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18.5.10

El Espíritu continúa


Domingo de Pentecostés
Así como Dios dio a la nueva comunidad cristiana el don del Espíritu, nosotros podemos ofrecer a nuestras comunidades el mismo espíritu de verdad y reconciliación.
Conversan Mark D. Jordan y David O. Jenkins.
Nuestra experiencia de la vida con frecuencia se parece más a la torre de Babel (Génesis 11:1-9) que a Pentecostés (Hechos 2:1-21). Hablamos diferentes lenguas. No nos comprendemos entre nosotros. Es como si hubiéramos sido desmantelados y diseminados, más que reunidos y ensamblados.

13.5.10

Dios nos convoca: "¡Venid juntos!"


Domingo 7º de Pascua. Año C.
A pesar de las fuerzas que dividen, el amor de Dios y su poder hacen posible la reconciliación y la unidad.
Conversan Mark D. Jordan, Bridgette Young y DavidO. Jenkins.
El apóstol Pablo no es el favorito de los cristianos LGTB. Pasajes extraídos de sus cartas -o de las cartas a él atribuidas- son los textos más frecuentemente usados para condenar nuestro amor. (Jesús, por contraste, no habla de condenación del deseo del mismo sexo en los evangelios oficiales). Incluso en muchos otros pasajes que no tienen que ver con el sexo, Pablo se nos puede presentar como antipático. El pasaje de Hechos 16:16-34 parece en principio encajar con este cuadro negativo. Pablo se llega a irritar con una mujer esclava y expulsa a un espíritu de ella sin considerar su vulnerabilidad o las consecuencias para ella.

11.5.10

Dios, ¿en dónde estás?

Día de la Ascensión. Año C.
Incluso cuando parece que Dios nos ha abandonado, no estamos solos. Dios continúa guiándonos y reinando sobre todos los pueblos y todas las cosas.
Hoy conversan David O. Jenkins, Bridgette Young y Mark D. Jordan.
Tanto el texto de Hechos 1:1-11 como el de Lucas 24:44-53, cuentan una historia de ascensión. En Lucas, Jesús sube al cielo después de aparecerse a sus discípulos en el día de su resurrección. Él les da una bendición mientras es recibido en el cielo, y los discípulos se van con gran gozo alabando y adorando a Dios. En Hechos, es probablemente 40 días más tarde, y cuando Jesús se les aparece de nuevo, ellos le preguntan si ha vuelto para restaurar la nación de Israel a su antigua gloria y poder políticos. La respuesta que les da no es muy clara o reconfortante. Jesús dice básicamente, "No es cosa vuestra saber la fecha o el momento." Entonces, él promete que el Espíritu Santo vendrá a darles el poder de ser testigos por todo el mundo.

8.5.10

Una nueva visión de la humanidad


Domingo 6º de Pascua. Año C.
El amor salvador de Dios nos desafía a todos a asumir una nueva visión de la comunidad, que acepta y afirma la igualdad y la legitimidad, tanto de las personas en el poder, como de aquellas que están en los márgenes.
Hoy conversan Bridgette Young, Mark D. Jordan y David O. Jenkins.
Hechos 16:9-15 señala el comienzo de la predicación Evangelio en otras partes del Imperio romano, más allá de los confines de Palestina. En este pasaje, viajaremos con el neoconverso Pablo y sus compañeros a lugares de poder y a la periferia. Pablo se encamina a Filipo, una destacada colonia romana (en lo que ahora es el noreste de Grecia) llena de soldados, mercaderes, oficiales del gobierno y aristócratas. Aquí, en medio del poder y del privilegio imperial, el Evangelio será predicado tanto gentiles como a judíos. La cultura dominante, las costumbres legales, las prácticas sociales y religiosas serán desafiadas con una nueva visión.

