24.8.11

La delgada línea entre el bien y el mal

28 de agosto de 2011
Domingo 22º de Tiempo Ordinario (Propio 17). Año A.

Los pasajes de la Bilbia para hoy nos recuerdan que es posible para quienes están oprimidos convertirse en opresores cuando el equilibrio de poder cambia. Dios, sin embargo, siempre se muda al lado de los quienes están oprimidos y excluidos.

(o Jeremías 15:15-21 y Salmo 26:1-8, no incluidos en los comentarios de esta semana)

Éxodo 3:1-15 nos proporciona un marco para ver la transformación de Moisés del papel de pastor al de portavoz de Dios. Aunque reacio a asumir el papel al que Dios le llama, Moisés ha encontrado al Dios de sus antepasados en una zarza ardiente y por lo tanto no puede ignorar esta llamada. Este Dios poderoso le dice a Moisés que vaya a pedirle al faraón la liberación de los israelitas, puesto que Dios ha visto su sufrimiento.

Moisés era la persona perfecta para este trabajo, pues tenía instrucción, conocía como funcionaba la corte real y tenía las destrezas necesarias para dar dirección a otros con visión de futuro. Aunque Moisés puede no haber tenido una visión positiva de sí mismo (después de todo era un homicida), Dios llamó a esta persona ordinaria para un papel extraordinario. Moisés era un hebreo. Los hebreos eran semitas desplazados de origen desconocido o mestizo. ¡Las fuentes del antiguo Oriente Próximo agrupan a los Habiru (una posible palabra derivada para referirse a los hebreos) con los nómadas rebeldes, fuera de la ley, merodeadores y absolutamente alborotadores! La relación de Moisés con este grupo, hace menos probable que fuese llamado para dicho papel.

Aquellos de nosotros involucrados en el trabajo por la justicia no siempre sentimos que tengamos el repertorio de destrezas necesario, para hacer lo que Dios nos pide que hagamos. Pero, como el renuente Moisés, encontremos apoyo en lo que Dios nos está llamando a hacer y a ser, para seguir adelente para conocer y actuar.

¿De qué forma podrías identificarte con Moisés?

Dios oye el clamor de los hebreos oprimidos, sin embargo hay recordatorios textuales de que, quienes son ahora oprimidos, estuvieron en su tiempo asociados con los opresores. Estos versos también dan una idea de un Dios que usará el poder para destruir a otros pueblos (cananeos, hititas, amorreos, ferezeos, jivitas y jebuseos en el verso 8), para dar tierra al pueblo elegido. Quienes viajan por la delgada línea entre el bien y el mal deben resistirse a esta presentación de Dios, porque las vidas de todas las personas son sagradas -incluso la de aquellos cuyas religiones, culturas e ideas son diferentes de las nuestras. Esta resistencia es importante, no vaya a ser que versos como este den licencia, a naciones y pueblos poderosos, para hacer la guerra a otros que portan diferencias -de religión, cultura, raza, origen, sexualidad o género. Deben ser presentadas otras imágenes de Dios en la Escritura, para proporcionar un contraste con el Dios de este pasaje que busca destruir pueblos y países.

El Salmo 105:1-6, 23-26, 45c recita las acciones salvadoras de Dios en la historia de Israel. Aunque el salmista invita al pueblo a dar gracias a Dios por estas acciones, se nos debe recordar que la historia es narrada con frecuencia de forma selectiva por quienes son los "ganadores".

¿Cúal sería la versión cananea de este salmo?

En Romanos 12:9-21, Pablo les dice a los cristianos de Roma que sean audaces en su amor mutuo. Él quiere que se apoyen y honren unos a otros. Les urge a tomar una posición en las cosas -a tomar siempre la posición al lado del bien. Les dice a los romanos que oren por cualquiera que los matrate a causa de su fe cristiana. Les dice tajantemente que no maldigan a quienes los maltratan, sino que oren para que Dios los bendiga. Puesto que están en el ministerio con otros, les exhorta a estar alegres con los que están alegres, que comparten tristeza con los que están tristes. Se les alienta a a trabajar juntos de forma positiva. Un individuo no debe enorgullecerse y llamar la atención sobre sí mismo. No deben devolver mal por mal. Les dice que no luchen con ningún otro sino que traten de vivir en paz con todos.

