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8.4.11

Vida para la vitalidad

10 de abril de 2011
5º Domingo de Cuaresma. Año A.

Ezequiel 37:1-14
Salmo 130
Romanos 8:6-11
Juan 11:1-45

El aliento de Dios vivifica el cuerpo, y el espíritu de Dios mora en el cuerpo. El cuerpo es llamado a la vida y a la vivacidad. El cuerpo es afirmado. Nos atrevemos a rechazar el rechazo del cuerpo y a aceptar la aceptación de Dios.


El tan querido pasaje de los "huesos secos" de Ezequiel 37:1-14 ilustra dramáticamente el tema de los textos de esta semana: el deseo de Dios de que disfrutemos no sólo la vida, sino la vitalidad. Es irónico que éste sea un pasaje de Cuaresma, cuando la Cuaresma es tradicionalmente entendida como un tiempo de disciplinada supresión del goce y la vitalidad. Vamos a entrar en una profunda reflexión sobre los caminos de Dios, vistos más claramente en el gran sacrificio de Jesús en la cruz. Por eso se espera que nos disciplinemos y neguemos el cuerpo para ayudar al crecimiento y desarrollo espiritual.


¿Cómo entiendes típicamente la Cuaresma? ¿Por qué crees que la Cuaresma está usualmente vinculada con prácticas corporales como la dieta, el ayuno y la abstinencia? ¿Cómo podrías acercarte más a Dios durante los días que quedan de Cuaresma celebrando el cuerpo en vez de negándolo?


Ezequiel y Juan 11:1-45 ofrecen una visión diferente. En realidad, el signo de la presencia de Dios y su poder es precisamente la vuelta del cuerpo a la vida. La cultura homofóbica insiste en que las personas LGBT crucifiquen su vitalidad (que vivan célibes) para ser considerados justos en la iglesia. Sin embargo, debemos profetizar la resurrección para todas esas personas. Igual que Ezequiel llama a Israel a que salga de la sepultura del exilio a su vida cultural y vitalidad, así las personas LGBT son invitadas por Dios a salir de la negación y el autodesprecio, de la culpa y de los intentos fallidos al celibato forzoso. Se nos llama a la vida (autenticidad) y a la vitalidad (pasión).


En el evangelio de Juan, la vida la vida llega cuando salimos de la tumba (el armario) y la vitalidad llega cuando nos deshacemos de nuestra mortaja (desatamos el cuerpo). Es interesante que al fina de Ezequiel 37:7-9 los cuerpos descarnados terminan con tendones, carne, piel y ruah (espíritu), pero sin vestido. De forma similar, Lázaro acaba del mismo modo al pedir Jesús que le sea retirada la mortaja (Juan 11:44). La desnudez es celebrada aquí como una llamada de Dios a una nueva vida. Igual que cuando nacemos, nuestros cuerpos son expuestos sin vergüenza.


¿Cómo ha afectado la visión del cuerpo y de la sexualidad de nuestras tradiciones cristianas a la búsqueda de las personas LGBT de vidas ricas, plenas y satisfactorias dentro de la comunidad cristiana?


En este mensaje de vida y vitalidad, hay un sentido de urgencia. Juan nos muestra de forma inequívoca el error de Jesús -pensaba que Lázaro no moriría, así que esperó antes de ir a atenderlo. Sin embargo, Lázaro murió, y María y Marta estaban comprensiblemente decepcionadas porque el amigo especial de Lázaro no hubiera venido cuando lo habían llamado.

¿Quedamos decepcionamos también cuando esperamos pasivos ante las actitudes de condenación, marginación y búsqueda de chivo expiatorio conducentes a la muerte, que a veces se acumulan sobre la personas LGBT? ¿Quién sufre cuando aguardamos a una ocasión oportuna para hablar? ¿O cuando esperamos a un mejor momento para afirmar nuestros derechos a la vida y a la vitalidad? Invocamos el Salmo 130 para justificar nuestra espera. Sin embargo, la espera (qwh en hebreo) del salmista es una espera activa preparatoria -como un corredor de relevos se pone en marcha antes de que se le pase el testigo. No debemos esperar a que Dios llegue, debemos comenzar la carrera antes de que Dios nos pase el testigo.


Algunos utilizan Romanos 8:6-11 para defender la necesidad de suprimir el cuerpo en favor del crecimiento espiritual. Señalan cómo Pablo asume el dualismo de sus oponentes estoicos -carne frente a Espíritu. Sin embargo, a pesar de su machacona insistencia en la muerte del cuerpo, en el análisis final hasta Pablo tiene que transigir: "el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros" (verso 11). En realidad, es para la vitalidad para lo que Dios nos llama de la muerte a la vida. Es nuestro servicio razonable a Dios, aceptar este don de la vitalidad.


¿Qué interrogantes o descubrimientos rondan tu mente tras la lectura de esta reflexión sobre Dios y el cuerpo? ¿Cuál es tu oración?


