18.2.12

Un resplandor de humanidad

19 de febrero de 2012
Domingo de la Transfiguración. Año B.

A medida que nuestra humanidad se ve expuesta a nuevos contextos, tenemos que conectar con nuestro pasado personal y el pasado de nuestra comunidad.

2 Reyes 2:1-12; Salmo 50:1-6; 2 Corintios 4:3-6; Marcos 9:2-9

Las lecturas de esta semana plantean cuestiones de muerte, discipulado y revelación de un modo dramático. El pasaje de 2 Reyes 2 plantea la cuestión de la muerte próxima del profeta Elías y de la nula disposición de Eliseo para dejarlo ir. Muchos de nosotros hemos pasado y estamos pasando por esta fase del ciclo de vida con sus seres queridos. No hemos estado dispuestos a dejarlos ir y les hemos dicho a los demás que guardaran silencio sobre lo que está ocurriendo (versículo 5), como si silenciarlos fuese a cambiar la realidad. Esperamos, igual que Eliseo, que nuestro viaje con nuestros seres queridos que están muriendo ralentice el proceso y nos dé más tiempo para obtener de ellos todo lo que necesitamos, antes de que narchen.

Curiosamente, el camino que Elías y Eliseo andan (de Betel a Jericó para cruzar el río Jordán) recorre el viaje de la conquista de Josué. Para muchos, este camino es preocupante debido al recuerdo del genocidio de los cananeos. Por otro lado, puede existir la necesidad de recorrer de nuevo esos pasos, para que el nuevo aprendizaje pueda surgir y pueda evitar que nos atasquemos repitiendo los errores del pasado.

Los grupos LGBT y otros grupos oprimidos, al mirar hacia atrás en nuestra historia, podemos ver dónde, incluso en nuestras luchas por la liberación, hemos herido a otros. De esta manera podemos comprometernos a hacer las cosas de manera diferente en el futuro. La transmisión del manto se vuelve muy importante en estos momentos de transición, mientras preparamos a la próxima generación de líderes/discípulos para tomar sus legítimos lugares en el movimiento. Esta parece una metáfora más apropiada que la de esclavos que tienen un Evangelio velado, como Pablo proclama en 2 Corintios 4. El velo de las mujeres en contextos patriarcales no parece ser el mejor modelo de preparación para la próxima generación de líderes.

La Transfiguración, tal como se encuentra en Marcos 9:2-9, tiene variados significados para nosotros. Algunos ven esto no como una muestra de la divinidad de Jesús, sino más bien como un momento trascendental de su humanidad. Así es como se ve nuestra humanidad fuera de nuestras defensas. Este es el brillo radiante de la luz del mundo en nosotros. Estamos conectados con mucho más que con lo que ha pasado antes y con lo que está por venir.

Por otro lado, otro significado enlaza con el tema discutido la semana pasada de la "salida" de Jesús "del armario". Esta vez Dios descubre a Jesús como su hijo, el Hijo de Dios (versículo 7), que es un término en el antiguo Israel para el gobernante de Jerusalén. Jesús no se siente cómodo con este proceso y trata de controlar la propagación del nuevo título, diciendo a los discípulos que no lo divulguen (versículo 9). Entendemos que el proceso de "salida" revela algo más que la propia orientación. El proceso impulsa a los implicados más allá de su capacidad de controlarlo, y surgen muchas preguntas y se exponen circunstancias que pueden ser anticipadas.

La reacción de los discípulos es no tomar parte en la conversación entre Jesús, Moisés y Elías, ya que tienen miedo (versículo 6). Esta reacción a la "salida" mediante la exposición de la verdadera esencia del otro, es claro reflejo de lo que sucede a las personas homosexuales que en medio de las crisis de la comunidad, dan un paso atrás y no toman parte en las crisis. Los costes son muchos y elevados. Como Pedro, queremos construir "moradas" para contener y ocultar las revelaciones, en lugar de hablar y hacer frente con fuerza a la necesidad de la comunidad de una nueva visión.