Esto es mucho pedir para cuaquier persona viviente en el mundo de hoy. Uno podría incluso pensar que Pablo les dice a los romanos que se dejen pisotear. Pero esa no es la intención de Pablo ni entonces ni hoy. Sentiremos mayor gozo cuando andemos por el camino elevado y dejemos la justicia espiritual a Dios. Aunque esto sea mucho pedir para las comunidades LGBT y para sus aliados heterosexuales, es lo que se nos pide que hagamos, de manera que podamos tener paz interior a la vez que luchamos por la justicia.

La estretegia de Pablo podría también servir para evitar que los pueblos se conviertan en opresores tornándose del bien al mal. Quizá Pablo nos permite una alegría más pícara al "matar a nuestro enemigos con amabilidad". Después de todo, alimentar y cuidar a nuestros enemigos "pone carbones ardientes sobre sus cabezas" (verso 20); les hace sentir muy incómodos.

Cuando la Iglesia Bautista de Westboro vino a Bethlehem (Pensilvania), para protestar contra las iglesias que acogen comunidades LGBT; en vez de arrojar palabras y acciones de enojo contra los que protestaban, las iglesias que apoyan a las personas LGBT sirvieron té y pastas. Esas acciones demostraron hospitalidad. También abrieron oportuidades para encuentros milagrosos.

¿Cuándo hemos experimentado un milagro inesperado al encontrarnos con nuestro enemigo? ¿Cuándo hemos experimentado que el bien vence al mal (vero 21)?

En Mateo 16:21-28, Jesús les cuenta a los discípulos los detalles de su muerte próxima. Pedro niega que esto vaya a pasar, pero Jesús lo reprende severamente diciéndole que piensa como humano pero no como Dios lo hace. Jesús les dice a los discípulos que si quieren seguirlo deben asumir su cruz. ¿Hay algún beneficio en que una persona gane el mundo pero pierda su vida eterna? Jesús también afirma que regresará en gloria para juzgar a cada persona de acuerdo con sus obras. También proclama que algunos de quienes están escuchando lo que tiene que decir vivirían para verlo llegar en su reino.

Pedro, en la lectura del evangelio de la última semana, fue alabado por su decalración de fe en Cesarea de Filipo y, fue hecho el cimiento de la iglesia y le fueron dadas las llaves del cielo. Aquí se lo vincula con Satán porque reprocha a Jesús cuando este está preparando a sus discípulos para su muerte. Incluso aunque Pedro es uno de los "chicos buenos", pronto se convierte en una amenaza para la misión de Jesús.

De nuevo se nos recuerda qué delagada es la línea entre el bien y el mal. Quizá es por esta razón por la que Pablo enfatiza que la necesidad de venganza debe estar solamente en manos de Dios. Aunque nuestro instinto humano intenta tomarse la revancha, Dios nos pide que amemos y esperemos, que tengamos paciencia en el sufrimiento y que extendamos la hospitalidad.

A ninguno de nosotros nos gusta pensar en la muerte, pero Jesús nos proporciona un modelo. Quienes nos aman desanimarán este tipo de conversación. Seamos quienes seamos -LGBT o hetero- somos llamados a ser discípulos de Jesús. Solo Dios será el juez último de lo que hayamos hecho en esta vida.

Oración inclusiva

Señor, fortaléceme para que puede luchar
incondicionalmente contra el racismo, el sexismo, el clasismo,
la discriminación por edad
y todas las demás acciones de opresión que degradan
tanto al opresor como al oprimido.
Que mi lucha por la liberación sea auténtica
en vez de solo una lucha por el propio engrandecimiento.
Haz que me deshaga de mi estrechez de mente.
Ayúdame a no tener una visión estrecha,
sino más bien a ver la vida desde las perspectivas de todos tus hijos e hijas.
Danos el valor para corregir ahora el mal de nuestros caminos,
y danos la fuerza para para seguir adelante sin parcialidades,
para estudiar la verdad, para que todos vean
tu reino realizado en la tierra.
En el nombre de Jesús. Amén.


20.8.11

Aguas de salvación

21 de agosto de 2011
Domingo 21º de Tiempo Ordinario (Propio 16). Año A.

o
(Isaías 51:1-6 y Salmo 138, no incluidos en este comentario)

Agua y salvación mantienen unidos todos estos pasajes de la Biblia. Descubre aquí aguas poderosas que limpian, desafían, destuyen los dañinos poderes de muerte y crean nueva vida.

