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9.6.11

¡Poder destinado a mí, a nosotros!

12 de junio de 2011
Domingo de Pentecostés. Año A.

Hechos 2:1-21 o Números 11:24-30
Salmo 104:24-34, 35b
1 Corintios 12:3b-13 o Hechos 2:1-21
Juan 20:19-23 o Juan 7:37-39

El Espíritu Santo es el don transformador de Dios para nuestras existencias, que cambia el enojo en inquietud, la soledad en gozo compartido y la frustración en visión de futuro.

Hechos 2:1-21 narra el sorprendente día de Pentecostés. El don de este texto a las comunidades marginadas es la frase del verso 11: "¡y todos los escuchamos hablar en nuestra lengua acerca de las maravillas de Dios!" Esto no es una simple afirmación de la intolerancia de un pueblo que no quiere aprender la lengua de otro. Más bien, la afirmación reconoce que todos queremos conocer las maravillas de Dios en nuestra propia cultura y contexto, tanto si somos extranjeros en la UE, como si somos personas LGBT en contextos de dominio heterosexual.

En el pasaje, el Espíritu se enciende sobre unas personas concretas en la habitación de arriba, pero no se confina a esa experiencia a puerta cerrada. Quienes han tenido una fogosa y tempestuosa experiencia con Dios, que los agita desde sus cimientos, deben compartirla con otros. Deben también gozarse en que Dios traduzca esa experiencia a un lenguaje adecuado para quienes también quieren conocer las maravillas de Dios en sus vidas.

En respuesta a la gente que quería comprender el desbordamiento de dentro la habitación y el extraño testimonio, Pedro se pone en pie y dice que esto cumple la promesa de Dios de derramar su espíritu sobre todos los pueblos (versos 14-21). Este derramamiento permite a quienes se alinean con Jesús (quienes invocan a Dios), experimentar una presencia salvífica.

La experiencia del Espíritu Santo siempre amplía nuestra misión mucho más allá de lo que pudiéramos haber previsto previamente. Y siempre nos llama a incluir dentro de nuestra misión, a personas que previamente pudiéramos haber considerado "no suficientemente dignas" de la gracia de Dios. Pero, a los ojos de Dios, nadie puede ser nunca indigno.¡El Espíritu incluye a todos y todas!

Eric Law, en mayo/junio de 2004, publicó en la revista The Other Side, afirmando que el "milagro de la lengua" es solo la mitad del milagro de Pentecostés. Está también el "milagro del oído", y que tanto el habla como la escucha son necesarias para que Pentecostés ocurra. Para que exista una auténtica comunidad animada por el Espíritu Santo debemos estar dispuestos a escuchar tanto como a hablar. Necesitamos tomarnos el tiempo no solo de contar nuestras historias de cómo es eso de ser LGBT y cristiano, de contar historias de cómo se es un aliado, sino que necesitamos también tomarnos el tiempo y crear espacios para escuchar las historias de otros. Además de hablar por nuestras diferencias, necesitamos escuchar por nuestras diferencias.

¿De qué manera el "milagro de la lengua" y el milagro "del oído" pueden transformar ahora nuestras interacciones con los demás?

Números 11:24-30 realmente disgusta a las jerarquías y autoridades religiosas porque Dios demuestras que el Espíritu no tiene que estar confinado dentro de unos límites religiosos aceptables. Como los líderes religiosos de hoy, los líderes del texto no lo captaron. Querían parar lo que estaba ocurriendo. Quizá Josué intentó reservar la autoridad solo para Moisés entre lo ancianos de Israel, pero la respuesta de Moisés es aleccionadora para los miembros de las comunidades LGBT y sus aliados. Moisés expresa el deseo de que todo el pueblo de Dios pudiera profetizar y de que el Espíritu se posara sobre todos. Tanto la sacudida a las convenciones, como el deseo de que Dios actúe de esta nueva manera, parecen buenas noticias para las personas que luchan dentro de estructuras tóxicas y restrictivas.

Hoy vemos al Espíritu abriéndose camino en instituciones y estructuras que expresan el deseo de Moisés de que el Espíritu se pose sobre todo el pueblo de Dios. Por ejemplo, el Espíritu actúa no solo dentro de la iglesia, sino también fuera de la iglesia y con antelación a los mejores esfuerzos de la iglesia. En el contexto de EEUU hay estados (tales como Massachussets, Nueva York, New Jersey o Hawai, por nombrar algunos) que han avanzado más allá que la iglesia en relación a los derechos y privilegios de las personas LGBT.

Según Números 11:14, la razón por la que el espíritu de Dios es compartido con los ancianos, es porque Moisés no puede solo "soportar a todo este pueblo", es para él "una carga demasiado pesada". Estas son palabras importantes para las personas LGBT en puestos de liderazgo. Con frecuencia nos quemamos como líderes en nuestras comunidades a causa de la naturaleza de vida y de muerte de nuestro trabajo. Necesitamos que se nos recuerde que el don del Espíritu de Dios consiste en un liderazgo compartido.

¿Dónde ves al Espíritu de Dios abriéndose camino de manera liberadora, incluso en estructuras y organizaciones que trabajan en contra de la igualdad LGBT y de la justicia de Dios?