Al mirar de cerca a Marcos 9:2-9 también nos dimos cuenta de que en el conjunto de individuos en la montaña, las mujeres fueron omitidas por completo. Si Elías y Moisés son ambos figuras religiosas y políticas, frente a las crisis nacionales de su época, ¿por qué no están Deborah y Esther también en esta reunión? De igual modo, ya que Moisés, Débora, Elías y Esther son líderes políticos, ¿no significa esto que Jesús también se está introduciendo como un líder político de su época? Puesto que "Hijo de Dios" es un título para el gobernante de Jerusalén, uno podría pensar que este es el caso.

Por otro lado, la palabra griega que significa profeta, prophetes, es un sustantivo masculino con terminaciones femeninas. Se trata de un sustantivo transgénero, por así decirlo. Tal vez este pasaje se feminiza, no por la presencia de las mujeres, sino más bien por cómo los hombres asumen aspectos y papeles erotizados y entendidos tradicionalmente como femeninos. Esto lo vemos en otros pasajes bíblicos. Recordamos a Elías resucitando al hijo de la viuda al acostarse sobre él tres veces (1 Reyes 17:21); a Moisés, que quería ver la gloria de Dios, sólo se le permitió ver su parte trasera (Éxodo 33:23); y el discípulo amado de Jesús pone su cabeza sobre el pecho de Jesús (Juan 13:23). [Es curioso que las traducciones de la New Revised Standard Version deseroticen todos estos pasajes]. Relacionado con el relato de la Transfiguración, ¿puede uno imaginarse esta historia de nuevo incluyendo una reunión de hombres -con una gama de orientaciones sexuales y de género-, en un encuentro con Dios, el último amante? ¿Podría ser este el motivo  por el que las mujeres son excluidas y por el que se les dice a los discípulos que lo presencian que no se lo cuenten a nadie más?

En esos momentos en tu vida cuando eres vulnerable, estás agobiado, con problemas, escondido y velado, ¿a quién buscas y ves? ¿Quiénes son los seres queridos que te rodean? ¿Cómo ves tu propia humanidad de otra manera?

Muerte, discipulado y revelación están en el centro de todos estos textos. Aunque las posibilidades de interpretación son muy variadas, y aunque algunos de ellos son preocupantes para algunos, las formas en que pueden hablar a las vidas de las personas LGBT y de otros grupos oprimidos son más ricos por estas exploraciones.

Nosotros, como los discípulos, podríamos tener miedo, incluso terror, por las posibilidades exploradas aquí, y nosotros, como ellos, puede ser que deseemos construir estructuras para cerrar la exploración de los posibles significados. Debemos recordar que Jesús se opone a esa respuesta. Al igual que en anteriores relatos en el evangelio de Marcos, Jesús es reticente a la revelación completa antes de tiempo, pero sí crea oportunidades para que los discípulos estén prevenidos y preparados completamente para la plenitud y la riqueza de la revelación que llegará en el futuro. Esto debería dar consuelo a quienes viven con el temor no sólo a la muerte, no sólo a perder a un ser querido, no sólo a sopesar la esclavitud del velo de sí mismo, no sólo a ser puesto al descubierto junto con otros, sino también a las emocionantes posibilidades de que Dios proclame a los demás, "¡este/esta es mi hijo/hija, escuchadlo/escuchadla!"

Oración inclusiva

Oh , Presencia misteriosa que ilumina nuestro camino entre los mundos,
         condúcenos a los lugares donde podemos tocar nuestra más profunda humanidad.
Que escuchemos tu invitación a salir de detrás de nuestras defensas cuidadosamente construidas
         e irradiar la capacidad de ser amados, que es nuestra esencia.
Amén.

Versión original en inglés: Out in Scripture

11.2.12

Agentes de sanación

12 de febrero de 2012
Domingo 6º después de Epifanía. Año B.

Esta semana las lecturas tratan de compañeros improbables en la sanación y de respuestas no planeadas a la misma.

