye con su familia en Mateo, Cristo que muere en Hebreos 2: 17-18) propongan el sufrimiento como un camino para la vida. El único papel dado a las mujeres en estos pasajes es alabar junto con los hombres (Salmo 148: 12) y Raquel, que llama a la comunidad a la toma de conciencia de los horrores que están sucediendo a su alrededor. La opción de huir para salvarse uno mismo no conduce a la comunidad. Conduce a una muerte sin sentido. La opción de cantar alabanzas en medio de las pruebas de la comunidad, parece ser una opción religiosa que lleva a evitar conectarse con otros en lucha. La opción del llanto desconsolado, sin embargo, tiene la tendencia de resistir la opresión y de llamar a la comunidad a la toma de conciencia.

Nuestra fe tiene que darnos la fuerza para levantarnos contra los herodes de nuestro tiempo y decirles: “No puedes masacrar a ninguno más de nuestros hijos y nuestras hijas”. Nuestras iglesias deben ser solidarias con todos quienes están oprimidos y darles el espacio para clamar. Juntos debemos trabajar para llevar la vida donde otros traman la muerte. Nuestros cantos deben ser cantos de protesta que lleven a las personas a ver nuestra lucha común contra la opresión. Esos grupos étnicos, que se ponen al lado de los grupos conservadores para acabar con grupos LGBT, deben revisar su apropiación de estereotipos racistas. Las voces de las mujeres deben entrar en acción, más allá de llorar y gemir, para dar igual sentido a las luchas. Todos debemos superar el impulso de huir para salvarnos a nosotros mismos y unirnos para salvar a todos.

Es en estas luchas por la justicia donde todos encontraremos vida que mantenga vivas las esperanzas de Navidad.

¿Para qué lloras o desearías poder llorar en el mundo? Después de reflexionar en las lecturas para hoy, ¿ qué quieres decirle a Dios? ¿Qué cosas te ves en la obligación de hacer?

Oración inclusiva

Dios de todas las hijas e hijos del mundo,
para la matanza de inocentes.
Perdona que nosotros mismos fallemos
en proteger a tus hijas e hijos de la muerte.
Danos fuerza y valor
para llorar por quienes sufren
y para resistirnos a toda opresión.
Danos una santa determinación de salvar las vidas
de quienes son considerados prescindibles.
Capacítanos para vivir audazmente la buena nueva de la Navidad.
Que el gozo llegue y cantemos con todos: “¡Paz en la Tierra!”.
En el nombre de Jesús, nuestra Paz. Amén.

24.12.10

Navidad desde los márgenes

25 de Diciembre de 2010
Víspera y día de Navidad

La Navidad celebra la encarnación de Dios en forma humana, mostrándonos que Dios se identifica con nuestras vidas.

Todas las personas oprimidas son invitadas a entrar en esta historia del nacimiento de Jesús, a través de la identificación con el niño nacido dentro de una familia pobre, que experimentó el rechazo y la degradación. También somos invitados a entrar por los pastores, que están en el último puesto de la escala social en la Judea del primer siglo. Se nos anima a entrar en la historia con la canción de los ángeles que proclaman paz y buena voluntad para todos. Nos identificamos con estas personas como los excluidos que han sido despreciados injustamente por la sociedad. Aquellos quienes han experimentado esta exclusión hoy –sea por causa de etnia, cultura, género, diferencia sexual o discapacidad- entran en esta historia por su identificación con el niño Jesús, con la Sagrada Familia, y con sus primeros visitantes.

Cuando  lees la historia de Navidad en Lucas 2, ¿qué consuelo, interrogantes y desafíos surgen?

El énfasis rector de la historia sobre los oprimidos y desfavorecidos contrasta con fuerza con la teología real de las clases dirigentes presentes en Isaías 62, el Salmo 97 y Tito 3. En todos estos pasajes el énfasis permanece sobre los poderosos: el rey de Jerusalén entrando procesionalmente en el templo, Dios como rey y los ricos que son herederos.

Por otra parte, en el libro de Isaías la justicia se refiere a la distribución de recursos en la sociedad, de manera que todos puedan alcanzar su potencial. La reconstrucción de las murallas de Jerusalén en Isaías 62 y el Salmo 97, tiene que ver con los intereses de los desfavorecidos y oprimidos, en cuanto que ellos buscan protección. El sentido de estos pasajes, sin embargo, va de escogidos y excluidos –con la recompensa de los que siguen a este Dios, mientras que todos los demás son destruidos (Salmo 97: 4-8).

El Salmo 97 fue elegido probablemente por sus referencias al orden cósmico y las proclamas que recuerdan el canto de los ángeles en Lucas 2. Sin embargo, la paz no es proclamada en este salmo y, especialmente, no para aquellos que no permanecen fieles a este Dios. La perspectiva de este salmo hace difícil vivir en paz en comunidades que hoy están compuestas de personas de diferentes creencias. La perspectiva también tiene que ver con quienes hemos sido declarados y tratados como “excluidos”. Aunque algunas personas LGBT miren estos textos como una senda hacia la inclusión, otros son cautos en cuanto a si habrá auténtica aceptación para ellos.

