26.7.11

Pan -y lucha- para el camino

31 de julio de 2011
Domingo 18º de Tiempo Ordinario (Propio 13). Año A.

o

Nuestro camino hacia la autenticidad con frecuencia implica lucha, incluso con nuestras ideas preconcebidas de Dios. Las cicatrices causadas por esta lucha, pueden ser signos de esperanza y de nuestra novedad duramente ganada.

Las imagenes del pan que da la vida se encuentran en Isaías 55:1-5 y Mateo 14:13-21. Los capítulos 55-56 de Isaías usan imaginería y lenguaje para describir las nuevas posibilidades en un futuro que Dios proveerá para toda la creación. Todos los hambreintos y sedientos serán saciados sin necesidad de dinero para comprar el pan (versos 1-2). La alianza eterna de Dios incluirá a los marginados sexuales y a los extranjeros a quienes se les darán nombres mejores que el de hijos e hijas (Isaías 55:3, 56:3-5).

Esta misma imaginería se puede encontrar en la narración de Mateo en la que Jesús da alimento a 5.000. El pan que Jesús provee para esta diversa multitud de hombres, mujeres y niños es una analogía del banquete mesiánico, que es el símbolo de la plenitud del reino de Dios. La acción de Jesús de tomar, bendecir, partir y dar los panes y los peces a la multitud, recuerda la acción que repetirá con sus discípulos en la que instituye la comida eucarística o Santa Comunión de la iglesia. El "banquete" que tiene lugar en el desierto al dar alimento a 5.000 con cinco panes y dos peces, se yuxtapone al banquete de Herodes (Mateo 14:1-11) en el que Juan el Bautista fue decapitado -que es el contexto más amplio para este milagro en el ministerio de Jesús.

La promesa de un banquete que se ofrece a todos, y la invitación a participar en una alianza que da vida, que honra a quienes han sido marginados en la religión y en la sociedad a causa de su sexualidad y otredad, es en realidad un pan que da la vida "sin dinero y sin precio" para las personas LGBT. Esta es una imagen poderosa de la Eucaristía o Santa Comunión para las personas LGBT a quienes les han denegado el acceso a la mesa como participantes o como celebrantes -"A todos los sedientos: venid".

¿Cuáles son las prácticas de Eucaristía o Santa Comunión de tu comunidad de fe? Además de un banquete inclusivo, ¿qué otras imágenes de la Escritura o de la  liturgia de la iglesia son dadoras de vida para las personas marginadas?

La palabra "compañero" deriva del latín cum pane: con pan. Solo los compañeros (camaradas) comparten el pan. Cuando comparto el pan contigo, entonces esa sustancia que entra en mi cuerpo para alimentar mi vida física es la misma sustancia que entra en tu cuerpo para alimentar tu vida física. Esto es válido para la Santa Comunión  o Eucaristía, que alimenta espiritualmente nuestras vidas cuando participamos juntos como compañeros. Partir el pan y participar del pan testimonia nuestra necesidad mutua de vida física y espiritual. Convertirse en compañeros al comer el pan sucede sin tener en cuenta nuestro género, raza, origen étnico, nivel económico u orientación sexual. Todos necesitamos vida física y espiritual. Es compartiendo juntos comidas como tienen lugar la veradera intimidad y la solidaridad. El Jesús que no es reconocido [en un primer momento en Emaús], solo se hace plenamente conocido cuando juntos se comparte una comida -mediante la fracción del pan (Lucas 24:35).

¿Cómo se aplica en un contexto global esta comprensión de la Eucaristía o Santa Comunión, esto es, la necesidad que tienen todas las personas de vida física y espiritual?

Génesis 32:22-31 nos recuerda la famosa historia del combate de Jacob con Dios, justo antes de que se encuentre con su hermano Esaú, con el que está enemistado. En la lucha, el nombre de Jacob se cambia por el de Israel, y en adelante caminará con una cojera. Descubrir nuestra auténtica identidad en Dios, implica con frecuencia lucha -un lucha de por vida para quitar las capas de un falso yo, para poner al descubierto quiénes somos auténticamente a imagen de Dios. Esta imagen de Dios, sin embargo, está contenida en nuestras vidas humanas ordinarias, ejemplificadas en esta historia por la cojera de Jacob. Esta historia de tansformación, como la promesa de Isaías 56:3-5, indica que el camino a "un nuevo nombre" esta marcado con frecuencia por la lucha. Como da tesitmonio la comunidad transexual, llevamos con frecuencia, igual que Jacob, las marcas de dicha lucha en nuestros cuerpos físicos.

