30.11.11

Un futuro lleno de promesa

4 de diciembre de 2011
Domingo 2º de Adviento. Año B.

A veces un futuro inminente nos da el poder y la voluntad para abrazar el presente.


Las lecturas para este segundo domingo de Adviento, a diferencia de las lecturas de la semana pasada, muestran más impaciencia por el futuro que perplejidad por el presente. Tanto Isaías como Juan el Bautista llaman al pueblo a preparar el camino de Dios. De forma distinta, tanto el Salmo 85 y como 2 Pedro proclaman que la paz está al alcance de la mano, aunque aún tarde en llegar.

Marti Steussy señala que Isaías 40:1-11 refleja un tiempo anterior al de la lectura de la semana pasada. Aquí algo nuevo y bueno sin medida y sin precedente está a punto de suceder -el largamente esperado regreso del exilio. Isaías imagina el equivalente de una gran autopista, dice Charles Allen, que se extiende desde Babilonia a Jerusalén. Ante este nuevo acontecimiento, todas las cosas parecen posibles. Marti recuerda el día en que cayó el Muro de Berlín -ella estaba en un congreso, compartiendo habitación con una mujer de Alemania. Esos momentos son reales, y necesitamos agarrarnos a ellos, aún aunque haya que pasar por un montón de duros afanes una vez que se anuncie la buena noticia. Quienes hemos salido del armario, según Holly Hearon, experimentamos un regreso al exilio cuando reclamamos nuestra historia, nuestras identidades, nuestras vicisitudes -todo aquello que hemos ahuyentado o reprimido.

¿Has vivido en el exilio? ¿Has regresado del exilio? ¿O estás aún esperando? ¿Qué necesitas que ocurra a continuación?

¿A quién no le gusta el Salmo 85? Habla por sí mismo, dice Marti. Helene Russell, Holly y Charles piensan que el verso 10 es totalmente fabuloso: "Se encontrarán la misericordia y la verdad, se besarán la justicia y la paz". A Holly le gusta la imagen del beso: implica un tipo de intimidad, una disposición a ser un poco vulnerable y un compromiso del corazón a la vez que de la mente. Por supuesto, en el mundo de hoy, la misericordia y la verdad tienen aún que encontrarse, apunta Charles, y la justicia y la paz ni siquiera van de la mano, mucho menos se besan. Todavía se necesitan casamenteros, se le ocurre a Helene; quizá esas virtudes debería registrarse en Meetic.com.

Piensa en momentos en los que parecía que finalmente todo se avenía. ¿Cómo fue esa reconciliación? ¿Cuánto tiempo duró? ¿Está aún en marcha? ¿Volverá a darse?

Charles oye ecos del Salmo 85 en 2 Pedro 3:13-14, donde el autor busca un nuevo cielo y una nueva tierra "donde reinará la justicia", y donde nosotros hacemos "todo lo posible" para que Dios nos "encuentre en paz". 2 Pedro 3:8-15a trata se explicar por qué el prometido día del Señor no ha llegado aún. ¡Podría llevar miles de años! Marti señala que hay unos cuantos textos judíos de aproximadamente la misma época, que ofrecen explicaciones similares: Dios quiere que todo el mundo se reconcilie, no importa cuánto tiempo haya que esperar. No esperamos huir de este mundo, sino un mundo reconciliado. Y mientras esperamos deberíamos vivir los valores de ese mundo y no los de este. La paciencia de Dios es nuestra salvación. Holly se pregunta: si Dios espera a todo el mundo, "¿cuánto tiempo tendrán que esperarme los demás a mí?, ¿cuánto tiempo tendré que esperar yo a los demás? ¿Hay alguna forma en la que nos podamos ayudar los unos a los otros en este proceso?" La reconciliación requiere arrepentimiento, pero no arrepentimiento del amor reconciliador, independientemente de la sexualidad de cada uno.