1.5.10

Pascua es comunidad


Domingo 5º de Pascua. Año C.
El regalo de nueva vida que Dios nos hace en la Pascua, no solo anuncia que Dios nos acepta, sino también nuestra aceptación mutua, a pesar de nuestras diferencias.
 Hoy conversan Tat-Siong Benny Liew, Angela Bauer-Levesque y Alma Crawford.
Los pasajes para este domingo sugieren que la Pascua trata de la creación de la comunidad. En contraste con el arrobamiento teológico conservador en el que los justos se elevan al cielo, Apocalipsis 21:1-6 describe la nueva Jerusalén descendiendo a la tierra desde el cielo. Esta dirección afirma nuestro mundo y a nosotros como seres humanos. Esto es especialmente poderoso ya que el pasaje anuncia más adelante que Dios habita entre los mortales. Dada la siguiente declaración contra la muerte y la afirmación de que Dios hace nuevas todas las cosas, uno puede decir que la nueva vida que Dios da en la Pascua está orientada hacia una nueva comunidad en la tierra. Esta nueva comunidad asume la asombrosa aceptación de Dios y su deseo de habitar en medio de la humanidad.

24.4.10

Vida, a pesar de y a la luz de la muerte


Domingo 4º de Pascua. Año C.
La muerte es real, pero la realidad de la muerte no ensombrece el don y el sostenimiento de la vida que Dios procura.
Hoy conversan Angela Bauer-Levesque, Alma Crawford y Tat-Siong Benny Liew.
En Hechos 9:36-43, encontramos una comunidad de seguidores de Cristo formada por un buen número de viudas. En el mundo greco-romano del primer siglo, las viudas eran -de una manera análoga a las personas LGTB de hoy- personas marginadas, excluidas de las unidades familiares tradicionales encabezadas por varones. Aún peor, su medio de vida estaba frecuentemente en peligro a menos que tuvieran hijos que lo procurasen. En Jope, un grupo de viudas obviamente formaron y fundaron una familia alternativa en la comunidad de seguidores de Cristo. No sabemos realmente si Tabita o Dorcas es una viuda, aunque ella indudablemente es muy querida por las viudas. Tampoco sabemos si Tabita o Dorcas es una mujer judía con un nombre griego, o una gentil con un nombre hebreo o arameo. En cualquier caso, el hecho es que esta mujer de identidad ambigua que ha caído enferma y ha muerto proporciona una ocasión no sólo para un milagro de vida en Hechos, sino también para reflexionar sobre varios asuntos que son de relevancia particular para las personas LGTB.

Dios está manos a la obra, así debemos estar nosotros


Domingo 3º de Pascua. Año C.

Dios está siempre manos a la obra tras los acontecimientos que cambian la vida, pero lo seres humanos también tienen un papel que jugar cuando hay que cambiar las cosas. El evangelio de la Pascua nos enseña que Dios y la humanidad pueden trabajar juntos para traer cambios que conduzcan a la aceptación y a la comunidad.
 
Hoy conversan Alma Crawford, Tat-Siong Benny Liew y Angela Bauer-Levesque.
La Pascua no solo trata sobre la resurrección de Jesús y del paso de sus seguidores de la ocultación a la visibilidad (Juan 21:1-19). La Pascua también trata sobre cómo Dios continúa trabajando con las personas, para ayudar a quienes no pueden aceptar la libertad de Dios de bendecir e incluir a los “otros”, para que cambien y vean de un modo distinto (Hechos 9:1-20).
¿Cómo pueden las personas pasar de ser opositores a ser aliados de las personas LGTB? ¿Qué conduce a tal transformación?
 