Es tan fácil tener una religión -ser parte de una comunidad que te dice lo que es la verdad -y entonces seguirla ciegamente. Pero con demasiada frecuencia, esta verdad no es nada más que las creencias culturales que tienen poco, o nada que ver, con la Palabra de Dios. Para luchar con Dios de forma que uno pueda vérselas cara a cara con Dios, se requiere el riesgo de perder la certezas de la vida. El misterio de Dios deja bastante espacio para las complicaciones. Un encuentro con Dios puede significar que andemos cojeando -una herida causada cuando uno abandona las falsas muletas que llamamos verdad, o una herida que nos espera desde la comunidad de fe de la que procedemos, cuando desafiamos las verdades preconcebidas sobre Dios.

Algunas veces, sin embargo, esas heridas y cicatrices son marcas de orgullo por haberlo conseguido con lucha -o por haber exigido la bendición a toda costa. En las religiones indígenas africanas y en las culturas tribales de los nativos americanos, las marcas de la iniciación son exhibidas con orgullo como signo de ser parte de la comunidad. Hay quienes en la comunidad LGBT han luchado, arriesgado y ganado en intentos de co-crear una comunidad justa. Sus cicatrices, aunque constantes recordatorios de la lucha, son también signos de esperanza para otros de que hay esperanza en el combate, ¡incluso con Dios!

¿Cómo te identificas con las lucha de Jacob y su cojera?

Génesis 32:22-31, como Isaías 55:1-5, mira a la restauración de la comunidad -de Jacob con su familia, con la que está enemistado, y de los exiliados de Judá con aquellos con quienes habrán de reunise en Jerusalén. La restauración y la fiesta van de la mano -restauración y fiesta para todas las personas, no solo para unos cuantos escogidos. Las palabras de Pablo en Romanos 9:1-5 (y en los versos que siguen) indican  que Dios continúa extendiendo la promesa de tansformación, atestiguada primero en la historia de los antepasados de Israel, a todas las personas. Muchos cristianos enseñan que todo lo que importa es ser salvado. El hiper-individualismo de nuestra sociedad ha reducido la salvación a una acción personal. Pero aquí tenemos a Pablo dispuesto a perder el derecho a la salvación individual por el bien de su comunidad.

El Salmo 17:1-7 y el Salmo 145:8-9, 14-21 presentan los temas del amor inquebrantable de Dios y su compasión por todas las personas, y la buena disposición de Dios para escuchar a quienes claman en tiempos de angustia. Esta afirmación básica está en el meollo de la idea que la teología de la liberación tiene de la opción y el compromiso preferencial de Dios con los pobres.

¿En qué consiste una salvación comunitaria? ¿Cómo se salva una comunidad? ¿Qué significado tiene para la comunidad LGBT, o como será, encontrar su salvación, que es liberación de las fuerzas de pecado impuestas sobre ella a causa del heterosexismo? ¿Quién, como Pablo, está dispuesto a pagar el último precio -incluso perdiendo su seguridad del cielo- por el bien de su comunidad?

Oración inclusiva

Lee en voz alta la historia de Jacob en Génesis 32:22-31. Al oír esta historia, imagínate que tú mismo eres Jacob. En oración hazte estas preguntas:

¿Cuál es mi lucha?
¿Qué certezas se me pide que abandone, para que Dios pueda darme un nuevo nombre de aquí en adelante?

Escribe tus respuestas de oración a estas cuestiones en un diario.


24.7.11

Todas las cosas ayudan al bien para Dios

24 de julio de 2011
Domingo 17º de Tiempo Ordinario. Año A.

o
-comentario no incluido)

Los pasajes de la Biblia de hoy nos invitan a asumir las formas en las que Dios está trabajando por el bien de todas las personas al desafiar nosostros actitudes y teología, incluso definiciones de matrimonio, que pueden impedirnos amarnos unos a otros.