Cuando los demás te invitan al arrepentimiento, ¿cómo respondes? ¿Te sientes presionado a renegar del amor que te ha encontrado? ¿Cómo podría el renegar del amor conllevar alguna vez auténtico arrepentimiento? ¿Qué tal si te arrepientes de no seguir tu corazón?

Charles señala qué fácilmente muchos de nosotros nos identificamos con la voz que "clama en el desierto" en Marcos 1:1-18. Helene coincide. Esta experiencia de ser una voz única y de no ser oídos, puede hacernos sentir ignorados e inútiles. Pero ser esa voz es parte de quienes somos. No podemos permitirnos el lujo de dejar que nos silencien. El arrepentimiento aparece aquí como el tema conector entre este pasaje y 2 Pedro 3:8-15a, comenta Holly, pero aquí está conectado con un "rito de paso", el bautismo.

Los rituales son importantes para celebrar los tránsitos, una forma de marcar el tiempo y de dar a estos momentos un lugar en nuestra memoria. ¿Cómo podrían ser esos rituales entre quienes hemos salido del armario? ¿Qué rituales tenemos ya, que nos ayuden a darnos cuenta de que Dios está presente, incluso en medio de nuestro desierto, y que se une a nosotros a través del Espíritu Santo? Charles sugiere que el prometido bautismo con el Espíritu Santo, puede ser lo que las personas experimentan cuando salen del armario, recordando que, en Hechos 10:44-48, un bautismo en el Espíritu hace que Pedro se dé cuenta de que las personas que él consideraba impuras, son tan aceptables para Dios como él lo es.

¿Dónde está tu voz? ¿Te encuentras en el desierto? ¿Quién te oye? ¿Dónde puedes ver signos de la nueva comunidad de Dios que emerge en lugares inesperados?

Oración inclusiva

Consuélanos, oh Dios.
Háblanos tiernamente y prepara nuestro camino,
para que podamos regresar de nuestros lugares de exilio
y encontrarnos revestidos de tu Espíritu,
apoderados para consolar a otros exiliados. Amén.

26.11.11

Esperanzas turbulentas

27 de noviembre de 2011
Domingo 1º de Adviento. Año B.

Cuando las promesas y las frustraciones se entremezclan, anhelamos pasos decididos adelante.


El Adviento comienza entre esperanzas turbulentas, dice Marti Steussy. Como Isaías, hemos conocido grandes promesas y grandes frustraciones. El salmista está de acuerdo. Jesús predice más de lo mismo -grandes promesas, grandes frustraciones. Pablo inicia su primera carta a la iglesia en Corinto con palabras de promesa, pero la mayor parte del resto de la carta está llena de palabras de frustración. Quienes vivimos y amamos de manera no convencional, sabemos qué significa tener esperanzas turbulentas. Cuando salimos del armario, puede que estemos a la vez rebosantes de alegría y llenos de preocupación, al aceptar que no somos lo que otros esperanban que fuéramos, ni siquiera lo que nosotros esperábamos ser. ¿Y ahora qué? ¿Cómo vamos a pasar por las victorias y las derrotas parciales cotidianas que ocurren cuando vivimos a contracorriente? ¿Y dónde está Dios en medio de todo esto?

Piensa en cuando saliste del armario para alguien o cuando alguien ha salido del armario para ti. ¿Dónde estuvieron las sorpresas agradables? ¿Dónde las desagradables? ¿Parecía que Dios estaba cercano o ausente?

Isaías 64:1-9 oscila entre imágenes extremas, dice Marti: Dios como terremoto; Dios como padre amoroso o artesano cuidadoso; Dios sencillamente ausente; el aislamiento de que nadie te llame por tu nombre; y la consideración de que todos somos pueblo de Dios. A Helene Russell, Holly Hearon y Charles Allen les impresiona por igual la petición final de Isaías en el verso 9: "Toma en cuenta que todos nosotros somos tu pueblo". Para Charles y Holly, el énfasis recae en "todos"; para Helene recae en "tu". Charles oye un eco de la oración de Moisés a Dios en Éxodo 32:11 "tu pueblo, que tu sacaste del país de Egipto".Parece que tanto Moisés como Isaías se atreven a recordarle a Dios una relación que él debe ya conocer. ¿Cómo podemos ser llamados impuros si somos obra de Dios?