El Salmo 104:24-34, 35b testimonia que Dios, en su sabiduría, creo a todos y a todas las cosas en la tierra, ¡una variedad extensa y abundante más allá de todo número! En esta declaración, el salmista afirma una verdad que da forma a las comunidades en los márgenes de la teología dominante. No podemos conocer de qué forma tan variada y expansiva se expresa el amor creativo de Dios en la creación, incluyendo las variadas expresiones humanas de creación. Este salmo sugiere que avancemos más allá del pensamiento unilateral sobre la creatividad de Dios. La sexualidad humana debe estar incluida en ese diálogo.

Este salmo puede que diga algunas cosas muy crudas: "Que sean borrados de la tierra los malvados; ¡que dejen de existir los malhechores!" (Estas duras palabras del verso 35 parecen haber sido omitidas intencionadamente de la lectura de hoy). Sin embargo, el salmo 104 también dice alguna de las más gozosas (y divertidas) cosas: por ejemplo, el mar contiene tanto a los barcos como al Leviatán -"que creaste para jugar con él" (verso 26).

Es importante para quienes guían a las comunidades e iglesias LGBT, darse cuenta de que el Espíritu de Dios es "creativo y renovador". Esto es una buena noticia para las personas LGBT en el liderazgo que se puedan sentir quemadas. También es buena noticia para las comunidades e iglesias LGBT que han experimentado algún trastorno.

Si el Salmo 104 nos anima a incluir nuestra sexualidad en el diálogo sobre el amor creativo de Dios, ¿Qué podría esto suponer en la manera como vivimos y respondemos a los demás?

El temor ha mantenido a más de uno y más de una detrás de puertas cerradas, dentro de armarios y bajo envolturas. Juan 20:19-23 tiene una muestra de tono antisemítico en los evangelios ("for miedo a los judíos"). Habiéndonos dado cuenta de este sesgo en el texto, queremos centrarnos en el hecho de que el único remedio para el temor es la paz. Esta paz es alentada dentro de y a través de nosotros por Jesús, quien concede el Espíritu y perdona el pecado.

Pascua, Ascensión y Pentecostés se condensan en un acontecimiento para el autor del evangelio de Juan. Jesús, en esta narración, describe nuestra misión con la importancia siguiente: "A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; y a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados" (verso 23). Esto sugiere que realmente tenemos que comprender con cuidado lo que pedimos cuando, en la oración de nuestro Salvador, decimos: "perdona nuestros pecados como nosotros perdonamos a quienes pecan contra nosotros".

El temor de los discípulos los mantiene tras puertas atrancadas. Esto es una vívida descripción del "armario" para las personas LGBT. La buena noticia de este texto es que Jesús es capaz de atravesar nuestros armarios e infundir la paz.

Juan 7:37-39 nos lleva a reflexionar que las personas anhelan una vida espiritual que sea vibrante y satisfactoria, y que continuará dar respuesta a nuestra necesidad de fuerza. A las personas en comunidades LGBT y a las personas solidarias con ellas, se les hace sentir vacías en ámbitos religiosos donde el juicio y el dolor se dispensan en nombre de Jesús. En Pentecostés se nos recuerda que Jesús, y no las estructuras ni los rituales, es la fuente de una vida espiritual que sustenta. Más aún, debemos recordar que el Espíritu no puede ser contenido o mantenido únicamente dentro de nosotros, sino que se desborda fuera de nosotros, a veces a pesar de nosotros. Es inquietante reparar en que el verso 39 dice, "El Espíritu aún no había venido". Es difícil imaginar una mundo, una vida, sin el Espíritu.

¿Cuáles son las puertas cerradas, en cada una de nuestras vidas, que podríamos desear que Jesús atravesara?

Oración inclusiva

Ven, Espíritu Santo; ilumina los rincones oscuros de nuestra vida;
que todos veamos claramente a Jesús como el poder de Dios que todo lo renueva.
Ven, Espíritu Santo; danos poder a nuestra determinación de compartir el evangelio;
que todos podamos compartir la paz de Dios en Cristo Jesús.
Ven, Espíritu Santo; haznos instrumentos de tu paz;
que todo el mundo pueda conocer el incomprensible amor de Dios.
En el poderoso nombre de Jesucristo. Amén.

2.6.11

En paz en los brazos de Dios

5 de junio de 2011
Domingo 7º de Pascua. Año A.

Hechos 1:6-14
Salmo 68:1-10, 32-35
1 Pedro 4:12-14, 5:6-11
Juan 17:1-11


Todos los que buscan seguir a Jesús encontrarán seguridad, protegidos del mal por la propia mano de Dios.


En Hechos 1:6-14, el autor de los libros de Lucas y Hechos quiere que entendamos que durante los 40 días siguientes a la resurrección de Jesús, Jesús se presentó él mismo vivo y hablo del "Reino" -la comunidad de bienes de Dios. No es de extrañar que "los que se habían reunido" -los apóstoles (verso 6)- le preguntaran a Jesús si había llegado el momento de que él restaurase el reino de Israel. Jesús respondió: "No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad; pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra" (verso 8). Así que ¡agarra tu poder y cambia las cosas ahora! Los cristianos LGBT y sus aliados han sido capacitados para reconstituir el poder del antiguo reino, pero para compartir el poder y usarlo para establecer el reino de Jesús. Se nos invita a unirnos a Dios en su comunidad de bienes en esta tierra común y en el momento presente.

¿Cuando piensas en tu fe, lo haces orientado hacia el presente y la vida en esta tierra o hacia la vida eterna y al mundo venidero? ¿Qué supone esa orientación en el modo como vives tu fe?