Romanos 8:26-39 es parte de un largo pasaje en la carta de Pablo a los Romanos en la que Pablo menciona la realidad del sufrimiento en las vidas humanas y en la creación. Pablo también menciona la realidad de la esperanza en medio del sufrimiento que se fundamenta en nuestro futuro en Dios y en la presencia del Espíritu con nosotros, "gimiendo" con nosostros, intercediendo por nosotros y ayudándonos en nuestra debilidad.

El verso 28 se cita con frecuencia fuera de contexto, "Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados". Para algunos, este verso ha llegado a significar que si las personas sufren, entonces no son llamadas ni amadas por Dios. Para otros el enfoque ha sido trivializar el sufrimiento, argumentando que Dios rescartará finalmente nuestro sufrimiento y lo convertirá en algo bueno. En su contexto, sin embargo, la fuerza de este verso sugiere que Dios está presente para nosotros y que trabaja para el bien en nosostros y en todas las cosas -incluso el sufrimiento.

Los versos 31-39 suenan más como un himno, una canción del amor de Dios por la creación y por su miles de formas, que como una doctrina o una proposición teológica. Miguel de la Torre reflexiona: "Cuando me convertí al cristianismo, la comunidad eclesial a la que pertenecía me enseñó lo que significaba ser cristiano. Desafortunadamente, ellos fundían y confundían sus puntos de vista sociales y políticos con interpretaciones bíblicas. Algunas de esas opiniones eran homofóbicas y eran aceptadas de manera acrítica como bíblicas, provocando la separación entre Dios y el objeto del amor de Dios. Sinceramente, esto es una contradicción a la promesa de los versos 38 y 39. Estas primeras opiniones que adopté, aunque creyendo que estaban de acuerdo con la voluntad de Dios, realmente causaban obstáculos para la relación entre Dios y aquellos por quienes Cristo padeció. Pero la buena noticia es que ni muerte, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni siquiera una interpretación equivocada del cristianismo, nada de esto puede separar a la comunidad LGBT del amor de Dios."

En tu trayectoria personal de fe, ¿hay creencias u opiniones que alguna vez hayas sostenido, que fueran diferentes a las de ahora?, ¿cuáles son?

Para Mona West, este ha sido un pasaje muy poderoso del apóstol Pablo para las personas LGBT: "Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?" (verso 31). "Nada puede separanos del amor de Dios, que es en Cristo Jesús" (verso 39). Puedo recordar el sentimiento de esperanza palpable en la habitación cuando estos versos fueron leídos en un funeral por un hombre joven que había muerto de SIDA en los primeros años de la pandemia. Incluso aunque había quienes en su propia familia habían estado "contra" él, como hombre gay, y quienes creían que ciertamente el SIDA lo había "separado" de Dios, y quienes no podían acercarse para tocarlo físicamente en vida o en muerte, esta promesa de Romanos 8 resonó por toda la iglesia de su infancia. Nada en vida o en muerte podía separarlo del amor de Dios, que es en Cristo Jesús.

Génesis 29:15-28 es parte de un ciclo narrativo más amplio que se refiere a los hijos del patriarca Isaac, Jacob y Esaú. Las tornas se vuelven para Jacob que antes se la jugó a Esaú por su primogenitura (Génesis 25-28). Ahora es a Jacob a quien su suegro Laban se la juega, dándole a su hija Lea en vez de a su hija Raquel en la noche de bodas. Esta historia de Génesis 29 establece una fiera competición entre Lea y Raquel para ver quien puede darle más hijos a Jacob. El valor de una mujer se medía en esta sociedad patriarcal, por el hombre al que pertenecía (esposo o padre) o los retoños varones que producía. Los sistemas y estructuras opresivas de hoy, con frecuencia enfrentan a las personas LGBT contra otros grupos marginados. En nuestros esfuerzos por "luchar por el mismo trozo de tarta" que la cultura dominante ha elegido darnos, fallamos a la hora de trabajar juntos para asegurar que se comparte "toda la tarta".