Piensa en las ocasiones en que acontecimientos prometedores han sigo seguidos de contratiempos. Algunos estados reconocen el matrimonio de personas del mismo sexo, pero son rechazados por enmiendas constitucionales en otros. ¿Puedes identificarte con el ansia del profeta Isaías ("¡Cómo quisiera que rasgaras los cielos y bajaras!" Isaías 64:1)?

Tanto como Marti como Holly se dan cuenta de cómo el salmista en el Salmo 80 parece asumir, como el autor de Deuteronomio, que las desgracias son resultado del enojo de Dios. Si esto es lo que sentimos nosotros, dice Marti, entonces es desde donde necesitamos orar. Pero podríamos también considerar que la conexión de Dios con lo que sucede en la tierra es más compleja. En un nivel más profundo, el salmista reconoce que las cosas no son como deberían ser, pero rechaza dejar de esperar que Dios tenga la intención de un bien mayor.

Charles apunta que las primeras palabras de Pablo son sorprendentemente elogiosas en 1 Corintios 1:3-9. ¿Quién podría pensar que Pablo está apunto de lanzar una extensa crítica? Parece confiar en que la iglesia de Corinto saldrá adelante, aunque ahora mismo estén bastante lejos del ideal. Holly señala que los auténticos puntos fuertes de Pablo mencionados aquí -discurso enriquecido, conocimiento y otros dones espirituales- son los inconvenientes que Pablo se dispone a criticar cuando estas impiden la auténtica comunidad. Quienes vivimos y amamos de forma no convencional, con frecuencia somos etiquetados como especialmente dotados y creativos. Esto puede ser una ventaja, si nosotros y quienes nos etiquetan convertimos nuestras diferencias en conexiones, pero ellos y nosotros podemos usar nuestras diferencias para crear barreras.

¿Te has visto alguna vez a ti mismo como dotado en un sentido que quienes están a tu alrededor pueden no entender? ¿Te han visto otros de esa manera? ¿Cuándo ha forjado esto conexiones más profundas, y cuándo las ha frustrado?

Marcos 13:24-37 nos devuelve al tema de Isaías: el anhelo de que Dios rasgue los cielos y baje. Las palabras de Jesús parecen implicar que la turbulencia irá en aumento hasta que Dios, de repente, intervenga y ponga todas las cosas en su sitio. Pero tanto Jesús como sus oyentes parecen asumir que la intervención decisiva de Dios no está muy lejos -en menos de una generación (verso 30). Pero tal intervención no ocurre nunca y se nos deja con una reserva: "nadie lo sabe" (verso 32). Pero si nadie sabe realmente lo que va a pasar, ¿por qué se nos anima a leer la intervención de Dios como "los signos de los tiempos"? Charles observa que tenemos un mensaje de doble filo: "Se nos dice que nos mantengamos alerta, porque algo transcendental está a punto de pasar, y porque no sabemos realmente qué será". Marti señala: "Jesús tiene aquí que atender a su propio consejo. Él no sabe exactamente cuándo ocurrirá. Pero confía en que será algo transcendental. Holly apunta: "En el fondo, nuestro anhelo de alguna intervención decisiva es más complicado de lo que parece. Soñamos con tener todos nuestros problemas resueltos, de modo que podamos encararlos ahora sin darnos por vencidos".

(...)

¿Cómo lees los signos de los tiempos? ¿Ves que las cosas mejoren para aquellos a quienes las iglesias han excluido? ¿Ves más conflictiva la visibilidad? ¿Qué sostiene tu esperanza?