En el Salmo 68:1-10, se describe a Dios como "padre" de quienes no tienen padres -de quienes no tienen estatus social, fuente de protección no nadie que cuide por ellos. Dios da al desolado un lugar donde vivir, y conduce a los prisioneros de su encarcelamiento a la prosperidad. En esta época en la que más de un uno de cada cien ciudadanos en EEUU está en prisión, estas son palabras importantes sobre nuestra vocación. Se nos da poder para asumir acciones de justicia para todas las personas.


Si crees que Dios actúa verdaderamente como "padre" de los huérfanos y "protector" de las viudas; provee un hogar para el desolado y también libera a quienes están en prisión, ¿cómo afecta todo esto al modo en que vives?


Las personas LGBT de fe en Jesús  encuentran con frecuencia menospreciada su fe por parte de otros que siguen a Jesús. En 1 Pedro 4:12-44 y 5:6-11, Pedro nos recuerda que somos bendecidos cuando participamos en el padecimiento de Cristo, de manera que Dios nos puede proveer de fuerza y gloria. Incluso cuando otras personas de fe menosprecian nuestra propia fe, podemos depositar todas nuestras ansiedades en Dios, porque Dios cuida de nosotros.


Muchas personas LGBT conocen lo que es se "vituperados por el nombre de Cristo" (1 Pedro 1:14). ¿Qué buena noticia, consuelo o desafío le escuchamos a Pedro?


El capítulo dieciséis del evangelio de Juan concluye con las palabras de Jesús: "Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo" (verso 33). Después, en Juan 17:1-11, Jesús hace la oración que conforma todo el capítulo 17 -una oración por quienes se comprometen a seguir a Jesús. Las personas LGBT, igual que todos quienes siguen a Jesús, son hechos uno con Dios en Jesucristo y reciben el poder y la vida eterna a través de Jesús. Jesús, ora por nosotros, para que seamos uno del mismo modo que Dios y él viven en unidad. Esta es una unidad de propósito, un deseo mutuo de bienestar. ¡Esto es un poderoso, poderoso amor! ¡Esto es posible, porque Jesús ha vencido al mundo!


¿En qué sentido desafía a la iglesia la inclusión de personas LGBT de fe en la "unidad de Cristo" ?


Oración inclusiva


Abrázame Jesús. Abrázame fuerte.
Líbrame del temor al mal,
y de escapar a la confrontación con quienes deforman tu palabra
y reducen el alcance de tu amor.
Libérame Jesús.
Envíame desde la seguridad y consuelo de tu abrazo,
para que pueda, en tu nombre y por tu causa,
abrazar a aquellos cuya propia identidad ha sido amenazada
y cuyo amor está prohibido.
Haz que tu alegría sea completa en nosotros.
En tu santo nombre. Amén.



28.5.11

No te abandonaré

29 de mayo de 2011
Domingo 6º de Pascua. Año A.



Hechos 17:22-31
Salmo 66:8-20
1 Pedro 3:13-22
Juan 14:15-21


Dios no solo crea la humanidad a imagen y semejanza suya, sino que continúa cuidando de nosotros a lo largo de todas las etapas de la vida.

En Hechos 17:22-31, Pablo está en Atenas compartiendo la buena noticia con intelectuales y filósofos en la plaza del mercado -un lugar donde podrían encontrarse personas LGBT. Él les dice que la divinidad sin nombre en la que creen es el creador de toda vida y está al alcance de la mano.


Creados a imagen de Dios los humanos somos hijos de Dios que llegan a conocer su semejanza divina a través de experiencias vividas. Dios está tan cerca como el aliento y la misma animación de nuestros cuerpos. Esta realidad hace a todos los cuerpos santos. Por lo tanto, afirmamos con audacia que las personas LGBT están creadas por Dios, santas y a imagen de Dios, imago Dei.

Pablo apela a lo que sus oyentes saben por experiencia. Esto es importante para las personas LGBT que luchan con interpretaciones de la Escritura y tradiciones religiosas que condenan la homosexualidad. La experiencia de Dios de las personas LGBT es válida. Uno no necesita elegir entre homosexualidad y espiritualidad.


¿A quién y a dónde podría estar Dios llamándote a compartir que la comunidad LGBT está creada por Dios -que son santos y la imago Dei, imagen de Dios?


En el Salmo 66:8-20, el salmista comprende que tanto la prueba como la liberación vienen de Dios. Se anima a las personas LGBT a compartir sus experiencias de lo santo.

A veces, las personas LGBT y otros sienten que Dios es el responsable de nuestras cargas. Si Dios no es el responsable, entonces ciertamente Dios permite que la gente coloque pesadas cargas sobre nosotros. No obstante, quienes luchan encuentran una capacidad asombrosa para dar culto a Dios. Este es el don que las comunidades más oprimidas traen a la iglesia: la capacidad de adorar encarando el temor, tropezando en las pruebas. Este salmo asegura que Dios oye las oraciones en tales circunstancias y no oculta su amor.


El valiente deseo de tantas personas LGBT de ser parte de la iglesia, su buena disposición a identificarse con las personas que las difaman y las rechazan, y de hacer esto por Dios, es el comentario más poderoso a este fragmento al Salmo 66.


En medio de tiempos difíciles, pruebas y opresión, ¿qué puedes afirmar sobre Dios? ¿Qué puedes declarar sobre Dios a quienes son "enemigos"?