2 Reyes 5:1-14, Salmo 30, 1 Corintios 9:24-27, Marcos 1:40-45

Por un lado los cuatro pasajes de esta semana hablan a cuerpos que están sufriendo. Naamán, el general sirio tiene la lepra, que en el mundo antiguo quería decir cualquier tipo de dolencia de la piel, cualquier cosa desde una erupción a una enfermedad infecciosa, una enfermedad contagiosa. El Salmo 30 habla de ser sanado de la enfermedad y promueve lo que podría interpretarse comouna oración manipuladora utilizada como un ardid para sanar el cuerpo. En 1 Corintios 9, Pablo habla de estar en una carrera y de torturar su cuerpo para ganar el premio imperial de una corona incorruptible. Jesús sana a un hombre enfermo y le dice que vaya al sacerdote y siga las tradiciones y los rituales del templo.

En 2 Reyes 5, vemos cómo la clase se entrecruza con la sanación corporal. Vemos, por ejemplo, el papel que los sirvientes, tanto femeninos (versículo 3) como masculinos (versículo 13), desempeñan para ayudar a Naamán a que pueda curarse, sobre todo cuando él no quiere aceptar su consejo. Naamán sigue acudiendo a los gobernantes y a las clases superiores, a pesar de que es el pueblo en la parte inferior de la escala social, quien tiene las claves para conseguir lo que él necesita en esa situación. Por un lado, se podría considerar que los sirvientes, por sus acciones, parecen demasiado preocupados por el bienestar de sus captores. Por otro lado, pudiera ser que la esclava quisiera que se fuera, de modo que ella y su señora pudiesen tener un poco de alivio, y de tiempo sin de él y sin los otros condicionantes patriarcales de sus vidas.

Hay un fuerte paralelo entre las acciones de Naamán y la forma en que ciertas partes de la campaña de la Proposición 8, la propuesta de ley en California que anuló la igualdad de matrimonio en el estado, se relacionó o no con otras comunidades oprimidas en California. Rara vez vimos en televisión a personas lesbianas, gays, bisexuales y transexuales de diversos grupos raciales y étnicos. Personas de color, como el cantante de hip hop Kanye West, conocido por su enfrentamiento a la homofobia en este género musical, no fueron utilizaron en la lucha  contra la Proposición 8. Tal vez, este relato bíblico nos enseña la necesidad de ser más inclusivos en nuestras estrategias de lucha contra la opresión. De la misma manera, las acciones de los sirvientes también nos piden que desafiemos a los grupos oprimidos que se niegan a aprender de su opresión, para ser aliados de otros grupos oprimidos.

¿Cómo has experimentado atravesar las barreras de raza, clase, género, identidad de género, orientación sexual y edad, para formar coaliciones para abordar los problemas de la comunidad? ¿Han dado resultado estos esfuerzos? ¿Cuáles han sido algunas de las resistencias a este trabajo?

Al igual que la semana pasada, vemos a Jesús en una lucha de identidad en Marcos 1:40-45. Jesús cura al leproso, pero luego le dice que vaya al sacerdote y pague los sacrificios, de conformidad con la ley mosaica. En esto, lo vemos haciendo que la atención sanitaria accesible en la comunidad, pero no se lo presenta oponiéndose a la opresión del sistema, que requiere que los sanados paguen un gran precio a los sacerdotes. Vemos, al igual que en la historia de Naamán, que las personas con los niveles más bajos de la sociedad ponen a rodar el balón en esta historia. Es el hombre con lepra quien le dice a Jesús que puede curarlo si quiere. Jesús declara que va a hacerlo, pero le advierte que no se lo digas a nadie más.

Aunque los estudiosos se han referido a esto como parte del tópico del "secreto mesiánico" en el Evangelio, también apunta a algunas luchas internas en el mismo Jesús sobre cuándo debería revelarse a sí mismo, por sí mismo, quien es él. Parece que en su estimación no es el momento aún. Demasiados de quienes luchamos y nos debatimos con el "ahora no", seguimos preguntándonos: "Entonces, ¿cuándo?". Aunque Jesús da el paso, como debe, de atender las necesidades materiales de los que sufren en el sistema, aún no ha llegado al punto de hacerlo abiertamente y de desafiar al sistema en sus formas de opresión.