Oración inclusiva

Todos anhelamos, Oh Dios, una mayor claridad.
Necesitamos que se fortalezcan nuestras esperanzas.
Aún cuando no viertas los cielos y bajes para reivindicarnos,
ábrenos los ojos a tu intimidad con nosotros, que todo lo sostiene.
Cuando los acontecimientos en desarrollo nos deleitan y nos frustran,
enséñanos a asumirlos como prendas de tu propio sueño
de un tiempo en el que las preocupaciones dejen paso a la celebración. Amén.

19.11.11

El gran reinado de la justicia de Dios

20 de noviembre de 2011
Reinado de Cristo (Propio 29). Año A.

El reinado de Cristo nos desafía a ofrecer caridad a quienes sufren, pero aún más: a unirnos a Dios en la transformación de sistemas y sociedades.


Este es el último domingo del año litúrgico de la iglesia. Termina con pasajes que subrayan el reinado de Cristo y sus implicaciones. Ezequiel 24 viene del periodo del Exilio del pueblo de Dios, Israel, y es parte de un largo discurso sobre el reinado de Dios. El pasaje comienza en el verso 15 con el anuncio de que Dios se va a convertir en el pastor de Israel que cuida de las ovejas de forma que las hará prosperar. La primera parte del discurso, sin embargo, es una censura de los pastores de Israel. Se les acusa de esquilmar las ovejas en vez de alimentarlas y cuidar de ellas. Sin embargo, la lectura enfatiza el reinado de Dios y cómo Dios pondrá las cosas en su sitio -llevando las ovejas a verdes pastos y cuidando de ellas. Es una palabra de esperanza para las personas LGBT y otros grupos oprimidos que han sido dañados por líderes religiosos en el pasado. Es también esperanzador que el reinado de Dios les traiga un tiempo en el que serán provistos los recursos necesarios para una buena vida.

El Salmo 100, se usa con frecuencia en muchas iglesias para invitar a la oración, parece ser un bosquejo de un servicio de acción de gracias en el Templo de Jerusalén. En este contexto, no solo se presenta Dios como guía y escudo para el pueblo, la metáfora del pastor y las ovejas continúa adoradores que declaran que ellos son las ovejas. La invitación a regocijarnos ante el Señor continúa hoy en coros y miembros de la asamblea.

¿Cómo has experimentado la transición de un pastor/líder que fue dañino para las ovejas/pueblo, a un pastor que alimenta las ovejas y las lleva a espacios seguros?

Efesios 1:15-23 presenta la imagen de Cristo como Gobernante y Soberano, sentado sobre un trono y teniendo todo el poder y la autoridad sobre los gobiernos, los sistemas y la iglesia. La seguridad de que el reinado de Dios fue inaugurado con la resurrección de Jesús da esperanza a quienes han sido oprimidos por fuerzas civiles y religiosas.

Mateo 25:31-46 parece volver al mensaje de Ezequiel, que critica negativamente a los líderes religiosos que no reconocieron de qué iba Jesús y lo que Jesús quería del liderazgo. A quienes se dirige el pasaje de las ovejas y las cabras es a los discípulos. Ellos son los que sirvieron o no al pueblo. Se plantea la sugerencia de un nuevo reinado que responda a los intereses de las personas. La esperanza es que cuando cualquiera alimente a los hambrientos, vista al desnudo y visite al preso, entonces el mundo y el reinado de Dios serán uno. Aunque el orden del mundo sea injusto, el orden de Dios está presente como apoyo de las necesidades de las personas abajo de la escala social.

¿De qué forma experimentas la iglesia como un lugar donde los "más pequeños de estos" son traídos al centro, especialmente en referencia a las personas LGBT? ¿Cuándo ves que la esperanza descrita en estos pasajes se hace vida hoy?