Oración inclusiva

Dios de nuestros años de fatiga, Dios de nuestras lágrimas silenciosas.
Hemos intentado vivir según se nos ha enseñado,
negando nuestros cuerpos, negando nuestra vitalidad.
Sin embargo, hemos aprendido que éste no es tu camino.
Nos hemos estremecido ante el don de la vitalidad.
Lo hemos gustado y lo hemos rechazado
con arrepentimiento poco sincero y culpa vaga.
Sin embargo, tú vienes en nuestra busca incesantemente con tu abrazo,
con tu aceptación, con tu amor.
Perdónanos por rechazar tu aceptación.
Perdónanos por rechazar nuestros cuerpos.
Ahora aceptamos tu don, tal como somos. 
En el nombre de Jesús, Cristo plenamente encarnado. Amén. 

3.4.11

Ver a Dios

3 de abril de 2011
Domingo 4º de Cuaresma. Año A.


Es verdad. Vemos y experimentamos a Dios a través de nuestros cuerpos. Esa verdad nos trae tanto sanación como desafíos. ¿Cómo escuchamos la comunidad LGBT y nuestros amigos esta noticia?

A las personas LGBT se las ha caricaturizado con frecuencia como excesivamente preocupadas por el cuerpo. Los pasajes de esta semana nos insta a centrarnos en el cuerpo. Por lo tanto, pueden ser particularmente adecuados para ser leídos desde una perspectiva amistosa con las personas LGBT.

¿Cómo podría tratarse la historia de la unción de David por Samuel en 1 Samuel 16:1-13? Vemos al gran "vidente" Samuel, examinando a los hijos de Jesé para discernir a quién ha elegido Dios. Vemos a Samuel admirando la apariencia y la estatura del primer hijo de Jesé,  Eliab, y llegando a la conclusión de que éste era el elegido, sólo para ser corregido con esa frase memorable: "No se trata de lo que el hombre ve; pues el hombre se fija en las apariencias, Yo me fijo en el corazón" (verso 7). Sin embargo, sigue siendo a través del cuerpo como Samuel discierne la elección de Dios. Dios usa el ojo de Samuel para la belleza masculina, para "ver" a quien iba a ser el gran rey de Israel.

Dios usa nuestra capacidad de atracción física, nuestra capacidad de ver y desear, para promover sus propósitos en el mundo. A pesar de la insistencia del escritor de Efesios 5:8-14 en que el cuerpo sexual es odioso para el Espíritu, el cuerpo es afirmado en la historia de la unción del rey David. David no se disculpa por la complacencia de Dios en su aspecto físico. Cuando baila sin sus ropas delante del arca del Señor en 2 Samuel 6, él insiste en que hacía esto por Dios y no por las jóvenes esclavas, como pensaba su esposa (versos 16-20). El sentido a través del cual Samuel conoce al elegido de Dios, es el don de la vista.

¿Has considerado cómo Dios podría usar nuestra capacidad de sentirnos atraídos para su obra? ¿Sabes de algún caso? ¿Qué resulta maravilloso en este descubrimiento? ¿Qué preocupaciones o peligros surgen también cuando nos dejamos llevar por nuestras atracciones?

El énfasis en el don divino de la vista continúa en nuestra conversación sobre Juan 9: 1-41. Devolver la vista es la obra urgente del reino de Dios revelada a través de Jesús -devolver a las personas su plena capacidad sensual, metafóricamente -. La lectura del evangelio de Juan dibuja a Jesús obrando (en Sábado), restaurando la integridad (¿santidad?) a través de la violación de un código de santidad. Y se deja solo al sanado para que defienda su sanación, y a Jesús, el sanador (versos 13-17).

¿No es éste el aprieto en el que se ven algunas personas LGBT y otras personas oprimidas? Dios nos restaura la plena sensualidad y la plena apreciación de nuestra corporalidad como personas provistas de raza, género y sexualidad; pero se nos deja solos en la comunidad para defender nuestra sanación, y a aquellos que nos ayudan en nuestra curación. Algunos, seguramente, puede que sigan insistiendo en que Dios no sana a las personas LGBT para que asuman su sexualidad. Esos ministros que apoyan la plena condición de persona de las personas LGBT, seguramente están rompiendo la ley de Dios -también Jesús fue acusado de hacerlo (verso 16). Estas personas esperan que seamos sanados para librarnos de la apreciación y la celebración de nuestra sexualidad, nuestra raza o nuestro género.

¿Qué experiencias has tenido en las que has conocido que Dios te había liberado, pero otros cuestionaban tu autenticidad? ¿O de que quienes esperabas que te apoyaran no lo hicieron? ¿Cómo te afectó esto?

Sin embargo, Juan insiste en que algunos que se creen dotados de visión, realmente no pueden ver. Y aquellos a quienes se les considera como ciegos, están de hecho en plena posesión de sus capacidades sensuales. ¿No es responsabilidad de la comunidad amada apoyar la plena expresión de nuestra humanidad? ¿No es la oportunidad de la comunidad amada para defender y estar junto a quienes llegan a la plena humanidad saliendo del armario, proclamando su sanación?

Sin embargo, debemos insistir en que la ceguera no es sólo una metáfora, no se trata de estigmatizar a los ciegos como seres humanos incompletos. En realidad, quienes están físicamente ciegos pueden también participar de su plena humanidad. Creer en Jesús implica experimentar la obra de Jesús en la propia vida, siendo devueltos a la plena humanidad y a la plena comunidad. La obra de Jesús, el reino de Dios, sólo puede ser experimentada en y a través de la carne. Las personas LGBT y otras personas oprimidas no necesitan disculparse por asumir su carne, pues como Samuel, Juan y el salmista insisten (véase el salmo 23: recostados en verdes praderas, siendo conducidos hacia aguas tranquilas, siendo consolados por la vara y el cayado de Dios), es a través como experimentamos la presencia y la unción de Dios.