El fin de la historia es también problemático. Aquí vemos que el hombre a quien Jesús salvó de la lepra, lo "saca del armario" por toda la ciudad. Este pasaje plantea la cuestión de la ética del "outing". El "outing" hace pública la propia postura sobre la orientación sexual y, a la vez, hace visibles a personas del mismo género que se aman en la comunidad. La ética de esta acción, sin embargo, debería estar en las manos de la persona, de ella o de él mismo. Uno tiene que llegar a un acuerdo consigo mismo tanto sobre los costes como sobre los beneficios, para uno mismo y para la comunidad, de la acción de "salir del armario".

Aunque Jesús se presenta como dispuesto a atender las necesidades físicas de las personas que están sufriendo, no ha llegado hasta el punto de presentase abiertamente a sí mismo, como alguien que está desafiando el sistema en sus formas de opresión y dando poder a los oprimidos para buscar lo que se les debe. Al terminar la historia, Jesús, después de haber sido expuesto como el que elige hacer frente a estos problemas, está rodeado por los que están en necesidad. El riesgo de ser fiel a uno mismo en relación con los demás, es que puede quitarte el derecho a decidir cuándo es el momento para la autorrevelación en la comunidad. Pero, como Jesús nos muestra, en última instancia, vale la pena el riesgo de estar en relación con los demás. Es evidente que esto es preferible a la opción en 1 Corintios 9 de torturarse a uno mismo para resultar aprobado en un juego donde sólo uno ganará.

¿Cómo podría haberse sentido Jesús cuando le dijo al hombre a quien curó la lepra: "Sí te voy a curar, pero no se puede decir a nadie más"? ¿Te has visto atrapado en esta tensión? ¿Has corrido el riesgo, como Jesús, de ayudar a una persona o grupo con la esperanza de que serían dignos de confianza y que no te expondrían? ¿Cómo has gestionado la violación de confianza, cuando se ha producido?

Oración inclusiva

¡Oh, Dios,
ayúdanos a ser agentes de sanación y transgresores de fronteras,
ayúdanos a formar alianzas con aquellos que están sufriendo,
ayúdanos a reunir coaliciones que se enfrenten a todas las formas de
injusticia,
y ayúdanos a correr el riesgo de ayudar en situaciones en las que podemos ser "descubiertos",
incluso antes de que estemos totalmente listos para reclamar nuestros lugares legítimos en la
comunidad.
Amén.

Versión original en inglés: http://sites.hrc.org/scripture/?page=02-15-09

Las políticas de salida del armario

Domingo 5º después de Epifanía. Año B.

Las tensiones de la acción humana y de la "salida del armario" de propósito de cada uno, están en juego en las lecturas bíblicas de esta semana.

Isaías 40:21-31; Salmo 147:1-11; 1 Corintios 9:16-23; Marcos 1:29-39.

Los pasajes de hoy giran para nosotros en torno a una lucha sobre la relación de la acción humana con la iniciativa divina. En otras palabras, ¿nos sentamos pasivamente y esperamos a que Dios ponga las cosas en su sitio (como las lecturas tradicionales de Isaías 40, especialmente el v. 31, y del Salmo 147 sugieren) o tenemos un papel que desempeñar? Aunque el salmo habla de la construcción de una nueva comunidad con aquellos que han sido rechazados, se habla principalmente de lo que Dios hará. No se trata de lo que los quebrantados de corazón, los heridos (v. 3) y los oprimidos (v. 6) van a hacer para mejorar sus vidas y cambiar sus comunidades.