Creemos que es importante incluso mirar con más atención cómo se describe la esperanza en los textos de hoy. Ambos pasajes de Ezequiel y Mateo son especialmente relevantes hoy para las obras benéficas y para la provisión de servicios sociales. Aunque estas obras son importantes, especialmente cuando se ayuda a personas en crisis, estos servicios no se dirigen a las causas sistémicas fundamentales  por las que las personas no tienen alimento, bebida, vestido, trabajo o acceso a la asistencia sanitaria. La caridad sola no nos desafía a buscar la causas sistémicas fundamentales de los problemas que afligen a tantas personas. Quizá esto es por lo que tantas iglesias tienen despensas de comida y no grupos de presión en el Congreso, o en las oficinas del gobierno, o en las compañías de seguro, para lograr una legislación que se proponga positivamente aliviar la opresión.

Puede parecer que estos pasajes se refieren solo a problemas internos de liderazgo. El pasaje de Ezequiel, centrándose en los líderes judíos (pastores), no hace también responsables a sus captores babilonios. De la misma manera y de forma característica, el pasaje de Mateo no se refiere a los ocupantes romanos, muchas de cuyas políticas llevaron al empobrecimiento de las personas y por lo tanto a la necesidad de ser alimentado o vestido. Quizá estos problemas demuestran la manera en que las personas LGBT y otras personas oprimidas, con frecuencia esperan más de nuestros líderes internos y son más rigurosos con ellos, que con quienes controlan el sistema. En el reinado de Dios, ¿no se nos invita a hacer algo más que cuidar por nosotros mismos? ¿No somos invitados a unirnos a Dios en la redención de sistemas y sociedades que son con frecuencia las auténticas fuentes de injusticia?

La esperanza es finalmente que construyamos sistema que no dejen de aplastar y oprimir a las personas. Ojalá la iglesias sea líder en la erradicación de estas condiciones sociales y en la ayuda a la construcción de sociedades, donde todos puedan tener acceso a los recursos para una vida abundante y el reconocimiento de que todos somos hijos queridos de Dios.

Oración inclusiva

Dios de justicia,
gracias por acercarte a nosotros superando líderes y sistemas injustos,
para recordarnos que la justicia es aún una posibilidad en nuestras vidas.
Llévanos, a quienes seguimos tu guía,
a construir comunidades de paz, igualdad y justicia para todos. Amén.

12.11.11

Trabajar por la justicia, aunque se sufra injusticia

13 de noviembre de 2011
Domingo 33º de Tiempo Ordinario (Propio 28). Año A.

Estos pasajes nos desafían a ser agentes de la justicia de Dios, incluso mientras la injusticia busca esclavizarnos.

o Sofonías 1:7,12-18 y Salmo 90:1-8 (9-11) ,12 (no incluidos en los comentarios de esta semana);

Los pasajes bíblicos para esta semana tienen una "lectura tradicional" que siguen los comentaristas. La historia de Débora, en Jueces 4:1-7, se presenta cono la historia de una mujer líder en el antiguo Israel. El Salmo 123 comienza como un lamento individual y acaba como un lamento colectivo con afirmaciones de seguridad de que Dios libera a quienes están angustiados. Este salmo también usa una imaginería femenina para la relación humano-divina, como una "sierva mirando a la mano de su ama" (verso 2b). La lectura de la epístola anima al pueblo de Tesalónica a estar vigilante de la salvación de Dios en Jesús, y a animarse y apoyarse mutuamente. Mateo 25:14-30 se conoce como la parábola de los talentos, en la que a tres esclavos se les dan tres, cinco, dos y un talento respectivamente. Los esclavos con cinco y dos talentos los doblan, mientras que el esclavo con un solo talento lo entierra y lo devuelve al amo. El esclavo con un solo talento es arrojado fuera, a la vez que se le llama holgazán, mientras que los otros dos son recompensados con una invitación al banquete. El mensaje general de estas cuatro lecturas es usar lo que uno tiene en vez de estar sobrecogido por el temor. Se nos llama a seguir la voluntad de Dios como liberador, incluso si uno no pertenece al grupo valorado por la sociedad.