En Éxodo 1:8-2:10, la actitud del faraón de Egipto hacia el pueblo hebreo y su plan de deshacerse de ellos es muy familiar para las personas marginadas. El faraón declara: "Así que debemos tratarlos con mucha sabiduría para que no sigan multiplicándose. Puede suceder que, en caso de guerra, ellos también se alíen con nuestros enemigos y peleen contra nosotros, y se vayan del país" (Éxodo 1:10). La comunidad LGBT oye un eco de estas palabras en expresiones tales como "no preguntes, no lo cuentes" o "ama al pecedor, odia al pecado". Como con los hebreos, cada vez que alguno de nosotros sale del armario se suma a un grupo de número creciente y nuestros faraones se ponen nerviosos. Estos proclaman que somos una amenaza para la seguridad nacional, lo que justifica sus esfuerzos por intensificar la opresión. Este tipo de actitud ha estado en la raíz del genocidio y la limpieza étnica durante siglos; pero lo que también revela como cierto esta primera parte del Éxodo es que cuanto más se oprime a los pueblos marginados más se multiplican. Sabemos, como saben nuestros faraones, que hay fuerza en los números.

El agua juega un papel muy importante en la salvación de los hebreos. Las mujeres marginadas en el antiguo Egipto e Israel recurren al agua para propósitos salvíficos. Primero, Sifra y Fúa, parteras de las hebreas, "subvierten" las aguas del vientre y se aprovechan de las creencias racistas del gobernante sobre las mujeres hebreas, diciendo que son como animales fértiles que paren a sus bebés antes de que las parteras tengan tiempo de matar a estos niños (Éxodo 1:19). Aprovechándose de los prejuicios del gobernante y haciendo su trabajo, las parteras son capaces de salvar a muchos hebreos, poniéndose ellas mismas en peligro.

En segundo lugar, la madre de Moisés arriesga su vida y viola el propósito de la ley del faraón echando a su hijo en el Nilo, como estaba prescrito, pero en la seguridad de un cesto. También la hija del faraón de buen grado rescata al hebreo Moisés del agua y lo cría en la familia real. El agua en la historia del Génesis simboliza el caos; sin embargo, en los primeros capítulos del Éxodo, el agua hace posible la vida; particularmente para los hebreos que serán guiados a la tierra prometida por Moisés, cuya vida es salvada por los audaces "actos acuáticos" de unas pocas mujeres valientes, que con gusto y a riesgo de sus vidas rompen la ley.

¿Cuánto estamos dispuestos a arriesgar para participar en la liberación de unos y otros? Hay ejemplos de clérigos que han puesto en riesgo sus credenciales, al llevar a cabo Santas Uniones en contra de las posturas oficiales de las iglesias. Algunos se han unido efectivamente en grupo amplio, para oficiar tales ceremonias y así hacer difícil que los despidieran a todos. ¿Dónde estamos dispuestos a meternos y arriesgarnos? o ¿cuándo nos hemos arriesgado para hacer lo que es justo?

En el Salmo 124, el agua juega de nuevo un papel en la liberación nacional y nos recuerda las caóticas aguas que existían antes de la creación, así como el caos que resulta de ser perseguidos por el enemigo. Sin Dios no habría creación de seres humanos. Dios vela sobre todos nosotros y proporciona protección a todo el pueblo. Dios incluso nos libra de los peligros que intentan arrebatar nuestra vida. Hay veces en las que, como miembros de comunidades LGBT, nos sentimos como si nos estuviéramos ahogando en el agua de la homofobia y el odio que se ejerce contra nosostros. Sin embargo, el salmista nos promete que Dios tomará estas aguas caóticas y creará un mundo que nos incluye en nuestra plenitud. Dios nos liberará.

En Romanos 12:1-8, Pablo invita cariñosamente a los cristianos de Roma a ofrecer sus enteros cuerpos a Dios. Los cuerpos importan en la obra transformadora de la que Pablo está hablando en estos versos. Con frecuencia la sociedad valora un tipo concreto de cuerpo -blanco, varón, capaz, delgado, heterosexual. Pero Dios ha hecho nuestros cuerpos en todas sus formas, colores, tamaños, géneros y sexualidades. Estos son los cuerpos que cooperan con la obra de gracia de Dios en cada uno de nosotros y estos son los cuerpos que están unidos unos a otros en el cuerpo de Cristo.