Deborah Appler señala que aunque el leccionario corta el resto de la historia de Lea y Raquel, estas dos mujeres forman a veces una alianza dentro de las restricciones de su matrimonio patriarcal. Alguunas interpretaciones judías, midrashim, sugieren que, puede que por respeto por la tradición o por el amor por su hermana, Raquel comparte información con Lea, para engañar a Jacob de forma que se interese por ella. Otro sugiere que Raquel podría haber conversado con Jacob desde debajo la cama cuando Jacob y Lea consumaban el matrimonio. Aunque el último objetivo de Raquel y Lea era tener sexo con Jacob para producir hijos, Lea y Raquel compartían mandrágora (Génesis 30), una antigua planta que se creía que era a la vez afrodisiaco y potenciador de la fertilidad. Ambas mujeres son reverenciadas en la trradición judía como madres de Israel. De nuevo, incluso cuando trabajan juntas, buscan ajustarse al sistema tal como se presenta y hay una competición.

Esta lectura del matrimonio entre Jacob, Raquel y Lea complica el retrato del matrimonio encontrado en el Salmo 128 y hoy día. Se oye mucha retórica de la derecha radical sobre la necesidad de regresar a una definición bíblica de matrimonio, pero como ilustra el texto de Génesis, imponer una definición bíblica de matrimonio sobre la sociedad moderna es opresivo, especialmente para las mujeres. Estos valores bíblicos se basan en la asunción de que los cuerpos de las mujeres son una propiedad que puede ser vendida o comercializada a cambio de siete años de trabajo. Los hombres pueden adquirir a estas mujeres como posesión una vez que han llegado a la pubertad y pueden producir hijos. Una aceptación literal del matrimonio bíblico permitiría la poligamia. Afortunadamente, la definición de matrimonio evolucionó a lo que hoy es para la mayoría de los occidentales: una relación basada en el amor, no en la adquisición de cuerpos femeninos ni en la creación de seguridad financiera ni en asegurarse la reproducción. Igual que la definición de matrimonio ha evolucionado hacia la de una relación basada en el amor, puede ser que el próximo paso sea que importe menos el género de los adultos que vayan a casarse y más la consideración del matrimonio como una relación de entrega mutua y auto-donación.

¿Cómo podría la definición de matrimonio continuar evolucionando en tu comunidad de fe?

Las parábolas en Mateo 13:31-33,44-52 son parte de un capítulo más largo de Mateo en el que Jesús conversa con sus discípulos de su uso de las parábolas. Las parábolas de la semilla de mostaza y la levadura proclaman que aunque en apariencia imperceptible, la acción de Dios está aún manos operándose en el mundo y en nosotros (en palabras de Pablo de Romanos 8, "con gemidos indecibles"). Mientras que las parábolas del tesoro en el campo y la perla de gran valor enfatizan no el hayazgo, sino la respuesta arroyadora dada al descubrimiento. La acción de Dios, no importa cómo de grande o pequeña, siempre busca la respuesta humana.

Quienes en la comunidad LGBT declaran sus creencias cristianas son este grano de mostaza. Ellos son peuqños comparados con organizaciones más establecidas que preferirían que esta semilla no se plantara en los campos de la fe en absoluto. Pero como la semilla de mostaza, las contribuciones que la comunidad LGBT puede hacer a la comunidad de fe más amplia, podría ser tan grande que los estudiosos de la Biblia, teólogos y moralistas heteros y LGBT serían capaces de encontrar descanso sobre sus ramas.

Oración inclusiva

Ora con Romanos 8:38-39 como una oración de respiración.

Al inspirar, ora: "nada puede separarnos".
Al espirar, ora: "del amor de Dios".
Al inspirar, ora: "en Cristo Jesús".
Al espirar, ora: "en Cristo Jesús".

Después realizar esta oración varias veces, escribe en un diario o comparte tu experiencia en voz alta con un grupo.

14.7.11

Divino Amante

17 de julio de 2011
Domingo 16º de Tiempo Ordinario. Año A.
¿Dónde encuentras a Dios, en el miedo y en la huida, o en la fidelidad y la libertad?

Génesis 28:10-19a sitúa a Jacob en un lugar desconocido a causa de los continuos conflictos familiares en el hogar dividido de Isaac y Rebeca. Su hijo Esaú, habiendo renunciado a su derecho de primogenitura, planea ahora matar a Jacob. Pero Rebeca interviene para protejer a su hijo favorito, Jacob, aconsejándole que huya. Su auto-impuesto exilio, sin embargo, no sólo significará su supervivencia, sino también la extensión de los propósitos de Dios, así como el encuentro de Jacob con Dios.