En 1 Pedro 3:13-22, la comunidad de Pedro estaba sufriendo una intensa persecución por dar testimonio del evangelio. ¿Cómo alentamos a las personas a encarar la persecución y considerarlo una bendición, especialmente cuando adolescentes son asesinados por "salir del armario" para sus amigos? La virulencia de la violencia contra las comunidades LGBT no puede entenderse. Los miembros de la comunidad LGBT y sus simpatizantes deben luchar por mantener su conciencia libre de represalias, cuando están siendo calumniados, difamados y heridos, literal y figuradamente. ¿El sufrimiento redime?


La promesa de este pasaje es que Dios nos sella en el bautismo y salva a cada uno de nosotros por la resurrección de Jesucristo. Por otra parte, este texto en una mina anti-persona para los vulnerables. Con frecuencia hemos sido acusados de "injustos", y el acusador afirma "pero Dios te ama de todos modos". Esta es una forma de la teología "ama al pecador y odia al pecado" que la gente ha usado efectivamente contra las personas LGBT. El antídoto para este uso está también dentro de este pasaje: estad preparados para dar respuesta a cualquiera que os pregunte sobre vuestra esperanza en Cristo.


¿Cuál es tu respuesta para quienes te preguntan cómo es que tienes esperanza, especialmente durante momentos de sufrimiento y persecución?


En Juan 14:15-21, Jesús promete a los discípulos que Dios enviará el Espíritu Santo, un defensor, que vivirá entre ellos para siempre. ¡Es un consuelo para la comunidad LGBT saber que el Espíritu Santo está incondicionalmente presente para ofrecer consuelo! Este Espíritu de verdad está en el centro de la experiencia de Dios de las personas LGBT. Sin importar lo que la sociedad o la iglesia pueda decir sobre la aceptabilidad de la homosexualidad, el Espíritu da testimonio de la santidad de las vidas LGBT.


Las personas LGBT se sienten con frecuencia como si fueran huérfanas, como si se hubieran quedado sin familia o amigos cuando "salen del armario" para el mundo. Rechazados porque son acusados de no "guardar los mandamientos" (Juan 14:21), este texto vive entre la tensión de ser juzgado y la de ser aceptado como un hijo huérfano. Por el espíritu, Jesús promete venir a sus discípulos, revelarse él mismo, y ayudarles a estar plenamente vivos como hijos de Dios.


¿En qué sentido estamos huérfanas las personas LGBT? ¿Qué consuelo o desafío traen a la comunidad LGBT las palabras de Juan 14:18 ("No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros")?


Oración inclusiva

Lee en silencio o en voz alta la canción de Brian Wren, Señor Jesús, si amo y sirvo a mi prójimo. Deja que la lectura te introduzca en un tiempo de oración o meditación.

Señor Jesús, si amo y sirvo a mi prójimo
con mi conocimiento, mi ocio, mi poder o mi riqueza,
abre mis ojos para comprender su enojo
si desde su impotencia odia mi ayuda.


Cuando he asistido con amabilidad la necesidad de mi hermana
y he orado para que se levantara de la desesperación,
abre mis ojos si, clamando ahora por la justicia,
ella lucha por los cambios que yo temo.


Señor, aunque me aferro a la seguridad o a las posesiones,
sin embargo desde la cruz prevalece la pobreza del amor:
abre mi corazón a la vida y a la liberación,
abre mis manos para portar las señales de los clavos.

21.5.11

Conocer a Dios, conocer la fuerza, encontrar un hogar, encontrarnos a nosotros mismos

22 de mayo de 2011
Domingo 5º de Pascua. Año: A.

Hechos 7:55-60
Salmo 31:1-5,15-16
1 Pedro 2:2-10
Juan 14:1-14


Conociendo y reclamando la historia salvadora de Dios como propia, ministramos a quienes nos podrían dañar. Permanecemos insistentes en oración. La identidad de Cristo se convierte en nuestra identidad. Se nos ha dado el poder de mayores obras de las que nos atrevemos a imaginar.


El Salmo 31:1-5, 15-16 nos recuerda que seamos perseverantes en la oración. En medio de las trampas dispuestas para nosotros por enemigos y perseguidores que nos rodean, la seguridad del poder permanente de Dios proporciona la seguridad de apoyo para el camino.


¿Qué disciplina espiritual te ayuda a permanecer en el presente, consciente dela presencia de Dios en los momentos de prueba o en otros momentos difíciles?


Hechos 7:55-60, la lapidación de Esteban, puede ser leído en el contexto del ensayo de historia de la salvación del discurso de Esteban (Hechos 7:1-53). Ese contexto nos invita a reclamar la historia de la salvación para nosotros mismos y a asumirla como fuente de ánimo, fuerza y proclamación. Al mismo, la lapidación de Esteban puede ser leída en el contexto de la historia de Saulo (después llamado Pablo), como una gran presentación de ese gran perseguidor que llegó a ser un leal apóstol. Aquí la comunidad LGBT podemos reclamar su legado, situarnos en la corriente profética, perseguidos por ser audaces en nuestra vida y en nuestro amor.


Al leer el verso siguiente al pasaje de hoy, Hechos 8:1, oímos esto: "Y Saulo consentía en su muerte". ¿Quién sabe lo que puede resultar de nuestro testimonio delante de quienes podrían rechazarnos? Y algunos de nosotros, comunidad LGBT y aliados, habiéndonos mantenido observando en silencio en el pasado, podemos ahora encontrarnos con que el Espíritu de Dios y una comunidad leal nos dan poder para manifestarnos audazmente en favor de la justicia que es consecuente con la anchura del amor de Dios.