En el verso 3, Pablo pide a los cristianos de Roma que sinceramente y humildemente sean honestos sobre quienes son -sus fuerzas y sus bordes de crecimiento. Para nosotros, esta honestidad significa que alabemos a Dios por nuestras habilidades y talentos, y confesemos a Dios nuestras debilidades y defectos. Cuando hagamos estas valoraciones de nosotros mismos, tendremos una actitud agradecida hacia Dios y una actitud más amorosa hacia otras personas sin tener en cuenta su actitud, su raza, su género y su orientación sexual.

Una vez más, el agua es un tema importante en estas exhortaciones de Pablo. Esta transformación y renovación que Pablo reclama para todos los cristianos es posible gracias a las aguas del bautismo (Romanos 6:4).

En Mateo 16:13-20, Jesús pregunta a los discípulos: "¿Quién dice la gente que soy?". Ellos dan una variedad de respuestas: "Juan el Bautista, Elías, Jeremías o uno de los profetas". Entonces Jesús cambia la pregunta y pregunta directamente a los discípulos, "¿Quién decís que soy?". Simón Pedro responde inmediatamente: "¡Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente!". Jesús dice a Pedro, al que lo negará tres veces: "Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló ningún mortal, sino mi Padre que está en los cielos". Jesús continúa diciendo: "tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia".

El lugar donde  Pedro hace esta declaración es Cesarea de Filipo, también conocida como Banias -el lugar donde los romanos adoraban a Pan, el dios de todas las cosas. Este lugar está situado al pie del monte Hermón y contiene una colina con una enorme caverna donde el agua una vez en su historia salió a borbotones para iniciar el curso norte del río Jordán. En una tierra frecuentemente privada de agua, Banias era un oasis y un símbolo de nueva vida y fertilidad. Es significativo que Jesús sea proclamado Cristo e Hijo del Dios viviente en un lugar tan lleno de vida y de aguas vivientes. Pedro también hace su declaración radical de fe a riesgo de su propia vida.

Jesús pregunta a sus discípulos hoy: "¿Quién decís que soy?". Las comunidades marginadas usualmente tienen nombres especiales, para las entidades espirituales que centran y aún salvan sus vidas. Esta cuestión es una pregunta liberadora pues cada uno de nosotros puede contestar. Algunos pueden responder: "Amigo duradero, Amante leal, Liberador compañero en el sufrimiento".

¿Quién es Jesús para ti? Y ¿cuál entiendes que es el papel de la Iglesia que él estableció a través de Pedro?

Oración inclusiva

Reflexiona sobre las Escrituras del día una vez más y piensa en una masa de agua que sea especial para ti. Imagínate a ti mismo dentro de esa agua o al borde de la misma. Cómo puede invitarte esa masa de agua a participar en un acto de liberación, una declaración de fe, o en la transformación o en la sanación? Escribe tu respuesta en un diario o compártela con un amigo.


2.8.11

Una comunidad de diversos colores

7 de agosto de 2011
Domingo 19º de Tiempo Ordinario (Propio 14). Año A.

Todos nosotros -gente de color, gente con discapacidades, igual que quienes formamos parte de la comunidad LGBT- nos enfrentamos con obstáculos puestos por quienes no pueden, o no quieren, aceptar la maravillosa variedad de la creación de Dios. Colectivamente, las lecturas bíblicas de hoy expresan el mensaje de que la fe en Dios nos sostendrá para hacer frente a esos obstáculos.

o

En Génesis 37:1-4,12-38, José era el undécimo de los doce hijos de Jacob y Lea, Raquel, Bilha y Zilpa, y el primogénito de Raquel. Esto hizo de José el favorito de Jacob, que tenía 90 años en ese momento. Este favoritismo se puso de manifiesto cuando Jacob le regaló a José una túnica de diversos colores (verso 3). La disposición de Jacob a mostrar su preferencia por José, expone a José a la envidia de sus hermanos. La aparente ingenuidad de José sugiere una disposición de su parte a deleitarse en su estatus de preferido. Mientras que podría ser fácil para las personas marginadas identificarse con José, es importante reconocer que la dinámica "preferencia-envidia" actúa en nuestras vidas. Por ejemplo, Ron Hopson reflexiona: "¿No son las personas LGBT vulnerables a la envidia hacia la "normalidad" de las personas no LGBT? A veces me descubro a mí mismo envidiando la facilidad con la que las personas hetero se pueden mover por el mundo con total ausencia de preocupación sobre su orientación afectiva."