Habiendo abandonado su hogar y especialmente a su madre para huir, Jacob se acuesta de noche para dormir. En medio de la alienación, el peligro, el auto-exilio, el aislamiento y la ubicación desconocida, él encuentra a Dios. Su huida y auto-exilio se replantean como sitios de nuevas posibilidades. Sueña con una escalera y con la presencia de Dios. Dios, en su gracia, se le aparece y sorpresivamente renueva al fugitivo Jacob las promesas hechas previamente a Abraham de proveerle tierra y descendencia.

El amor de Dios es siempre sorpresivamente personal. ¿Cómo ha tocado el amor sorpresivo de Dios tu vida y tu situación?

El Salmo 139:1-12,23-24 continúa con el tema de la huida hacia los brazos de Dios. El salmista se da cuenta de que Dios está en todas partes, conociendo los pensamientos y acciones del salmista. No hay a dónde huir, no hay ninguna situación de desesperación, de estrés, depresión o conflicto de la que Dios esté ausente. Sin embargo el salmista no lamenta este encuentro ni busca evitarlo ni se siente perseguido por Dios. El salmista recibe y acoge el abrazo siempre presente de Dios. Básico para el salmo es el amor de Dios, que ama al salmista que a su vez lo ama a él, a sí mismo y a su comunidad. El Salmo 86:11-17 celebra una confianza y una seguridad similares.

¿Cómo le contarías a alguien la historia de tus encuentros con Dios? ¿Qué personas y hechos aparentemente improbables formarían parte de los mismos? ¿Qué nos dice esto de cómo actúa Dios en la vida humana?

Romanos 8:12-25 continúa poniendo en contraste dos formas de vida bajo los epígrafes de "carne" y "espíritu" (ver el comentario de la semana pasada). El primer término se refiere a una forma de vida hostil a los propósitos dadores de vida de Dios; el segundo se refiere a una forma de vida que participa de los modos amorosos de Dios. Es el segundo el que domina este pasaje. La vida en el Espíritu ofrece un carácter acogedor para las comunidades LGBT. Significa tener la identidad especial de ser hijos de Dios (verso 14). Significa liberarse del miedo (verso 15). No significa escapar del sufrimiento y los quebrantos del presente (verso 18). No significa solo la experiencia de salvación presente, sino también un esperanzador anhelo de participar en el establecimiento final de los buenos propósitos de Dios (8:19-20). Significa ser liberados de las ataduras, y el reconocimiento de solidaridad con toda la creación de Dios (8:22-23). La vida en el Espíritu es una vida de esperanza, no de falta de tesón ni de coraje, sino de participación activa en los caminos de Dios y de anticipación de su realización plena.

Mateo 13:24-30,36-43 describe el crecimiento conjunto de cizaña y trigo hasta el juicio final, cuando la cizaña será destruida. Esta parábola ha sido empleada con frecuencia como un "texto de terror", un arma que amenaza a las personas con la condenación en el infierno. Algunos grupos la han usado para declarar el inevitable juicio sobre aquellos a quienes se oponen por cualquier razón (p.ej. sobre las personas LGBT). Estas lecturas están absolutamente fuera de tono, en parte porque usurpan el papel de Dios. Pero además ignoran otro énfasis que recorre esta parábola. La "buena semilla" plantada por el amo produce trigo en abundancia. Este trigo abundante no puede ser nunca confundido con la cizaña. Usando términos de la lectura de Romanos 8, una vida que se caracteriza por agradar activamente a Dios, el amante divino, descalifica los infructuosos intentos de quienes con odio declaran que el trigo es la cizaña.

Como el pueblo judío, el pueblo LGBT puede aprender a argumentar creativamente con los textos bíblicos. ¿Cómo puedes luchar con este texto hasta que produzca "buena semilla" para ti, para tu comunidad e incluso para tus adversarios?

Oración inclusiva

¡Oh Amor, que no nos dejas marchar:
enséñanos a amarnos a nosotros mismos y a los demás
como tú nos amas!
Cuando encuentres temor en nosotros,
remplázalo por confianza y esperanza;
y llévanos a mostrar compasión por todos,
por amor de tu nombre.
Amén.

10.7.11

Pertenencia queer

10 de julio de 2011
Domingo 15º de Tiempo Ordinario. Año A.

o

El deseo de pertenencia es muy básico para nosotros. Sin embargo, ¿a qué coste?, ¿con qué beneficios?, ¿cómo funcionaría esta pertenencia en la propia vida?, ¿marcando los límites o transgrediéndolos?