¿Qué consecuencias tendría convocar a los previamente silenciosos aliados y a otros a apoyar a la comunidad LGBT que vive "fuera del armario" con integridad -quienes afrontan discriminación y sufrimiento por su lealtad espiritual? ¿Qué significa responder a los crímenes de odio con la templanza de Esteban hallada en este texto y su contexto?


La lectura de 1 Pedro 2:2-10 se enraíza en nuestra identidad, en lo que somos antes que, de forma negativa, en lo que no somos. Somos "linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios" (verso 9). Aquí la identidad de Cristo como "piedra viva" se convierte en nuestra identidad. A pesar de (y puede ser que incluso a causa de) que hayamos sido rechazados como Jesús fue rechazado, tenemos la capacidad de permitirnos ser más. Somos constituidos sacerdocio espiritual. Cristo es valioso para nosotros y nosotros somos valiosos para Dios. Seguramente nuestra valía nos invita a ver a otros como valiosos. Situándonos otra vez en la corriente profética, como el escritor de 1 Pedro, también podemos hacernos eco de la proclamación de Oseas al reclamar y proclamar que "una vez no fuiste un pueblo, pero ahora tu eres el pueblo de Dios" (Oseas 2:23).


¿Qué pasaría si la comunidad LGBT y sus aliados se permitieran a sí mismos ser constituidos casa espiritual, ser sacerdocio sagrado? En este siglo XXI, ¿cuáles son los sacrificios aceptables para Dios a través de Jesucristo?


Aunque Juan 14:1-14 se cita con frecuencia en funerales, la exhortación no es a la seguridad en la provisión después de la muerte, sino sobre permanecer tan cimentados en nuestro sentido de pertenencia al Eterno que nada nos disuadirá de actuar con pasión y poder en el día presente. Conociendo quiénes somos y teniendo la seguridad de "hogar" nos permite la libertad de creer -más allá de las historias y las tradiciones- en Aquel que trabaja a través de nosotros de formas que la iglesia aún no ha sido capaz de imaginar. Pertenecemos a la casa de Dios-Abba. Creemos; no dejaremos que nuestros corazones sean perturbados.


¿Dónde encuentras un hogar? ¿Dónde cimientas tu fe y tu acción en tiempos de prueba o dificultad?


Oración inclusiva


Dios viviente, constitúyenos en casa espiritual.
Valioso Cristo, infúndenos la seguridad de nuestra valía.
Santo Espíritu, ayúdanos a levantarnos como una nación santa,
llamados a ser luz para un mundo que vive en la oscuridad y el temor.

Abba, sé Hogar para todos los rechazados
de sus familias e iglesias,
y para nosotros que caminamos por sendas desconocidas.
Que seamos perseverantes en la oración,
que continuemos cimentados en nuestra identidad como pueblo de Dios
y que seamos audaces en nuestra proclamación de tu amor.
Amén.

15.5.11

Co-creando una comunidad saludable

15 de mayo de 2011
4º Domingo de Cuaresma. Año A.


La alegría que brilla a través de estos pasajes es una alegría que el mundo ni puede dar ni puede quitar. La unidad, salud y seguridad evidente en muchas comunidades LGBT son ejemplos de esta alegría. La esperanza de resurrección expresada en los pasajes hoy nos invita a unirnos a Dios en la co-creación de dichas comunidades valientes y generosas.


Hechos 2:42-47 describe la sociedad que Dios nos llama a construir en este mundo. Mediante actos de compañerismo, enseñando, orando y compartiendo la comida, esta nueva comunidad es íntimamente consciente de las necesidades de sus miembros tanto local como globalmente. Este grupo incipiente, capacitado por el Espíritu Santo y equipado con sus tradiciones judías de justicia, rectitud y paz, vende sus riquezas y las distribuye las ganancias según la necesidad de cada uno (verso 46). Nuestras comunidades LGBT han inspirado a la amplia sociedad uniéndose y compartiendo generosamente recursos en respuesta a la lucha del VIH/SIDA. En los tiempos en los que cooperamos, gustamos la alegría misteriosa de la primera comunidad descrita en Hechos. Quienes creían en la misión continuaban su práctica con "corazones alegres y generosos" (verso 46) al continuar partiendo el pan juntos. La noticia de esto se extendía como un incendio descontrolado y otros se les unían (verso 47).


Imagina ser miembro de un grupo, tan unido en la misión y en el espíritu, que se alegra constantemente incluso compartiendo sus posesiones. ¿Cómo nuestra comunidad co-crea este tipo de comunidad tanto dentro como más allá de ella?


Muchas comidas compartidas y visitas al Templo en Jerusalén, donde se relacionaban con una comunidad más amplia, capacitó a esta comunidad para actuar. Quizá yendo a la ciudad, siendo testigos del sufrimiento, y compartiendo comidas y oraciones se procura un espacio sagrado para que el Espíritu actúe y mueva a la comunidad hacia la justicia. Quienes vivimos en naciones relativamente ricas, somos tentados por el materialismo y el individualismo radical a diario. Sin embargo, como pueblo LGBT, hemos experimentado la privación de derechos. Este pasaje bíblico nos desafía a ser generosos haciendo un fondo común de recursos para el bien común. Irónicamente, la alegría no está en adquirir abundancia de juguetes, ¡sino en compartirlos!