¿Quiénes son los líderes, las "déboras", en tu comunidad? ¿Cómo podríais tú y otros responder a su llamada cuando tratan de ofrecer consejo para atender los intereses de la comunidad e invitan a la justicia?

Se podrían ver estos pasajes y afirmar que Dios es un Dios de salvación y esperanza en momentos de angustia y confusión, que encomienda a "déboras" que se levanten para salvar a sus naciones. Esto se podría ver como un mensaje a las personas LGBT y a otras personas oprimidas. Igual que Débora, una mujer en una sociedad patriarcal, fue enviada por Dios a salvar a su pueblo, así podemos ser llamados al liderazgo incluso cuando somos de un grupo marginado por la sociedad dominante.

Se podría también afirmar que, igual que los seguidores del Camino en 1 Tesalonicenses 5:1-11 -que eran oprimidos y no pertenecientes a las clases dirigentes- debían asirse a la fe de que Dios está con ellos, las personas LGBT deben aguardar y se mantenerse "en la luz" (verso 5). De forma similar, las personas LGBT y otros grupos oprimidos -a quienes el sistema no da su justa parte o defrauda, dándoles "solo un talento"- no deberían enterrar sus dones, sino sacar el mayor partido de su situación y ayudar a construir el Reino de Dios.

¿Cómo te has sentido en las situaciones en las que se te ha pedido ayudar a construir una organización o liderar una empresa que no era favorable a las personas LGBT, pero que podría aportar beneficios a tu comunidad? ¿Qué has aprendido se esa situación?

Hay un giro irónico para muchos en estos textos, especialmente por cuanto están protagonizados por personas que viven situaciones de extrema opresión. Primero, uno podría darse cuenta de que en el libro de Jueces, los hombres en puestos de liderazgo son todos imperfectos. Intencionalmente, la lectura de Jueces para hoy termina en el verso 7, con Débora transmitiendo el mensaje de Dios a Barac. El pasaje del leccionario omite su respuesta: que él solo irá a la guerra, si ella lo acompaña. Sin embargo, al incluir este pasaje somos testigos de una inversión de papeles. Al desarrollarse la historia Débora y Yael resultan "mejores hombres que los hombres" en el relato, aventajando a los hombres en sus propios trabajos.

De forma similar, en la parábola de los talentos, se puede ver cómo el Reino de Dios no puede funcionar sin el trabajo de los esclavos y su recaudación de fondos para que tenga éxito. Uno se pregunta si las personas LGBT y otras personas oprimidas son acogidas en congregaciones que están muriendo para proporcionarles sus recursos en orden a la mejora de la iglesia, incluso aunque sean todavía etiquetados negativamente en sermones homófobos. Otra manera de mirar estos textos, sin embargo, podría ser ver a Dios como ayudándonos a  construir el Reino de Dios y alentándonos a no dejarnos paralizar por el temor.

Un aspecto problemático del Salmo 123 y de la parábola de Mateo, es la descripción de Dios como un amo de esclavos que o bien los oprime, o bien saca provecho de su trabajo. Aunque sabemos que la esclavitud era parte integrante de las sociedades del antiguo Israel y de la primera iglesia, uno tiene que preguntarse si la adopción de esta imaginería es de ayuda hoy en día.

Sin embargo, expertos en Nuevo Testamento plantean la posibilidad de una lectura liberadora del pasaje, al decirnos que, en su contexto original, las parábolas fueron usadas por Jesús como una crítica al orden social establecido. Esto abre la posibilidad de ver al esclavo con un talento como el que resiste la opresión del sistema y rechaza cooperar en la dura tarea encomendada por el amo. De igual modo, la ausencia de una "parábola de la revuelta del esclavo" en los evangelios, sugiere que una lectura de estas imágenes en clave de resistencia, podría ser la mejor estrategia para las personas LGBT y para otros grupos oprimidos.

Oración inclusiva

Dios de justicia,
gracias por acercarte a nosotros superando líderes y sistemas injustos,
para recordarnos que la justicia es aún una posibilidad en nuestras vidas.
Llévanos, a quienes seguimos tu guía,
a construir comunidades de paz, igualdad y justicia para todos.