A lo largo de tu vida, ¿cuándo te has sentido como un excluido? ¿De qué forma ser un excluido cambia la manera de relacionarte con otros excluidos y de relacionarte con Dios?

Es estos pasajes, el elitismo y la pérdida de capacidad de acción y responsabilidad humanas se ponen de relieve –es Dios quien hace todo. El papel de los humanos en el drama de la vida es eclipsado por la ideología “de arriba abajo”. En Lucas 2: 1-20, los humanos observan, oyen, meditan, viajan, pero no parecen tener la capacidad de afectar sus propias vidas. Incluso la afirmación, en Tito 3: 4-5, de que no son nuestras obras ni capacidad de acción, sino la misericordia de Dios la que afecta a nuestros resultados, actúa contra la asunción de responsabilidades del ser humano por sí mismo. Esto es más importante para personas que están oprimidas a causa de su sexualidad, clase, género o etnia. La asociación con Dios en la gestión de nuestros problemas es un punto de vista teológico más capacitador.

Vemos el retrato de María, la elegida para ser la madre del niño Jesús, como una inclusión positiva de la perspectiva de la mujer en el evangelio. Con María vemos una mujer meditando en su corazón y explorando intelectualmente los hechos que ocurren y que van a ocurrir en la vida de su hijo. A través de su meditación, que está en línea con Sabiduría en Proverbios y Sophia en las tradiciones griegas, se nos solicita entrar en la historia bíblica desde el punto de vista de una mujer. Mientras que el último domingo la lectura de Mateo ponía el acento en la reacción de José al estado de María, en el evangelio de Lucas logramos una comprensión de la historia del nacimiento desde la perspectiva de María.

Estos textos en Lucas, sin embargo, aún están fuertemente dominados por la masculinidad, con las mujeres puestas en segundo lugar. María, después de permitir que su cuerpo sea usado para portar y dar a luz al niño Jesús, no tiene nada más que decir en el relato. ¿Dónde está la madre de José? Todos los demás personajes, incluso los ángeles (hoi angeloi) son masculinos, lo que es sorprendente, ya que en la tradición bíblica hebrea son las mujeres las que se alegran con danza y canto (Éxodo 15; Jueces 11; 1 Samuel 18).

Mientras que algunos argumentan que las mujeres están incluidas entre los fieles de Dios en el Salmo 97: 10 y los herederos en Tito 3: 7; son Dios y Jesús, y los salvadores masculinos, quienes influyen en todos. No hay otra referencia femenina en todos estos pasajes. Esto cobra importancia porque las mujeres están incluidas en la historia a causa de la prominencia de María en la historia. Por eso, para asegurar que nos damos cuenta de la influencia de las mujeres en el drama de la vida, debemos examinar cómo son presentadas en el texto, especialmente en cuanto que esto se relaciona con el acceso y el ejercicio del poder.

De forma similar, las personas LGBT, y otras personas oprimidas, son invitadas en la iglesia a apoyar sus programas a través del ofrecimiento de su tiempo, talentos, fondos y servicio, pero después son silenciadas. Aunque muchas congregaciones inclusivas declaran con orgullo a las mujeres y personas LGBT como pastores y líderes laicos, muchas otras silencian sus voces.

Las personas LGBT de fe pueden apresurarse al pesebre, pero no pueden identificarse con los pastores. Pueden incluso limpiar el establo, pero deben avergonzarse de su sexualidad, etnia, género y clase. Deben meditar en sus corazones, pero no ofrecer estas partes de sí mismos como un recurso para la iglesia. Deben esperar ser herederos, posiblemente en la vida eterna, pero ahora no van a empujar a la iglesia a redefinir justicia y rectitud, a mover la sexualidad fuera de las categorías de pecado. Deben cantar en el coro, escribir las canciones más emocionantes de pop-góspel, entretener a la multitud, pero no deben reclamar voz. En orden a hacer viables la paz y la buena voluntad para todos, la iglesia debe convertirse en un lugar seguro para todos –defender los derechos de todos y desafiar a la sociedad cuando estos derechos y esperanzas sean despreciados.

¿De qué forma celebra tu congregación los dones de las personas LGBT? ¿Cuándo silencia la sabiduría y los dones de las mismas? ¿Qué oraciones y posibles acciones surgen de reflexionar en estas cuestiones?

Podemos reclamar nuestro propio poder a través del niño Jesús. Nuestra esperanza de Navidad es la transformación del mundo –de uno que refuerza a los poderosos y aplasta a los últimos, a uno donde reclamemos nuestras propias voces en asociación con un Dios de paz y justicia.

Oración inclusiva

Dios de nuestros antepasados,
al cantar nuestras alabanzas esta Navidad
danos ojos para ver
que en medio del gozo y la celebración hay discriminación;
danos valor para elevar nuestras voces cuando lo veamos
y para trabajar por el cambio;
danos fuerza para levantarnos
y reclamar nuestro poder desde los márgenes;
continúa desafiándonos,
cuando nos unirnos al coro de los ángeles en protesta y celebración.
En el nombre aquel cuyo nacimiento celebramos este día, Jesús.
Amén.