El leccionario omite los versos 5-11 que también indican otra fuente de envidia de los hermanos de José: es un soñador. Se supone que los sueños no parecen favorecer a los hermanos, pero -como indica el fianl de la historia de José- el cumplimiento del sueño de José significa vida para sus hermanos, no sumisión. Martin Luther King Jr. fue un soñador, y mientras que su discurso "Tengo un sueño" sigue inspirando a muchos en su trabajo por la justicia hoy en día, es un sueño que ha sido por otra parte amenazador para otros. La envidia y la incomprensión mutua de los sueños de cada uno puede dividirnos como hermanos y hermanas en la familia humana de Dios. Los hermanos de José sienten tanta envidia que quieren "matar a este soñador" (versos 19-29).

¿Cuáles son algunas de los sueños malinterpretados en la vida de tu comunidad y qué puedes hacer para promover el entendimiento? ¿Cuáles son las formas en las que "te delaitas en tu estatus e preferido"? Señala algunas dinámicas "preferencia-envidia" que actúan en tu vida, en la vida de tu comunidad.

El Salmo 105:1-6,16-22,45b requiere de nosotros que demos gracias y que contemos las obras y la promesa de Dios. Esta acción de gracias recuerda la alianza hecha a Abraham, una alianza no solo para Abraham, sino también con todos sus descendientes. En estos versos seleccionados nos encontramos de nuevo con José (verso 17), que es probado por Dios y es ahora un esclavo en Egipto. La fe de José en Dios es inquebrantable y de hecho, Dios, vuelve a ratificar su alianza liberando a José. José llega a ser un miembro prominente de la casa del Faraón. Sarah Carpenter-Vascik reflexiona: "Hablando como miembro de la comunidad transgénero, he sido menospreciada y ridiculizada, como otros defensores transgénero, por aquellos que prefieren actuar siguiendo sus propios sentimientos sobre transexualidad en vez de aceptarla. En ocasiones me he enfrentado a amenazas o a violencia física. Esta es la prueba de Dios para mí".

Sin embargo, cuando este salmo se lee en su integridad, es un ejemplo de la mejor y la peor literatura del exilio. No puede ser aceptable para nosotros vernos como herederos de lo que otros han trabajado duramente (verso 44), celebrando la bondad de Dios ante la catastrofe; mientras se espera la venganza de Dios, disfrazada de promesa de restauración (versos 11 y siguientes). Debemos mantener la tensión de saber honrar nuestra realidad sin reducir la realidad o el destino de algún "otro", incluso si ese otro se percibe como el causante de nuestro daño. Solo si asumimos la humanidad incluso de quienes son homófobos y desean negarnos los plenos derechos como personas, aseguramos que no nos convertiremos en los opresores de un "otro" de nuestra propia elección, una vez que estemos en una situación de privilegio.

En 1 Reyes 19:9-18, Elías cree que él es el único profeta que queda y se encuentra escondido en una cueva, en el desierto de Judea, lamentándose. El papel de Elías en la creación de un mundo justo y centrado en Dios es innegable, pero sugiere equivocadamente que él es el único reponsable de este servicio a la justicia: «Es muy grande mi amor por ti, Señor, Dios de las ejércitos. Los israelitas se han olvidado de tu pacto, han destruido tus altares, han matado a tus profetas, ¡y sólo quedo yo! Pero me andan buscando para quitarme la vida» (verso 10).

Elías parece incapaz o no dispuesto a reconocer que otros aún continúan trabajando por la justicia junto a él. Él no está solo, nunca lo ha estado. Dios llamó al oficial de Ajab, Abdías, que alimenta a otros cien profetas de Dios en una cueva (1 Reyes 18:4). Dios llamó a la viuda de Sarepta y a una multitud de ángeles y cuervos para cuidar de Elías de manera que él pudiera cumplir su llamada. Ahora que Elias parece cansado y quemado, aún hay otros a los que Dios puede acudir -Eliseo, Jazael y Jehú. A través de su dura prueba, Dios nunca lo abandona.