Apocalipsis  5:11-14 nos presenta una visión profunda del cielo que nos permite ver que algo está sucediendo más allá de lo que podemos ver en la tierra. La obra misteriosa de Dios puede no ser percibida directamente, pero podemos confiar en que algo está pasando en una esfera y de un modo que aún ha de manifestarse.
En Hechos 9:1-9, vemos al Jesús pascual obrando misteriosamente. Hechos 9:7 deja claro que los compañeros de Saulo no pueden ver que Dios está actuando. Tampoco Saulo, un opositor a Jesús y a sus seguidores, podía ver claramente. Saulo está persiguiendo a los seguidores del camino de Jesús, quizá porque tiene problemas para aceptar la nueva revelación de Jesús (ver en Hechos 7 la aprobación de Saulo de la lapidación de Esteban), o quizá porque tiene dificultad en aceptar a los no judíos, a los gentiles, que empezaron a formar parte del movimiento de Jesús (ver Hechos 8 y 10). Quizá Pablo hace esto simplemente porque los seguidores de Jesús son diferentes, y Pablo ve su diferencia como una amenaza a su propia identidad. Debemos tener cuidado de no leer un mensaje antijudío en el texto. La experiencia de Pablo sugiere que Dios está retirando continuamente, misteriosamente y milagrosamente las escamas de los ojos que no pueden ver, incluyendo los ojos de quienes no desean ver o aceptar a las personas LGTB como receptores de la gracia y el amor de Dios. 
¿A qué podrían estar llamadas las personas de fe LGTB y sus amigos para ayudar a la gente a cambiar su “visión” y a abrirles los ojos de la fe de una nueva forma?
Esta misteriosa y milagrosa obra de Dios requiere el trabajo humano. Saulo debe entrar en diálogo con la luz y con la voz que le bloquea el camino. Tiene que pasar por un tiempo de confusión, ayuno y oración. Más que eso, debe dejar que Ananías –uno de aquellos a quienes ha intentado rechazar y traer preso a Jerusalén- lo toque físicamente (Hechos 9:17).
 
La cooperación humana con las acciones divinas por el cambio, implica no sólo a las personas que necesitan cambiar, sino también a aquellos que son oprimidos. Si la gente va a cambiar la forma como ve a las personas LGTB, estas tendrán que estar dispuestas a dialogar y ayudar cuando llegue el momento apropiado. Es comprensible por qué Ananías se resistía a acudir a un conocido opresor o perseguidor, ¡particularmente dado el nombre de la calle (“Straight” en la versión inglesa de Hechos 9:11)! Y así como Saulo ha de estar dispuesto a dejarse tocar por Ananías, Ananías debe estar dispuesto a entrar en contacto y a tocar físicamente a Saulo.
Encontramos un mensaje similar en Juan 21:1-19. Los discípulos tienen que salir y realizar el duro trabajo de la pesca, aunque Jesús no solo les dé una útil sugerencia sobre dónde echar las redes, sino que también termine por proveer y prepararles una barbacoa de pescado en la playa. La obra misteriosa de Dios continúa no sólo entre quienes necesitan una nueva visión, sino también entre quienes han recibido una nueva vista y una nueva vida de Dios.
 
Como proclama el Salmo 30, Dios ha “exaltado” a la comunidad LGTB, ha cambiado el “lamento en baile”, y nos ha quitado “la ropa áspera” y nos ha vestido de “alegría” (verso 11). Lejos de la fosa de la condenación, de la duda sobre nosotros mismos y del autodesprecio, Dios ha autorizado a la comunidad LGTB a alabar y no estar callados (verso 12). Sin embargo, debemos recordar que la alabanza y la adoración son una forma de compromiso con Dios y debe llevarnos a un mayor compromiso con el servicio y el ministerio de los demás.
Jesús anuncia en Juan 5:17 que debe trabajar, porque Dios está ahora trabajando. Así como Dios enviará a Saulo para que se convierta en un predicador del evangelio de Jesús tras darle una nueva visión, el Cristo resucitado rehabilitará a Simón Pedro de un pasado de negación a un futuro de ministerio activo. Se nos dice, además, que tanto Saulo como Pedro afrontarán futuros riesgos y peligros.
 