5.11.11

Preguntas fieles, perturbadoras

6 de noviembre de 2011.
Domingo 32º de Tiempo Ordinario (Propio 27). Año A.

Estos textos plantean preguntas perturbadoras. Los pasajes afirman bendición para los de dentro -buena noticia para quienes tienen la suerte de estar ya "dentro". Manténte alerta, sin embargo, como dice Jesús. ¡Estáte atento a cómo estos textos pueden llevarnos a usar el poder de los de dentro, para señalar a otros como excluidos y mantenerlos ahí!


¡Josué 24 es un texto aterrador! El pasaje nos hace preguntarnos: ¿Por qué no recordamos la fidelidad de Dios? (Después de todo, Dios está siempre presente). ¿A qué Dios servimos realmente? ¿Creemos realmente que hay suficiente? Suficiente tierra. Suficiente fe. Suficiente espacio. Suficiente aceite. Suficiente esperanza. Si hay suficiente, ¿por qué vivimos sin creer en la generosa providencia de Dios? Hemos visto los costes de tal incredulidad y de los compromisos asumidos con temor. Hemos visto genocidio, guerras de religión, economías nacidas del esclavismo, y la conversión de otros en chivos expiatorios como las "abominaciones" del mundo.

Hay, en verdad, textos aterradores y que nos hacen ser humildes. Nos invitan a volver a examinar lo que "nuestros antepasados nos han contado". El libro de Josué es una historia revisionista, una nueva narración de la colonización de la tierra desde la perspectiva de quienes ya han experimentado su pérdida.

En Josué 24:1-3a, 14-25, Josué encabeza una reconsagración que identifica la protección de Dios con sus pasadas conquistas militares. Este historiador esboza un telón de fondo sobre el que la tolerancia, el sincretismo, y la mezcla religiosa y racial serán tenidos como violaciones de la fidelidad al pacto, para condenar al pueblo. Hoy las personas LGBT son dolorosamente conscientes de que la fidelidad que aquí se demanda depende del juicio, la separación e incluso la eliminación de los otros. Tristemente, innumerables predicadores y gente religiosa han sintonizado su propio júbilo entusiasta con la melodía de este Dios celoso.

"No las mantendremos ocultas a nuestros hijos", el salmista habla de los hechos gloriosos de Dios en el Salmo 78:1-7. El salmista anima a una enumeración esperanzadora de las obras gloriosas de Dios, que hemos conocido y oído. ¿Qué nos sirve, sin embargo, como evidencia de Dios? ¿Qué nos da testimonio de la fidelidad de Dios cuando nos encontramos desplazados, exiliados o perseguidos? Claramente, nuestra conexión a la tradición -a los santos y héroes que nos han precedido, congregados en un lugares significativos que dan forma a la vida, tales como Siquem, Tesalónica o incluso Stonewall. Nuestra fidelidad depende, de alguna forma, de transmitir a las generaciones venideras estas historias de fe de nuestra liberación .

¿Cuáles son las personas y los sitios significativos de tu pasado que te recuerdan al Dios de liberación y justicia?

Los textos de hoy, sin embargo, introducen una cuestión singular: en esta transmisión, ¿esconderemos los hechos monstruosos perpetrados en nombre de Dios? ¿Daremos testimonio de ellos? ¿Asumiremos la responsabilidad de los mismos? ¿Acaso no es mayor fidelidad -una fidelidad vigilante y arrepentida- elegir no ocultar nuestros pecados a nuestros hijos?