Parte del problema con la lectura tradicional de estos pasajes, es que puede dar lugar a nuestra pasividad -una apatía, de rebote, de no hacer nada. Una manera de no quedar atrapado en dicha pasividad, es mirar hacia el verbo hebreo, qwh, en Isaías 40:31. La traducción al español estándar, "esperar en el Señor," no capta el sentido de la declaración de Isaías. Este verbo hebreo habla de un tiempo activo, donde uno se prepara -para que cuando Dios esté listo para actuar, uno pueda volar. Después uno puede solo correr, o solo andar tranquilamente. Pero uno debe estar listo para volar y el período de espera es un periodo de prepararse uno mismo para actuar. De esta manera el salmo se debe reformular, para ver cómo los miembros de la comunidad comienzan a relacionarse entre sí de formas que los empoderen, al reconocer sus interconexiones y su interdependencia, y no darlas por sentado.

Las personas LGBT, o miembros de otros grupos oprimidos, no deben esperar hasta que la sociedad cambie y sea no opresiva. Más bien tenemos que estar trabajando para mejorar nosotros mismos y nuestras condiciones, de modo que cuando Dios se ponga en movimiento, estemos dispuestos a sacar el mejor partido de la situación. Aunque el salmista habla de que Dios hacer llover y extiende el rocío, y ayuda a la obra de la naturaleza, parece que no es consciente de que la sociedad puede ser opresiva y negar recursos a los que están oprimidos. Por ejemplo, piensa en las elecciones del pasado noviembre [EEUU, año 2008], cuando los derechos de las personas LGBT se vieron disminuidos en varios estados. Hacer que llueva no va a ayudar a los que estaban en medio de los trámites de adopción en Arkansas y ahora van a perder a sus hijos. Esperar en Dios, cuando los traficantes de odio están manos a la obra, no va a dar resultados para las personas oprimidas. Debemos esperar en marcha, y hacer el trabajo y recorrer el camino.

¿Cuándo y cómo te has enfrentado a la tensión de "prepararte para estar listo, para que Dios actúe" y deseando que Dios actúe con mayor rapidez en la solución de los problemas de la comunidad?

Las lecturas bíblicas de la epístola y del evangelio nos dan otro contraste de polaridades. En los pasajes de 1 Corintios 9 oímos a Pablo diciendo que va a disimular y ser lo que otros quieren que sea, porque es un "esclavo de todos." Esto es un concurso para "ganar", como él lo presenta (versículo 19). Es interesante que muestre su solidaridad con "los sanos" -los judíos, los seguidores de la ley y los débiles-, pero no con los hombres que se prostituyen, contra los que habla en 1 Corintios 6, o con "los que van contra la naturaleza" de Romanos 1. Aunque Pablo se presenta en solidaridad dentro de un contexto particular, su lenguaje también muestra que sigue manteniendo el privilegio de su condición social. Si se mete en problemas, puede retirarse a un cierto sentido de seguridad.

Por otro lado, en Marcos 1:29-39, Jesús se debate sobre si debería "salir del armario" como el Cristo. Él trae la salud a la casa de Simón. Sin embargo, cuando se reúne la gente fuera para entrar, Jesús se escabulle para averiguar lo que debía hacer. ¿Es este el proceso inicial de "salir del armario" hacia lugares donde se encuentran espacios seguros para hablar y actuar? ¿Cómo se complica el proceso cuando se pasa del ámbito privado al público? ¿Qué pone en juego Jesús al "salir"? ¿Cuáles son los costes de permanecer encerrado? ¿Cuáles son los retos y beneficios para las personas LGBT, y para sus aliados, que "salen"?

Aunque muchos ven en estas narraciones curativas una semejanza con los grupos LGBT, y otros grupos oprimidos, como "quienes tienen los demonios", este pasaje puede ser leído como la expulsión de los demonios del racismo, el heterosexismo, el clasismo, el sexismo y la xenofobia, que infectan todos nuestros corazones. En su lugar, podemos leer este pasaje como una muestra de la actitud de Jesús frente a las ideologías opresoras que son interiorizadas por las personas que vienen a él. Tal vez él vea como su tarea inicial la de enfrentarse a estos paradigmas destructivos. Jesús sabe que la gente tiene que estar preparada para llevar a cabo esta expulsión. Tienen que estar dispuestos a reunirse como una comunidad nueva, como indica nuestra lectura del Salmo 147. Si no hacemos esto, acabaremos por recapitular el juego de Pablo de jugar con las personas, sin enfrentarse a los demonios que las tienen oprimidas y por lo tanto sin liberarlas.