¿Cómo te afecta el énfasis puesto en que a Dios se le experimenta a través de la carne y obra a través de ella? ¿Cómo es buena noticia? ¿Qué te dice Dios a través de este énfasis?

Oración inclusiva

Dios que celebras nuestros cuerpos y nuestra liberación de la opresión,
ayúdanos a acercarnos y apoyar
a quienes están en proceso de salir del armario y de ser sanados,
a quienes están llegando a la conciencia de los dones
de tu presencia en nuestros propios cuerpos.
Ayúdanos a darnos cuenta de que, como defensores tuyos,
con frecuencia hacemos el mal
y acabamos por oprimir a quienes tú has liberado.
Perdónanos por estos maltratos
y ayúdanos a aceptarnos a nosotros mismos
como tú nos has aceptado y liberado.
Amén.





24.3.11

Como en casa, en medio de las luchas

27 de marzo de 2011
Domingo 3º de Cuaresma. Año A.


Dios es el agua viva que fluye a través de cada aspecto de nuestras vidas -celebraciones, dificultades, encuentros y batallas.

El agua fluye de una roca. Dios vierte su amor, como agua, en nuestros corazones. Dios viene a nosotros como agua de vida en la figura de un extraño. Claramente se espera que veamos este tema común corriendo (fluyendo) a través de las lecturas de esta semana. Pero hay muchos temas en acción en estos pasajes. Todos ellos hablan de la vida de Dios fluyendo a través de nosotros, cuando nos encontramos más allá de nuestras zonas de confort -cuando rompemos con el comportamiento convencional; cuando hablamos con extraños; cuando soportamos el sufrimiento; incluso cuando cuestionamos y luchamos con Dios.


Los diálogos en Juan 4:5-42 transgreden toda clase de límites, como Holly Hearon está pronta a señalar. Jesús y la mujer transgreden la frontera entre judíos y samaritanos -las restricciones sociales en la interacción entre hombres y mujeres (fíjate en que los discípulos se sorprenden de que Jesús esté conversando con una mujer en el verso 27). La mujer demuestra ser una digna interlocutora en el diálogo teológico con Jesús.


Helene Russell imagina a la mujer en la actualidad llevando vaqueros apretados, una blusa que enseña demasiado, pelo cardado, mascando chicle y haciendo pompas o fumando un cigarrillo. Realmente no sabemos mucho de su vida privada. Ella debe considerarse "limitada", en varios aspectos, como sugiere Michael Miller. Hay una variedad de posibles conjeturas sobre el significado de sus diversas relaciones. Pero esta conversación viola toda clase de comportamiento "apropiado". El propio comportamiento de Jesús debe hacer preguntarse a la mujer por segundas intenciones. Pero Charles Allen observa que, cuando Jesús comienza a hablar de agua viva, la misma conversación empieza a "fluir" y tanto Jesús como la mujer se encuentran "como en casa" entre ellos, de una forma que asombra a quienes los conocen.


La mujer, en efecto, asume el papel de apóstol y regresa a su propia gente proclamando su placer y asombro al haberse encontrado "como en casa" con uno que sabía todo sobre ella. Su gente, asimismo, se encuentra como en casa con este extraño y y se dan cuenta de que no se han encontrado con un extraño, sino con el salvador del mundo-de judíos, samaritanos, y de todo el mundo. Nadie se encuentra más allá de la zona de confort de Dios.


¿Qué buscamos cuando comenzamos a hablar con perfectos desconocidos? ¿Te has dado cuenta alguna vez de que una conversación pase de lo cotidiano a un intercambio más profundo? ¿Podría ser Dios hablando con ambos y a través de ambos?


Según Pablo en Romanos 5:1-11, cuando el amor de Dios fluye a través de nuestros corazones, incluso nuestros sufrimientos se transforman. Nuestros sufrimientos no son meros obstáculos para compartir la gloria de Dios, dice Michael Miller. Al contrario, son otro modo de compartirla. Charles Allen ve una conexión directa entre nuestro sufrimiento y el amor auto-donativo de Dios incluso por sus enemigos. Puede hacernos estar abiertos a crecer en compasión.


A Holly Hearon le impresiona la secuencia que destaca Pablo -sufrimientos > perseverancia > entereza de carácter > esperanza [Nueva Versión Internacional]. No pensamos mucho en el desarrollo del carácter excepto quizá en películas, o quizá cuando asumimos un personaje [character en inglés] (como cuando uno se traviste). Pero Pablo se refiere al carácter que ha sido probado. Podemos reírnos de los "papeles" [characters]  que las personas LGBT pueden asumir, pero en un sentido este papel es una respuesta a las pruebas a las que somos sometidos por la sociedad.

¿De dónde procede el amor mutuo y auto-donativo cuando éste fluye en nuestro corazón? Cuando los amigos o la familia te han rechazado, ¿qué te hace seguir en la brecha? ¿Cómo tu dolor te ha abierto a la compasión por el dolor de otros?