El Salmo 23 nos recuerda que estamos en seguro y somos amados exactamente tal como somos ahora mismo. Dios vela por nosotros, nos guía y nos proporciona cada una de las cosas que necesitamos. "El Señor es mi pastor, nada me falta" (verso 1). ¡Qué gran noticia es esta para aquellos de nosotros y nosotras a quienes se nos ha dichos que somos defectuosos, que debemos cambiar nuestra orientación sexual o que estamos excluidos del amor de Dios! El salmo promete a la comunidad que no importa lo difíciles que sean los tiempos, Dios está presente para guiar y dar apoyo incluso en valles tenebrosos. El salmo también nos recuerda que Dios provee abundantemente para toda la creación. No tenemos que acumular riqueza para los tiempos difíciles a expensas de la comunidad global cuando ponemos nuestra confianza en Dios. Sin embargo, a algunos se les niega injustamente su pan de cada día. Frecuentemente esto es el resultado de la codicia de quienes detentan el poder, muchos de los cuales se considerarían a sí mismos cristianos. Dios prepara una mesa de abundancia para todos. Es la responsabilidad de una comunidad justa y saludable asegurar que todos son servidos y, quizá, incluso compartir la mesa con nuestros enemigos.


¿Qué actividades o prácticas te ayudan a descansar en alegría y te aseguran que estás en seguro y eres bien amado por Dios? ¿Cómo puedes hacer más tiempo para esas experiencias?


Juan 10:1-10 se dirige a la comunidad cristiana y parece, a primera vista, bastante exclusiva. Puertas y cercados son muy familiares para quienes han estado encerrados y apartados de la comunidad porque no reflejaban las enseñanzas dominantes, entre otras cosas, sobre sexualidad, género y raza.


¿Cuándo te has sentido bloqueado fuera de tu comunidad de fe? ¿Cuándo le has cerrado la puerta a alguien?


Hay buenas noticias. Los cuerpos eclesiales, los líderes eclesiales o los evangelistas televisivos no deciden finalmente quien está "dentro" o "fuera" de la comunidad cristiana. Si somos honestos, nosotros también tenemos opiniones sobre a quien debería o no debería permitírsele pertenecer a nuestra comunidad. Dejando fuera a algunas personas corremos el riesgo de ser excluyentes. Sin embargo, hay momentos en que los que hieren y los portadores de muerte necesitan ser excluidos por la salud de la comunidad. Para los cristianos, el único autorizado finalmente para decidir quien puede entrar y unirse a los demás es Jesús el Cristo. El "ladrón" (verso 10: el violento e intolerante, o quienes escupen odio, aquellos que amenazan la salud del pueblo de Cristo) podrá saltar la valla, pero debería ser rechazado para que el trabajo de co-crear comunidades saludables y justas pueda continuar. Jesús promete vida en abundancia, ¡incluso para ladrones reformados!


Oración inclusiva


Dios de abundancia,
contigo, ayúdanos a co-crear comunidades saludables
en las que todos nuestros recursos puedan ser compartidos-
nuestras posesiones, dolor, alegría, amor y preocupación,
nuestra salud y enfermedad- todo lo que tenemos y somos.
Tú nos has prometido vida en abundancia a todo tu pueblo.
Ayúdanos a no apartar a los marginados de tus mesas,
sino a ser quienes co-creemos la comida contigo.
Amén.

6.5.11

El corazón lleno de Espíritu

8 de mayo de 2011
Domingo 3º de Pascua. Año A.



Quienes experimentaron al Cristo resucitado, tanto en el camino de Emaús como a través del sermón de Pedro, fueron movidos a realizar cosas nuevas, apoderados por un corazón guiado por el Espíritu.

En Hechos 2:14, 36-41, Pedro, el discípulo de Jesús, se enfrenta a grandes dificultades. Después de la crucifixión de Jesús, Pedro deja la seguridad del cuarto cerrado donde se esconde con los otros discípulos, incluidas las mujeres y los hermanos de Jesús (Hechos 1:14). La misma multitud que crucificó a Jesús representa una amenaza para este pequeño, asustado y acurrucado grupo reunido en un aposento alto. Sin embargo, los seguidores de Jesús salen valientemente, llenos ahora con el Espíritu Santo, y se enfrentan a los judíos en Jerusalén. Pedro predica a Jesucristo como el Mesías resucitado -un mensaje que con seguridad adelanta su propia crucifixión.

Echando más leña al fuego, Pedro acusa a la multitud de la muerte de Jesús. Quizá en este momento él y los discípulos tienen que esquivar las pedradas. Sin embargo, inmediatamente ocurre un milagro. En vez de recibir una respuesta violenta por parte de la multitud, los judíos se conmueven inmediatamente. "Al oír esto se compungieron de corazón" y preguntan "¿qué haremos?" (verso 37). La respuesta de Pedro es: "Arrepentíos" -"haced un cambio radical". Alejaos de la corrupción de esta generación que causa dolor e intolerancia, y de todos los comportamientos que continúan "crucificando a Cristo". ¡El milagro es que muchos en la multitud realmente cambiaron!