¿Cuándo te has encontrado en situaciones en las que parecía peligroso abordar los problemas? ¿Has experimentado situaciones en las que estar "fuera del amario" se viese como una respuesta no segura ni inteligente a problemas críticos de injusticia? ¿Cómo has manejado estas tensiones? ¿Has estado en la posición de Jesús de tener que retirarte a pensar cuáles serían las mejores medidas a tomar en el futuro?

Las personas estamos en busca de quienes dicen la verdad y eso, en cierto sentido, es nuestra vocación. Nosotros ayudamos sacando las cosas a la luz del día. Cuando salimos del armario, sacamos muchas otras "cosas" del armario con nosotros, los demonios nos conocen como conocían a Jesús. También, como con Jesús, cuando tratamos de reprimir tales demonios en lugar de enfrentarlos, nos tropezamos con dificultades. Jesús cambia en su respuesta a los demonios. Al final de su reflexión en Marcos 1:39, él ve la predicación como una manera de traer el cambio que se necesita para echar fuera los demonios. Sin embargo, cuando lo seguimos a través de todo el evangelio de Marcos, vemos que llega a la compresión integral diferente de que la predicación por sí sola no hará el trabajo. Todos tenemos que desafiar a los sistemas de opresión de formas que cambien las vidas de las personas oprimidas, especialmente de las personas LGBT, que están a nuestra puerta en busca de la curación de la opresión social y la interiorizada.

Oración iclusiva

Dios de nuestro presente y nuestro pasado,
     Ayúdanos a recordar cómo has dado poder a la gente
         para trabajar por un cambio positivo en nuestro mundo.
     Concédenos valentía y una visión del futuro
         para afirmar y defender el derecho a la integridad de todas las personas.
     Amén.

Versión original en inglés:  http://sites.hrc.org/scripture/?page=02-08-09

3.2.12

Centrar nuestra atención en Dios

29 de enero de 2012
Domingo 4º después de Epifanía. Año B.

Cada pasaje de la Biblia de esta semana nos presenta a Dios -que nos llama a la reverencia y a la alabanza, a las palabras  y a la acción fieles, a la claridad sobre quién es Dios. Al centrarnos en Dios, y Dios en Jesucristo, es mejor que mantengamos nuestra propia integridad y testimonio.

Deuteronomio 18:15-20; Salmo 111; 1 Corintios 8:1-13; Marcos 1:21-28

El Salmo 111 establece el escenario para escuchar todos los pasajes de este domingo. El salmo nos invita a centrarnos en las obras de Dios más que en cualquier otra cosa que reclame nuestra atención. El salmista pide al pueblo que defina su relación con Dios por la admiración y la alabanza.

¿Cómo afectaría a tu vida que tuvieras que abordar cada relación basándote en un conocimiento fundamental de que las obras de Dios, la provisión de Dios, la alianza de Dios fuesen el principio rector de todas las relaciones?

Deuteronomio 18:15-20 comienza recordando al pueblo que la llamada al profeta es en respuesta a la necesidad del pueblo. La llamada continúa refiriéndose a la importancia de vivir la vida, como la hemos recibido de Dios. La intención de Dios proporciona la interconexión de la responsabilidad mutua entre los profetas y el pueblo. Proporciona una base para debatir cómo vivimos nuestra vocación, si esa llamada es al ministerio en la iglesia o a la integridad en nuestras vidas y relaciones.

¿A qué ha sido llamado? ¿Quién o qué te mantiene responsable de tu llamada?