La lectura de Éxodo 17:1-7 nos invita a mirar a la historia desde diversos puntos de vista -el del narrador, el de los israelitas, el de Moisés y el de Dios. El narrador concluye: "los israelitas habían altercado con él y provocado al Señor al decir: «¿Está o no está el Señor entre nosotros?»" (verso 7). Pero en la historia misma, todas las quejas, desafíos e interrogantes se dirigen a Moisés. Es Moisés el que equipara pelearse con él a pelearse con Dios (y el narrador continúa con esta perspectiva). Los israelitas se enojan con Moisés. Moisés se enoja con los israelitas y podría estar enojándose con Dios. Cuando Moisés clama a Dios con exasperación, Dios de forma sorprendente permanece en calma y provee de agua -¡de una roca! En esta historia Dios no se enfada con Moisés o con los israelitas (para narraciones en contraste, véanse Números 20:1-13 y el Salmo 95 de este domingo).

Holly Hearon lee esto como un texto sobre las luchas de la vida en comunidad como pueblo de Dios. Cuanto más arriesgado es el camino, mayor es la probabilidad de peleas, disensión y preguntas sobre si Dios está o no entre nosotros. La inclusión de las personas LGBT dentro de las comunidades de fe es un asunto arriesgado. Cuando la situación se pone difícil, las acusaciones comienzan a aflorar (¿nos has traído hasta aquí para matarnos?).

Claramente, observa Michael Miller, los israelitas parecen haber perdido de vista la capacidad de Dios para proveer. Charles Allen, también señala que Moisés parece haber perdido de vista la presencia de Dios. Pero Dios promete a Moisés: "yo estaré delante de ti allí sobre la peña". Todo el mundo está refunfuñando y la respuesta de Dios es hacer salir agua de una roca que es más dura de lo que pueda serlo el corazón de cualquiera. Dios permanece como una presencia que se desborda incluso cuando su pueblo está peleándose.


¿Cómo está Dios presente en tus enfados con otros? ¿Y en los enfados de otros contigo? ¿A quién clamas cuando te encuentras al límite?

Oración inclusiva

Agua de vida,
fluye entre nosotros y tráenos vida.
Derrama tu amor en nuestros corazones
hasta que nuestra compasión crezca
para abrazar nuestros conflictos más profundos 
y nuestras tribulaciones.
Amén.


19.3.11

Convocados

20 de marzo de 2011
Domingo 2º de Cuaresma. Año A.

ó

Dios nos llama a seguir un camino impredecible -nacidos de nuevo del Espíritu- y llama a esto una bendición.

Para aquellos de nosotros que empujamos las fronteras de la "normalidad", la llamada de Abraham en Génesis 12:1-4a establece el escenario de comprensión de estos textos bíblicos. Charles Allen está intrigado por el hecho de que, aunque que Abraham no cuenta con ninguna Biblia que autorice su llamada con unos pocos textos probatorios seleccionados, él se aventura a salir de los únicos valores familiares que conoce. Sigue una voz que aparentemente sólo él ha oído. Pero ésto no es una elección de una espiritualidad privada, como Helene Russell apunta, se espera que su elección traiga bendición a todas las familias en todas partes. Su familia puede no haberlo acompañado, pero no fueron olvidados.

A Holly Hearon le impresionan dos aspectos de este pasaje del Génesis: primero, el pasaje puede describir la experiencia de muchas personas LGBT -dejamos atrás la "casa" de nuestros padres (verso 1) para ir a una nueva tierra (¿Somewhere over the rainbow?) donde Dios nos muestra nuestra identidad como personas LGBT. Somos llevados a una nueva tierra no sólo en términos de nuestra identidad, sino también en términos de las comunidades a las que pertenecemos y de una nueva forma de estar en el mundo. Pero este es un camino que el mismo Dios nos revela.


Segundo (haciéndose eco de lo que apunta Helene Russell), Dios dice a Abraham que será bendecido de forma que pueda ser una bendición. Esto invita a las personas LGBT a considerar la bendición particular que traen al mundo. Dicha bendición include cualidades como la hospitalidad, la acogida al desconocido, la importancia de la comunidad, y la capacidad de celebrar al vida con alegría y humor. De forma similar, a Michael Miller le parece importante señalar que sea cual sea la presión familiar, social y religiosa que fuese ejercida sobre Abraham, su crecimiento implicó una nueva comprensión de Dios y de sí mismo en relación con el resto del mundo. Con confianza en su nueva comprensión de Dios y de sí mismo, fue capaz de enfrentarse al statu quo e iniciar un camino arriesgado de auto-descubrimiento, descubrimiento del otro y descubrimiento de Dios.


¿Cuándo has tenido que luchar por ti mismo sin garantías de tu familia o comunidad de fe? ¿Qué voz oíste? ¿Cómo podría ser esto una bendición para todos -incluso para aquellos que no te acompañan?


La reflexión de Pablo en Romanos 4:1-5,13-17 sobre la fe de Abraham ha sido usada por los cristianos posteriores para minimizar la importancia de la Torah -la Escritura y tradición judías. Pero tanto Holly Hearon como Charles Allen insisten en recordar que la actitud de Pablo hacia la Torah es compleja. Aquí está intentando mostrar por qué los no judíos están, y siempre estuvieron, incluidos en las promesas de Dios.