¿Con qué podrían tener cuidado las personas LGTB al leer y predicar estos pasajes?
Ya hemos mencionado el peligro de señalar al pueblo judío como chivo expiatorio en nuestra lectura. Debemos aclarar también de qué tipo de cambio o transformación estamos hablando en los pasajes de hoy. Cambio puede ser una palabra alarmante para las personas LGTB. Todos hemos oído cómo Dios puede ayudar a las personas LGTB a cambiar a una orientación “normal” heterosexista. Debemos enfatizar que el verdadero cambio de Saulo en Hechos 9: 1-20 es desde el rechazo y la persecución a la aceptación de los demás. De forma similar, el trabajo de los discípulos en Juan 21:1-11 resulta no sólo en una pesca sobreabundante, sino en que la red no se desgarra. En otras palabras, su trabajo por crear cambios siempre conduce a la comunidad. Del mismo modo, Pedro es enviado a alimentar y nutrir, no a humillar o a violentar a los demás (Juan 21:15-17). Finalmente, dado el énfasis de Apocalipsis 5:11-14 en la entronización del cordero masacrado; la referencia de Juan 21:18-19 al martirio de Pedro; y la alusión de Hechos 9:15-16 al sufrimiento de Pablo, necesitamos mantener en equilibrio nuestro reconocimiento de deuda con aquellos que se sacrificaron por mejorar las cosas en nuestro favor y nuestra tentación de glorificar el sufrimiento. La promesa de alegría en la mañana en el Salmo 30:5 es preciosa, pero su puesta en práctica puede estar supeditada a la duración de la noche.
 
Debemos aún pensar en cómo una llamada al sacrificio puede dañar a los que se encuentran en desventaja, mientras que la misma llamada puede parecer apropiada y necesaria para los privilegiados. Después de todo, debemos reconocer que no todas las personas LGTB pertenecen a la misma clase o raza. La genuina construcción de la comunidad requiere comprender y no subestimar las diferencias.
Versión original en inglés: Out in Scripture.

10.4.10

Ser amado y salir (del armario)

Domingo 2º de Pascua. Año C.

El amor de Dios no nos abandonará. De hecho, Dios siempre está viniendo y volviendo a nosotros, particularmente a aquellos que llevan cicatrices como Jesús. Desde esta esperanza, si no firme seguridad, y a pesar de nuestro temor, se nos alienta a salir (del armario) y a proclamar nuestra fe y nuestras experiencias.
 Hoy conversan AngelaBauer-Levesque, Alma Crawford y Tat-Siong Benny Liew.
Todos los pasajes para esta semana, convergen alrededor de nuestra responsabilidad y capacidad para proclamar nuestra fe en Dios, motivada por la confianza y la esperanza no sólo en la resurrección de Cristo sino también en la segunda venida de Jesucristo. Tanto el Salmo 118:14-29 como el Salmo 150, reflejan personas que tienen una innegable experiencia de la fidelidad de Dios. Juan 20:19-31 y Hechos 5:27-32 enfatizan que Cristo ha resucitado, mientras que Apocalipsis 1:4-8 señala a Cristo que vendrá de nuevo. Juan 20:19-31 y Hechos 5:27-32 también subrayan la llamada a proclamar a Cristo resucitado.

3.4.10

Testigos de una nueva vida


Domingo de Resurrección. Año C.
¿A qué se parece la nueva vida de resurrección? ¿Quién llega a dar testimonio de la nueva vida y de la victoria sobre los poderes que provocan muerte? Las lecturas de hoy identifican importantes aspectos de la vida de resurrección e implican a gente sorprendente.
Hoy conversan Warren Carter, Randall Bailey y Christine Smith.
Hechos 10:34-43 enfatiza una dimensión de la nueva vida de resurrección: la inclusión de todas las personas en los propósitos de Dios. Esta lectura es parte de una sección crucial de Hechos en la que la misión de la iglesia primitiva se extiende más allá de judíos y samaritanos a los gentiles. Pedro da testimonio al gentil Cornelio y a su familia de que Dios no muestra favoritismo, sino que extiende su gracia y vida a todos los pueblos. Esta declaración es una noticia radicalmente nueva. Todos están incluidos: judíos y gentiles, ricos y pobres. Hoy eso incluye tanto a las personas LGTB como a las personas hetero.