Mediante el establecimiento de la naturaleza única e incomparable de Dios que todo lo abarca, 1 Corintios 8:1-13 establece el escenario para el amor como el principio rector de nuestras relaciones. Ese principio de amor siempre se establece en el contexto del poder y la responsabilidad. En nuestras conversaciones sobre este texto, nos resistimos a la tentación de pensar que Pablo está llamando a un "mínimo común denominador la fe." En cambio, se espera que entendamos la diferencia entre las diferencias sin importancia y la integridad esencial en nuestra comprensión de una vida fiel. Decir que debemos "tener cuidado de que esta libertad vuestra no venga a ser piedra de tropiezo para los débiles" (versículo 9) no significa que vayamos a dejar de afirmar los dones esenciales de todos nuestros diferentes géneros y expresiones sexuales. Lo que significa es que debemos permitir que el amor gobierne nuestras actitudes hacia las personas que no ven las cosas de la misma manera en que nosotros lo hacemos.

La implicación es que una "conciencia débil" viene de una débil comprensión de la plenitud de Dios y del amor de Dios. En nuestro contexto cultural, la advertencia es, sin duda para aquellos que exigen la negación del don dado por Dios de la orientación sexual de las personas cristianas LGBT con el fin de que aparezcan "curados". Esta negación a menudo les lleva a pecar contra sí y contra Dios por quien fueron maravillosamente hechos.

¿Qué significa ser llamados a cuidar de aquellos que son "débiles en la comprensión", cuando aquellos que son débiles en la comprensión son fuertes en el poder en las iglesias y en la cultura?

En estos pocos versículos de Marcos 1:21-28, Marcos presenta tres dinámicas del ministerio de Jesús que se volverán a examinar en más detalle cuando el relato del evangelio se desarrolle en capítulos posteriores. La primera dinámica (Marcos 1:21-22, 27-28) identifica a Jesús como alguien que enseña con autoridad -una autoridad que sorprendió a la gente. La segunda dinámica (Marcos 1:23-24a, 26) pone de relieve la autoridad de Jesús sobre los espíritus inmundos. En el centro del texto (Marcos 1:24 b-25) se encuentra la tercera dinámica, Jesús que silencia la proclamación de que él es "el Santo de Dios", una atribución reconocida por primera vez en este evangelio por el espíritu inmundo. (Téngase en cuenta que en todo el evangelio, Marcos deja constancia de que Jesús exige silencio sobre quién es realmente. Para ejemplos, véase Marcos 1:34, 44;. 3:12;. 5:43.)

Nuestra conversación nos llevó a preguntarnos hasta qué punto tenemos que predicar en contra de la comprensión tradicional de las dinámicas de poder de este texto. Queremos desafiar la vinculación de la designación de "impuros" y la necesidad de silencio, largo tiempo aplicadas a las mujeres y a los que transgreden "las normas" sexuales y de género. Si bien reconocemos que la autoridad de Jesús sobre "espíritus inmundos" nos habla de su poder e identidad, somos prudentes acerca de quién tiene la autoridad para determinar qué espíritu es limpio y qué espíritu es inmundo. Por una parte,  en la presentación que hace Marcos de Jesús, quien tiene el coraje de decir la verdad acerca de Jesús ("tú eres el Santo de Dios", versículo 24) es llamado impuro y silenciado. Por otra parte, muchas personas LGBT -que han tenido el valor de nombrar la verdad sobre sí mismas y su relación de amadas con Dios- han sido llamadas inmundas y silenciadas. Después de explorar este pasaje juntos, celebramos una invitación a reclamar la autoridad de Jesús para enseñar y para mantenernos en nuestra propia integridad. Estamos llamados a no callar ni a aceptar la designación de impuros.

¿Puedes pensar en ejemplos en los que Jesús es utilizado para silenciar a las personas a quien algunos creen impuras? ¿Cuáles son los riesgos de estar del lado de quienes han sido silenciados en nombre de Jesús?

Oración inclusiva

¡Aleluya!
     Te damos gracias, Dios,
     Fuente de Sabiduría,
     Dador de verdad,
     Fundamento de todo ser,
     Protector de los débiles,
     Voz de los silenciados
     Amante de la integridad,
     la Justicia y la Paz.
     Que así sea. Amén.

Versión original en inglés: http://sites.hrc.org/scripture/?page=02-01-09