Abraham, señala Holly, era en un sentido todavía un gentil cuando creyó en Dios -aún no había recibido el signo de la circuncisión. Para Charles, la observación de Pablo de que la promesa no vino por medio de la ley, es otro recordatorio de que Abraham no tenía ninguna Biblia que respaldase su arriesgada decisión. Eso no significa que la Torah o la Biblia carezcan de importancia, sino que sugiere que la voz de Dios no se limita a las mismas. Michael Miller coincide en que la Torah no apunta hacia una ortodoxia restrictiva, sino a una manera de ser ideal que refleja la vida común de Dios con nosotros. Esto no significa confinar la acción de Dios o la voz de Dios.

Como muchos de nosotros hoy, Pablo está luchando por honrar su propia Escritura de manera que deje espacio para que Dios hable de formas nuevas, aparentemente sin precedentes. Dios habló antes de la Torah. Habló a través de a Torah. Habló después de la Torah. Y aún sigue hablando.

¿Cómo honramos la voz de Dios en la Biblia y escuchamos a Dios hablando todavía de formas inauditas?  ¿Qué espacio dejamos para otras voces? ¿Qué espacio dejamos para la voz de Dios?


El viento sopla donde quiere, dice Jesús en Juan 3:1-17. La voz de Dios no está confinada. Michael Miller oye a Jesús diciendo a Nicodemo que la fe crea la clase de apertura a la presencia dinámica de Dios (representada en la noción de Espíritu) que permite cambios tan radicales que sólo están adecuadamente representados en la noción de nacer de nuevo. Para Holly Hearon, la historia de Nicodemo refleja la historia de quienes aún no hemos "salido" sea cual sea el modo en que se pueda aplicar esa expresión. Es la historia de cualquiera que vislumbra su identidad, pero sólo puede aproximarse a ella entre sombras porque teme ser descubierto o perder su estatus - su empleo o posición de privilegio. Nacer del Espíritu es abrazar nuestro estatus de hijos de Dios. El propósito de Dios es que tengamos vida -incluso si nos tenemos que acercar a Dios desde las sombras: es un comienzo.

La lectura del evangelio alternativa en Mateo 17:1-9 narra la Transfiguración. Es bastante predecible que Holly Hearon y Charles Allen viesen esto como otra historia de cómo Jesús es "sacado del armario" por Dios. Charles bromea: "¿Y no se le ve fabuloso?" Helene Russell oye el "no temáis" de Jesús(verso 7) como una garantía de que no necesitamos temer nuestras propias transformaciones.


El Salmo 121 nos recuerda que Dios, nuestro creador, nos abraza, desea para nosotros vida abundante y honra nuestra integridad como hijos de Dios.


¿Dónde está soplando en tu vida el viento del Espíritu? ¿Estás dispuesto a responder con apertura? Si no, ¿qué otras respuestas están disponibles para ti ahora mismo? ¿Cómo puede Dios transfigurar nuestras circunstancias?


Oración inclusiva 


Convócanos, Oh Dios, desde los entornos familiares.
Guíanos hacía regiones inexploradas,
y haz de nuestras vidas una bendición para quienes nos encontramos.
Danos el coraje de explorarte y explorarnos a nosotros mismos abiertamente.
Amén.



9.3.11

No hay necesidad de armarios

13 de marzo de 2011
Domingo 1º de Cuaresma. Año A.


Génesis 2:15-17; 3:1-7
Salmo 32
Romanos 5:12-19
Mateo 4:1-11


Dios nos invita a una vida totalmente abierta, sin temor a la expulsión.


Cuando vivimos y amamos de manera no convencional, con frecuencia se nos acusa de ignorar los claros mandamientos de Dios. Algunas veces se dice que todo fue mal a partir de que Adán y Eva comenzaran a plantearse preguntas. Ya que la acogida de Dios, vivida entre nosotros en Jesús, sobrepasa a cualquier temor a la expulsión, Dios nos pide vivir nuestras vidas abiertamente.


Según Mateo, cuando Jesús fue bautizado, fue revelado por el Espíritu de Dios como el amado de Dios. La lectura del evangelio de esta semana, Mateo 4:1-11, muestra a Jesús luchando por discernir cómo vivir con tal conocimiento. Como Adán y Eva, dice Charles Allen, Jesús sopesa si es suficiente ser la frágil criatura que es. Holly Hearon ve a Jesús luchando entre permitir a alguien hostil (el tentador del verso 3) definir su identidad por él, o definir por sí mismo lo que significa ser un hijo de Dios. Del mismo modo, Michael Miller se pregunta si Jesús es tentado por la idea de tener que probar su "pertenencia" a algún otro, como se esperaba. ¿Quién, de entre todas las criaturas de Dios, tiene la autoridad para cuestionar la relación de Jesús con Dios -o la tuya o la mía? Helene Russell se centra en la cuestión del poder. Jesús es tentado por la visión de un reino de Dios en términos de control de todo -liberando al mundo y a sí mismo del dolor, asumiendo todo el poder, y así convertir en una farsa todo amor genuino.


¿Cuándo te ha llamado Dios "Amado"? ¿Cómo eres tentado por las dudas de otros a que cuestiones las palabras de Dios de acogida incondicional? ¿Quién dice que tienes que probar algo a alguien?