Con demasiada frecuencia, muchos de nosotros en la comunidad LGBT nos encontramos enfrentándonos a grandes dificultades. Vivimos en comunidades donde sus miembros y sus servidores públicos se sientes a salvo difamándonos o tratándonos injustamente. Hacemos públicas nuestras reivindicaciones y esas palabras provocan más hostilidad o se les hace oídos sordos. Ante esto, el cambio parece demorarse una eternidad. Pero el cambio radical que tiene lugar en respuesta al sermón de Pedro es inmediato. Algunas veces, cuando toda esperanza parece perdida, la multitud que una vez fue poco receptiva, de repente abre sus corazones de par en par y adopta cambios radicales en la sociedad. Vemos esto cuando cada vez más países redactan una legislación que protege a la comunidad LGBT.

¿Cuándo hemos sido testigos en nuestras comunidades cambios sorprendentes o veloces en la sociedad que parecían casi imposibles?

La respuesta al sermón de Pedro nos recuerda que debemos seguir teniendo el valor de hablar abiertamente contra la injusticia, incluso cuando las dificultades están en nuestra contra. El Espíritu Santo tiene maneras de cambiar los corazones.

El salmista  en el Salmo 116:-4, 12-19 proclama el amor a Dios porque ha oído y respondido a las necesidades del salmista. Las palabras de este canto agradecido nos recuerdan las muchas formas como Dios nos procura la salvación, porque Dios continuamente se inclina a oír nuestra más profunda angustia y entonces actúa.

En respuesta, el salmista dice: "Cumpliré mis votos al Señor" (verso 18). ¿Ha sido el cantor inconstante en el cumplimiento de las prácticas de fe en el pasado? Quizá el salmista se haya desanimado. Como sabe nuestra comunidad, puede ser difícil dar culto cuando "los lazos de la muerte" (verso 3) nos atrapan. Sin embargo, el salmista es ahora capaz de cantar porque ha saboreado la justicia de Dios. El corazón arde con pasión y el salmista grita con gozo que es el siervo de Dios, el que puede soltar las ataduras (verso 16). Cuando nuestros corazones arden con pasión por la justicia, es saludable para nosotros clamar. Hablar claro es una respuesta fiel a las acciones de Dios en favor nuestro.

¿De qué manera podemos mantener encendida nuestra pasión por Dios y su justicia en la comunidad LGBT?

Los asuntos del corazón están ligados de nuevo en Lucas 24:13-35 cuando en el camino de Emaús, los corazones de dos discípulos de Cristo arden dentro de ellos al escuchar las palabras proféticas del Cristo resucitado. Esta narración puede ser la más misteriosa de todos los relatos de la resurrección. Puesto que los viajeros parecen pensar que quien se les une es un tipo corriente, éste parece tener la apariencia de un extraño cualquiera.

¿Por qué crees que la identidad de Jesús no se revela de inmediato? ¿Por qué imaginas que Jesús no se revela [come out] a estos discípulos?

El encuentro en este camino y la relación que sigue van en paralelo a la profundización en el nivel de intimidad que ocurre cuando unos extraños se convierten en amigos. Cuando por primera vez posamos los ojos uno en el otro, nuestra información sobre el otro es limitada. El vestido y las formas de actuar podrían proporcionar alguna información. Sin embargo, las nacionalidades, los estatus de relación y las orientaciones sexuales están ocultar hasta que entablamos una genuina conversación. Con frecuencia, nuestra identidad como personas LGBT no es reconocida por los extraños con quienes nos encontramos. Entonces, como los discípulos que aún no están al tanto de la identidad de la identidad del extraño, intercambiamos historias entre nosotros para descubrir si deseamos confiar o invertir más tiempo juntos. Los discípulos comparten con Jesús sus experiencias en Jerusalén durante la crucifixión. Incluso cuando Jesús responde a estos acontecimientos apelando a los profetas, no es aún reconocido. Sin embargo algo, puede ser que el ardor en sus corazones (verso 32), lleva a los dos discípulos a invitar a Jesús a casa con ellos. Jesús acepta la invitación y, al partir juntos el pan, se revela su identidad.

Partir el pan juntos puede abrir caminos a la amistad y a la intimidad. Por la fracción del pan, una comida común se convierte en sagrada. Se puede construir confianza, y podemos aprender a cuidar unos de otros y sentirnos seguros revelándonos en plenitud. El Evangelio llama a la comunidad LGBT y hetero a venir a la mesa -para comer, reír, llorar, amar. Nuestra esperanza a través de Cristo es que, al compartir la comida, podemos co-crear un mundo que nos acepta tal como Dios nos ha creado. Cuando nos abramos totalmente y verdaderamente lleguemos a conocer "al otro" -quien, como nosotros, encarna a Cristo- ¿no arderán nuestros corazones de gozo?

Oración inclusiva

Ayúdanos a llenar de Espíritu nuestros corazones, oh Cristo.
Ayúdanos a arder de pasión por ti
y por tu pueblo a lo largo y ancho del mundo.
Que nuestra compasión encienda llamas de justicia y esperanza
en medio de un mundo de desesperanza y dolor.
Que la calidez de nuestro fuego sea signo
de tu presencia compasiva en el mundo.
En el nombre del Cristo resucitado. Amén.