Hay veces en que nos podemos sentir como Elías y querer retirarnos. La magnitud de la homofobia y de otras formas de injusticia nos superan, hasta un punto en el que parece que estamos trabajando solos -que nadie se preocupa por la lucha o la entiende.

¿Cuándo te has sentido solo, abnadonado en tu lucha por la justicia por las comunidades LGBT? ¿Cómo sentimos la presencia de Dios, a la espera del sonido de Dios como viento y fuego o manteniéndonos abiertos a la presencia de Dios?

Para que resistamos el deseo de hibernar, somos llamados a recordar que luchamos por la justicia junto a personas innumerables, muchas de las cuales no si quiera conocemos tanto dentro como fuera de las comunidades LGBT. Actuar como si todo dependiese de nosotros solos es un acto de orgullo y de rechazo de Dios y de la comunidad. También nos inmobilizará.

El salmista en el Salmo 85:8-13 nos recuerda que Dios aún dirige una palabra de paz a sus siervos fieles como Dios hizo con Elías cuando se sentía abandonado y suprado en la misión. ¡Esta es la buena noticia! Quienes nos entragamos al servicio de la justicia nos podemos sentir alentados por el poder de intimidad y poder de las palabras en este salmo. De hecho, aparecen las mismas palabras que definen la esperanza de un reino mesiánico: la salvación de Dios está cerca y la gloria habitará con nosotros en la tierra. El amor leal de Dios (Hesed) y la verdad darán fruto en este mundo. Más aún, la justicia y la paz estarán tan presentes en este mundo co-creado que se besarán mutuamente.

Al leer Romanos 10:5-15, hay que tener cuidado de no caer en una lectura excluyente o antisemita de este texto de la carta de Pablo. ¿Lo que se puede sacar de aquí es el esfuerzo de Pablo por nivelar el terreno de juego? Nadie puede decir quién es quién en el proyecto de Dios. Esto es particularmente aplicable a las personas LGBT que con frecuencia son hechos chivos expiatorios y estigmatizados.

En Mateo 14:22-33, el discípulo Pedro tiene la audacia de pensar que él puede ser tan poderoso como Jesús y le pide hacerle caminar sobre el agua. El milagro real es cuando Pedro fija su mirada plenamente en Jesús y es capaz de mantenerse sobre las aguas. Cuando nos centramos plenamente en nuestra llamada por la justicia, especialmente por las comunidades LGBT, tenemos los recursos para permanecer aflote en comunidad compartida. Sin embargo, cuando olvidamos que Jesús y otros en la comunidad más amplia están también trabajando por la justicia, corremos el riesgo de sentirnos abandonados y tener una actitud de santurrones como Pedro. Cuando Pedro aparta su mirada de Jesús para centrarse en la violencia de la tempestad, se queda aterrorizado y se vuelve vulnerable, y comienza a hundirse. La buena noticia es que Jesús lo salva y lo devuelve a seguro -como Jesús hace por todos nosotros.

¿Cuándo recurrimos a nuestra fe en Dios? ¿Cuando nos enfrentamos a la adversidad o con algo con lo que no podemos lidiar? ¿Mantenemos nuestra fe en Dios con nosotros todo el tiempo?

En la tradición de los hacedores de milagros del primer siglo, Jesús tenía que ser capaz de hacer cosas exrtraordinarias para granjearse credibilidad en lo ordinario. Quizá, de forma similar, los que seguimos a Jesús deberíamos aspirar a hacer cosas extraordinarias (tales como amar a nuestros enemigos, asimilar el enojo y el miedo de personas homófobas sin pagarles con la misma moneda, y viviendo abiertamente, valientemente y fielmente, para proporcionar inspiración y esperanza a los demás).

Oración inclusiva

Oh Divino, que vienes a nosostros, con frecuencia, en nuestros sueños,
te dirigimos hoy esta oración con nuestro hermano Martin:
"Yo tengo un sueño que un día cada valle será exaltado, cada colina y montaña será bajada, los sitios escarpados serán aplanados y los sitios sinuosos serán enderezados, y que la gloria del Señor será revelada, y toda la carne la verá al unísono."

(Adaptado del discurso "Yo tengo un sueño" de Martin Luther King Jr., pronunciado en el Lincoln Memorial el 28 de agosto de 1963.)