No es ninguna sorpresa que la historia de las tentaciones de Jesús estuviera vinculada a la historia de la primera tentación en Génesis 2. Una serpiente parlante le cuenta a Eva la verdad. Ella y Adán no caerán muertos cuando coman el fruto prohibido; en cambio se parecerán más a Dios. Sus ojos se abrirán para discernir el bien y el mal. Y eso es más o menos lo que pasó.


Sin embargo, dice Charles Allen irónicamente, una vez que Adán y Eva conocieron la diferencia entre bien y mal, malinterpretaron su propia desnudez como algo "no bueno". Se avergonzaron de su fragilidad como criaturas y se taparon (se metieron en el armario) con hojas de higuera. Se escondieron de Dios, y haciendo esto, se expulsaron a sí mismos de la presencia de Dios, ya antes de que fueran expulsados del Edén.


Michael Miller advierte de que no siempre podemos ver la diferencia entre la desobediencia a Dios y un legítimo cuestionamiento de los límites establecidos, aunque de ambos modos quienes empujan los límites se van a sentir expuestos y vulnerables. Holly Hearon se pregunta si la desnudez era la cuestión cuando los ojos de la pareja se abrieron. Puede que fuese su conciencia de qué fácil podían ser engañados, su capacidad de pecar. En eso estaban aún muy lejos de ser como Dios.


¿Como distingues el bien del mal? ¿A quién escuchas? ¿Cuándo es bueno cambiar las normas establecidas? ¿Cuándo estás tentado de esconder quien tú eres?


En Romanos 5:12-19, Pablo usa la historia del Génesis para establecer un contraste con la historia de Jesús. Eva se cae de la historia y Adán asume toda la culpa. Adán prefigura a Cristo, en ambas figuras sus acciones tienen un efecto sobre toda la humanidad. Ambos son universales, comenta Helene Rusell. Pero para Pablo, la fidelidad de Jesús (o la fidelidad de Dios en Jesús) supera la transgresión de Adán.


La acogida incondicional de Dios, en la vida, muerte y resurrección de Jesús, es la verdad final sobre Dios y sobre nosotros. De hecho, dice Holly Hearon, Dios de alguna forma "transgrede" nuestro sentido de lo que es justo y recto, porque el deseo de Dios es que todos puedan tener vida. Este don siempre-en-aumento y "transgresor" de la gracia provee un espacio seguro, dice Michael Miller, en el que podemos lidiar honestamente con todo lo que viene implicado por las exploraciones, las aventuras y los descubrimientos de nuestras vidas, incluso nuestro desafío de los límites establecidos. De hecho, Charles Allen sugiere, somos invitados a traer incluso nuestros momentos más escépticos a la misma presencia de Dios, sin miedo de expulsión. No tenemos que meter en el armario ninguna parte de nosotros mismos.


¿Te sientes acogido por Dios, acogido incondicionalmente? ¿Qué te permites poner en el camino de la acogida de Dios? ¿Qué estás escondiendo?


El Salmo 32 celebra el gozo de vivir sin fingimiento. "Bienaventurados quienes... en cuyo espíritu no hay engaño" (verso 2). Vivir sin fingimiento requiere confesar nuestra maldad. Necesitamos perdón, sugiere Holly Hearon, no por nuestras relaciones del mismo sexo, sino por las veces en que no encarnamos la acogida incondicional de Dios, incluso en nuestras relaciones más dadoras de vida. Las personas LGBT no deberíamos nunca dudar en admitir que somos tan pecadores como cualquier otro, insiste Charles Allen. No amamos de la forma extravagante y transgresora como Dios nos ha amado a nosotros. Y quizá el fallo más grande sea esconder nuestros fallos. La confesión es el momento en el que nos damos cuenta de que Dios es el auténtico lugar escondido [refugio] (verso 7), el espacio seguro donde podemos vivir en plena apertura.


¿Como te sientes llamándote a ti mismo pecador? ¿Lo sientes como degradante o lo puedes sentir como liberador?


Oración inclusiva


Dios que siempre nos acoges,
nos invitas a traer todo lo que somos,
nuestros interrogantes y nuestros fallos,
ante tu presencia dadora de vida.
Danos el valor de vivir ante ti sin fingimiento,
que podamos conocer el gozo del perdón y la renovación
sin temor a la expulsión.
Amén.





6.3.11

Suena la alarma: hay devastación en el país

9 de marzo de 2011
Miércoles de Ceniza. Año A.

ó

El Miércoles de Ceniza no es sólo un momento para mirar en profundidad a la realidad de nuestra propia humanidad; es también el comienzo del tiempo de Cuaresma. Es el tiempo cuando el pueblo cristiano es llamado a discernir y responder a los principados y potestades que aún devastan vidas.