Hoy, se nos llama aún a dar testimonio contra (finalmente por) nosotros. Las comunidades LGBT son un pueblo en camino, no perfecto, y sin embargo con la audacia para hablar en favor de la acogida radical de Dios. No deseamos solo seguridad y paz, sino fidelidad auténtica y participación en el pacto eterno de Dios. Tomamos nuestro lugar entre los antepasados, atreviéndonos a traer nuestras historias enteras -eligiendo decir "sí" al Dios liberador que afirma y rescata. Sin embargo, no podemos parar aquí. Como pueblo de todas las razas, religiones, identidades de género y capacidades, damos testimonio de que los "dichos de antaño" han confundido con mucha frecuencia, la protección de Dios con las victorias de la violencia humana. El exclusivismo ha demostrado, una y otra vez, ser un falso Dios, una falsa seguridad, nacida solamente de nuestros temores arraigados. Debemos siempre estar vigilantes y ser conscientes de esto.

¿De qué manera la tradición y el pasado han sido usados para preservar la desigualdad y la injusticia?

"¡Vigila; manténte despierto!" El cuento de las vírgenes que tienen aceite y las que no, nos mantiene intentando adivinar si nosotros estamos "dentro o fuera" en Mateo 25:1-13. El evangelio de Mateo deja típicamente la cuestión de la inclusión sin resolver. El pasaje nos desafía a cada uno y aquí ¡incluso desafía a los discípulos de Jesús! Más adelante en este mismo capítulo, de modo similar, cavilamos si seremos considerados "ovejas o cabras".

La historia de Mateo, no obstante, nos llama al autoexamen. Se nos invita en este día a poner en cuestión la misma idea de las rígidas categorías del dualismo, y a descubrir el daño que nos han hecho. Las comunidades transgénero, en particular, han soportado el coste de nuestra adicción a categorías de género dualistas y simplistas. Nos resistimos en justicia a la discriminación de Mateo entre los de dentro y los de fuera, pero ¿conservaremos el "aceite" que nos preparará para elegir de otro modo? ¿Cómo elegiremos prepararnos mientras esperamos una comprensión y justicia completas?

¿Alguna vez la división y la separación pueden ser una respuesta fiel? ¿Cuál es la llamada de Dios hoy a los "de dentro" y a los "de fuera"?

Con frecuencia se malinterpreta 1 Tesalonicenses 4:13-18 exactamente junto a las líneas dentro/fuera de triunfalismo y exclusividad que hemos visto en Josué demostrada en Jesucristo. Antes que servir a los propósitos de los triunfalistas, esta palabra pastoral nos exhorta a buscar en la vida de Jesús un modelo de vida resucitada -aunque parcialmente- para el aquí y el ahora.

Como testigos, somos invitados de hecho a estar vigilantes y preparados -a mantener nuestro aceite encendido. ¿Cómo, si no, estaremos preparados para reconocer el rostro de Dios en quienes parecen diferentes, y en quienes viven y aman de un modo diferente al nuestro? Necesitamos estar dispuestos en cuestión de segundos, para demostrar justicia y hospitalidad para todo el puedo de Dios, en el aquí y en el ahora. Esta disposición humilde y abierta, este "aceite" no se sustente ni en la arrogante certeza de que estamos "dentro", ni en el miedo paralizante de que estamos destinados a estar "fuera". Se sostiene por una misteriosa esperanza de que la bondad de Dios está demostrada, es leal y digna de confianza. Los criterios para reconocer esta bondad expresada en el pacto se pueden encontrar en la buena noticia de un arrepentimiento no pervertido por el juicio y la exclusión.

Oración inclusiva

Dios de gracia y amor,
somos testigos de un largo camino, del sufrimiento y de la fidelidad.
Es muy duro estar a la espera de cambios en nuestras vidas y en nuestro mundo.
Es difícil estar a la espera de puertas abiertas, de la igualdad, de la paz.
Durante nuestro tiempo de espera, ayúdanos a estar vigilantes y a ser fieles.
Y cuando crezca en nosotros el cansancio, calma nuestras mentes y nuestros corazones.
Asegúranos tu presencia constante, Oh Dios, y cúbrenos con tu amor sin límites.
Concédenos paz y valor para asumir los desafíos de este día. Amén.