23.4.11

Pertenencia y restauración

24 de abril de 2011
Domingo de Pascua. Año A.
Este Domingo de Pascua nos recuerda nuestra misión de crear espacios a los que todas las personas puedan pertenecer y en los que puedan ser restauradas. Parte de la resurrección es ver y reconocer el dolor de otras personas, con la esperanza de restaurarlas a la plena membresía en la comunidad, que las ama y las acoge.
Atemperar la necesidad humana de pertenencia a una comunidad, con la profunda pena de haber sido rechazados o exiliados por la propia comunidad a la que deseas pertenecer, es un problema social de gran relevancia en la comunidad LGBT. Los pasajes bíblicos están repletos de peticiones de inversión de roles, promesas de restauración y excluidos a quienes se les hace sentir acogidos a la mesa del banquete. Los antropólogos sociales mencionan un fenómeno similar que describen como estatus social "incluido/excluido".

¿Quiénes son los incluidos/excluidos en nuestra comunidad? ¿Cómo podemos cambiar esos roles o eliminarlos totalmente?

En Mateo 28:1-10 y Juan 20:1-18, se nos cuenta el encuentro de María Magdalena con el Cristo resucitado. Lo distintivo del pasaje del evangelio de Juan, es que María está llorando sola. Ella llora porque ve que la piedra ha sido removida de la tumba por alguien. Imagina, si quieres, qué fue lo que Jesús hizo por María Magdalena. Sin importar qué creas que pueda haber sido socialmente inapropiado en María Magdalena; su encuentro con Jesús cambió su estatus social de excluida a incluida. Y ella lo amó incondicionalmente.

En las narraciones del evangelio el llanto de María por Jesús se exhibe plenamente. Ella fue testigo de que Jesús sufrió una muerte cruel, despiadada y agónica. Todo lo que ella puede hacer por el ahora es cuidar de su cuerpo. Imagina su angustia cuando llega a la tumba y ve que ha sido perturbada. Ella busca el consuelo de los otros discípulos. Entonces ¿por qué no se lo dan? ¿Por qué no reconocen Pedro y el otro discípulo su aflicción? ¿Por qué dejan a María llorando fuera de la tumba? De nuevo, María llora sola. Pero es bastante interesante que María pueda ver cosas que los discípulos varones, al parecer, no pudieron: dos ángeles. Y entonces ella ve al Cristo resucitado.

¿Somos culpables de dejar pasar o de no reconocer el dolor de alguien, como los discípulos hicieron con María?

En Jeremías 31:1-6, Dios hace una alianza con el pueblo de Israel por la que pertenecerán siempre a Dios. El Santo consuela a Israel con la promesa de restaurar la suerte de Israel y Judá, y devolverlos a la tierra que una vez poseyeron. Dicha restauración incluirá la construcción de la comunidad (verso 1), reedificación de la ciudad (verso 4) y abundancia agrícola (verso 5). En otras palabras, el pueblo de Israel tendrá siempre estatus de incluido para Dios, igual que María Magdalena tiene un estatus de incluida para Jesús porque ella lo vio vivo antes que ningún otro.

Encontramos reforzada la idea de la promesa de Jesús de contacto y consuelo en Hechos 10:34-43, donde se ilustra el tema de la liberación, cuando Pedro predica su último sermón evangelizador. Pedro comienza proclamando que "En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas, sino que en toda nación se agrada del que le teme y hace justicia" (verso 34 y 35). Respecto al amor y la salvación Dios no practica acepción de raza, género, orientación sexual, profesión ni de ningún estatus. El particular estatus o característica de alguien, dentro de la diversa gama de la propia creación de Dios, no puede impedir a nadie el amor de Cristo. Sin embargo, los interrogantes que nos quedan son "¿qué es lo justo?" y "¿quién es aceptable para Jesucristo?"

¿Qué estamos haciendo en nuestras iglesias para dar a los hermanos y hermanas LGBT un sentido similar de pertenencia y restauración?

Las preguntas a estos interrogantes pueden ser encontradas si buscamos a Dios, particularmente, en nuestros propios lugares privados de confrontación -esos espacios donde nos juzgamos a nosotros mismos pecadores, donde los seres humanos compañeros nuestros comprueban nuestra condición pecadora y, más importante, donde somos confrontados por Dios. En esos lugares donde experimentamos dolor agudo, alienación o vergüenza, Cristo promete salir a nuestro encuentro. Si sacamos provecho de Cristo y de la generosidad de su amor, nos agarramos a la promesa de la advertencia que Pedro expresa cuando nos dice "que todos los que en él [Jesucristo] creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre" (v. 43). Consideradas y experimentadas todas las cosas, es creer en Jesús lo que finalmente importa. Todos lo pasajes de la Pascua para esta semana se hacen eco de la llamada a la pertenencia y a la restauración.

Oración inclusiva

Dios del Resucitado,
perdónanos por las veces en que hemos ignorado
a quienes están heridos entre nosotros.
Perdónanos cuando somos quienes los herimos.
Perdónanos cuando somos los indiferentes entre ellos.
Ayúdanos a ver a quienes no vemos. Ayúdanos a sentir su dolor.
Danos la fuerza para luchar por los derechos de todos
a pertenecer a nuestra comunidad.
Danos la fuerza para gritar y usar nuestra voz
por quienes que entre nosotros no tienen voz.
Que seamos agentes de tu vida resucitada:
buscando oír, ver, sentir e incluir
a aquellos a quienes hemos ignorado.
Que asumamos este día como el comienzo de un nuevo tiempo,
en la vida de esta comunidad.
En el nombre de Jesucristo, nuestra Resurrección y nuestra Paz. Amén.