Los temas de los textos de esta semana abarcan desde el juicio y el arrepentimiento hasta un ataque a la religión interesada y deshumanizadora. También incluyen una petición personal de perdón, enemigos que se reconcilian y la exhortación del evangelio a realizar con humildad nuestras prácticas espirituales y religiosas. Hay mucho que decir sobre las vidas LGBT en relación con cada uno de esos temas. Sin embargo, el tema que prevalece sobrecogiendo los corazones y las mentes de los autores esta semana es la horrible plaga y devastación que el profeta Joel apunta tan vivamente. Los autores del comentario de esta semana no pretenden una lectura y experiencia objetiva de estos pasajes. Más bien, como dos lesbianas y un hombre gay que son, nos invitan a "escuchar" la conversación cara-a-cara que tuvieron al lidiar con estos textos en relación a sus vidas y las vidas de la comunidad LGBT.

En Joel 2:1-2, 12-17 el profeta llama al arrepentimiento ante el terrible desastre que va a descender sobre el país a no ser que el pueblo "tiemble" (verso 1) y enmienden sus caminos con ayuno, llanto y duelo (verso 12). Si los sacerdotes y ministros de Dios lloran "entre la entrada y el altar" (verso 17) y el pueblo "rasga" sus corazones (verso 13) y cambia de manera radical, quizá Dios se arrepienta de castigarlo.

¿Cómo entiendes el arrepentimiento en tu propia vida individual y en la vida de una comunidad religiosa? ¿Qué clase de arrepentimiento es necesario en muchas de nuestras iglesias para acabar con la devastación de las vidas LGBT?

Una de las primeras cosas a las que las personas religiosas deben enfrentarse al leer esta clase de pasajes de juicio y arrepentimiento es la forma como Dios y sus acciones se entendían en el tiempo en el que se escribió el texto. La gente pensaba con frecuencia: si le pasaba algo terrible a una persona o a todo el pueblo, entonces Dios debía estar enfadado y todo el pueblo merecía ser castigado. Hoy, los que leemos estos textos podríamos pensar menos en la ira y el castigo de Dios a la hora de interpretar las tragedias personales y sociales, y más en la violencia y en la opresión que los seres humanos ejercen unos sobre otros.

Quizá podríamos pensar en que somos los ejércitos de enemigos (versos 1 y 2). ¿Cuándo nos hemos convertido en enemigos para nuestras hermanas y hermanos y para el mismo planeta? Necesitamos realmente arrepentirnos en el país y en el mundo, no como medio de "persuadir" (versos 13, 14) a Dios, sino como un acto justo de responsabilidad por todo lo que los seres humanos han hecho injustamente.

La devastación que predice el profeta Joel como inminente en los versos 1 y 2, se ha cruzado con en el panorama de las vidas LGBT. Los ejércitos del odio y la violencia son aún realidades cotidianas en las vidas de nuestra comunidad. La devastación de parte de muchos sectores de la iglesia y la sociedad, continúa destruyendo literalmente las vidas de personas jóvenes LGBT y ha costado a muchos de nosotros nuestros trabajos, nuestras relaciones familiares y nuestras relaciones íntimas de pareja.

El Dios que describe Joel parece ser a la vez nuestro aliado y nuestro enemigo. Dios parece estar al lado de la devastación y en contra de las vidas de las personas LGBT. Sin embargo, por otra parte, este mismo Dios es también al que debemos convertirnos. Parece agotador, sin embargo, encontrarse de nuevo un Dios que tiene que ser complacido para detener la "plaga de violencia", y toparse con un Dios que necesita que supliquemos clemencia y perdón para acabar con el castigo heterosexista.

Para nosotros tres, no obstante, parecía demasiado fácil simplemente sentarnos y hablar sobre la manera como la iglesia y la sociedad heterosexista han perpetuado este "ejército de violencia" sobre nuestras vidas. Queda bastante claro que Joel está llamando a arrepentirse a "todas" las personas (verso 1), no sólo a algunas. La comunidad LGBT tiene también que arrepentirse de algo. Este arrepentimiento no es por quienes somos, ni por por nuestro amor y sexualidad del mismo sexo, sino por la forma en que no hemos sido suficientemente audaces y ni nos hemos indignado lo suficiente, con lo que aún le sigue ocurriendo a nuestras propias vidas y las vidas de nuestros familiares y amigos.

Quizá no hayamos elevado siempre nuestras voces contra las prácticas religiosas interesadas y deshumanizadoras de las que el profeta Isaías habla esta semana. Una parte de los que resulta tan insidioso del abuso y la violencia es que exprime la energía de una persona para actuar y responder resistiendo con justa indignación. No siempre hemos reclamado el tipo de "reforma moral" que tan proféticamente demanda Isaías 58:6-8. En realidad, muchos miembros de nuestra comunidad son los "desnudos" (verso 7) y desposeídos a los que Isaías pide que atendamos con nuestras acciones concretas. Algunas veces ha sido más sencillo simplemente proteger nuestras "pequeñas esferas" de seguridad, en nuestro entorno cercano y en medio de nuestra familia de elección, que convertirnos en los que sueltan "las cargas de la opresión" (verso 6) y quitan el "yugo" (verso 9) de los miembros de nuestra propia comunidad LGBT que se encuentran más marginados, oprimidos y vulnerables, que aquellos de nosotros que hemos sido bien asimilados en las comunidades e iglesias más abiertas.

No siempre hemos pedido perdón de la forma rotunda en que el Salmo 51 nos pide que lo hagamos. Hemos dado alguna de las mismas excusas defensivas, de las que el salmista apremia al pueblo a convertirse, para renovar sus corazones y sus vidas (versos 1-17).

Para los miembros de la comunidad LGBT, ¿qué perdón buscas respecto a otros miembros de la comunidad LGBT? Para nuestros aliados, ¿qué oración de perdón ofrecerías a Dios por la devastación de las vidas LGBT?, y ¿cómo prodrías, de forma concreta, desatar los lazos de la opresión que abundan a nuestro alrededor?

Como personas LGBT, humilde y audazmente reclamamos al Dios de los profetas también como nuestro Dios. Incluso aunque no somos responsables de la mayor parte de la devastación de la violencia homófoba y heterosexista en nuestra tierra, como parte de la comunidad humana nos sentimos compelidos al arrepentimiento, cambiando o convirtiéndonos en serio. No siempre hemos hecho el trabajo necesario para detener la devastación, sino que más bien hemos hecho lo que fuese requerido para "integrarnos" e intentar tan solo vivir una vida "normal". Resistir la invasión constante de ejércitos enemigos es doloroso y agotador.

La invasión ha estado viniendo desde hace largo tiempo y, a veces, miembros de la comunidad LGBT necesitamos retirarnos, y regenerarnos y renovarnos nosotros mismos para la larga lucha por la transformación social y religiosa. El Miércoles de Ceniza es un momento importante para que las personas disciernan si es el tiempo de la acción decidida y valiente o el tiempo para retirarse de la devastación para renovarnos a nosotros mismos.

Al encontrarnos con Mateo 6:1-6, 16-21, reconocemos que a veces practicamos nuestras disciplinas espirituales en el tipo de "privacidad" a la que Mateo nos apremia (versos 26, 16-18). Nos implicamos en actos simbólicos y reales de oración, ayuno y limosna en lo secreto de nuestra vida de comunidad. No hacemos esto porque sea algo bueno y humilde como enseña Mateo, más bien lo hacemos porque tenemos miedo de hacerlo más público, de ser más visibles. Tenemos miedo de ser más radicales en nuestra "verdadera justicia" en un mundo donde ser abiertamente gay o lesbiana aún puede tener consecuencias fatales. Esto no es una excusa para ser menos visibles y radicales, sino que siempre tiene un impacto particular y único en las vidas LGBT.

Al leer las palabras de Mateo nos damos cuenta de que la comunidad LGBT con frecuencia vive su verdadera justicia en los mundos privados y secretos de seguridad que creamos entre nosotros. A veces es difícil vernos, difícil descubrirnos. Con frecuencia parece que no tenemos un tejido general y unificador de cultura o realidad que nos mantenga juntos como comunidad. Así que, a veces, nos vemos obligados a practicar nuestra "verdadera justicia" dentro de la privacidad de nuestra comunidad. Sin embargo, lo que resulta tan poderoso en los mandatos de Mateo, es que él cuenta con el hecho de que cada fiel judío efectivamente estará orando, ayunando y participando en actos de caridad y justicia, y por eso les apremia a ser humildes al hacerlo (versos 1-6).

La lectura del evangelio de Mateo es uno de esos textos que demanda de nosotros tomar en serio el "contexto". Para las personas LGBT podríamos dar la vuelta a las palabras de Mateo y, en su lugar, esforzarnos en expresiones públicas más valientes de nuestras vidas y de nuestras prácticas de "justicia" -así como desafiar a la comunidad heterosexual también a un testimonio igual de justo. Mateo llama a constantes comportamientos justos y a que esas acciones las realicemos con humildad.

¿Cómo podría Dios estar pidiendo a las personas LGBT invitar a todas las personas religiosas fieles a comprometerse en esos profundos actos religiosos, en beneficio de nuestra comunidad y de otras personas oprimidas -y hacerlo con profunda humildad?

Al encontrarnos con las palabras de 2 Corintios 5:20b-6:10, somos desafiados a ser la comunidad de la nueva creación de Dios. Nos damos cuenta de con qué frecuencia somos "desconocidos, pero bien conocidos" (verso 9) y tratados como "engañadores" aunque seamos "veraces" (verso 8). Pablo está defendiendo a la nueva comunidad religiosa de la que forma parte y exhortándola a que se consagren a acciones de reconciliación y paz. Está rememorando todas las cosas opresivas que deben soportar en nombre de Dios y de un mundo transformado.

El Miércoles de Ceniza es un buen momento para hacer recuento de cuántas "aflicciones, privaciones y calamidades" (versos 3-10) debe soportar cada uno de nosotros para propiciar la justicia para las personas LGBT y justicia para toda la creación.

¿Qué acciones has tomado en beneficio de las personas LGBT que verdaderamente hayan traído dificultades y aflicciones a tu propia vida? ¿Dónde ves ejemplos de la nueva creación de Dios en términos de vidas LGBT menos devastadas y menos oprimidas?

Oración inclusiva

Dios de justicia,
danos el valor de encarar todos los lugares de nuestra vida
donde hayamos participado en la devastación de las vidas LGBT.
Ayúdanos, este Miércoles de Ceniza, a ser sinceros 
y a arrepentirnos de la opresión
que contribuimos a crear y a mantener
y danos una nueva resolución de ser, auténticamente.
comunidades de fe que encarnen tu nueva creación
al comprometernos en actos de reconciliación y paz.
Amén.