Génesis 25:19-34 continúa el culebrón que envuelve al hogar "tan nomal" de Isaac y Rebeca, lleno de tensión y dividido. Sus hijos, Esaú y Jacob, luchan entre ellos incluso en el vientre de Rebeca. Son increíblemente distintos. Esaú es el ojito derecho de su padre y Jacob el de su madre. Esaú, velludo y rubio, es un hombretón de acción, un cazador diestro. Jacob, el tranquilo, se queda entre las tiendas y cocina. Es también un oportunista que sabe cómo salir adelante. Esaú tiene el derecho de primogenitura, pero no le importa. Jacob no lo tiene pero lo quiere, y lo obtiene, ¡por un plato de lentejas!

En medio de este hogar tan típico, acuciado por la alienación, la disfunción y la privación de derechos, ¿hay alguna buena noticia? Tan queer como suena, Jacob desafía y da la vuelta a todas las expectativas en un hogar patriarcal. No sólo gana el derecho de primogenitura, el alienado, el apartado y anti-macho Jacob es el vehículo de Dios para llegar a todas las naciones. Y finalmente él y Esaú se reconciliarán (Génesis 33). El mensaje increíblemente sorprendente -y esperanzador- es que no hay enemigos permanentes.

¿No hay enemigos permanentes? ¿Es esto cierto en tu caso? ¿Qué significa "amar a nuestros enenmigos"?

Isaías 55:10-13 representa la experiencia del exilio de Israel bajo el poder imperial babilónico. Como en el caso de Jacob, las cuestiones de pertenencia, identidad y lucha invaden el escenario. Dios, visto previamente como opresivo al permitir el exilio, se presenta ahora como quien libera del mismo. Aquí, los propósitos de Dios, expresados a través de su palabra, se centran en la vida y la esperanza. Los exiliados son retados a resistir. Se les promete el regreso a su país y el florecimiento abundante, extravagante, de toda la creación. No hay límites a la bondad de Dios, incluyendo a las comunidades LGBT. No importa qué, todo tiene su lugar [pertenencia] en los propósitos dadores de vida de Dios. La afirmación de la fidelidad de Dios surge de su experiencia vivida.

¿Es la Biblia una fuente de esperanza y ayuda para ti? Si es así, ¿cómo?

Romanos 8:1-11 contiene algún vocabulario potencialmente engañoso, sobre todo en el lenguaje de Pablo sobre "espíritu" y "carne". Pablo no usa el lenguaje del "espíritu" para referirse a una existencia desencarnada, en la que las "almas" humanas están separadas de los cuerpos. Ni el lenguaje de la "carne" se refiere a los cuerpos, ni condena la corporalidad. Más bien, el "espíritu" se refiere al Espíritu de Dios y de Cristo que habita en las comunidades de creyentes y en los cuerpos de los creyentes -afirmando la importancia de las relaciones y de la vida diaria (8:4-11). La "carne", como Pablo lo define en en los versos 7-8, no es corporalidad, sino que se refiere a un modo de vida hostil a Dios. La vida en el Espíritu de Dios significa pertenencer al Dios que libera al pueblo de toda condenación, y que afirma la importancia de una vida encarnada. La vida en el Espíritu significa pertenecer a los propósitos de Dios y a su pueblo. Dicha pertenencia manda que los demás no sean excluidos de esa vida.

Mateo 13:3-9, 18-23 urge a los lectores a tener "entendimiento" u "oídos" que disciernan. Es crucial para la parábola oír o discernir cómo es Dios y cómo actúa. La parábola describe la siembra indiscriminada de Dios o su alcance a todas las personas, así como la vida abundante, extravagante y fructífera que se sigue para los que continúan en relación con Dios. Con frecuencia, escuchas distorsionadas u "oidos cerrados" intentan odiosamente restringir la siembra de Dios, declarando exclusiones de la acción de Dios. Pero la referencia de la palabra a la producción del "ciento por uno" ofrece una visión más grande y más bella.

Para las comunidades LGBT, la parábola apunta no sólo a la "salida del armario", sino a una vida abundante y fructífera caracterizada, entre otras cosas, por una inclusividad radical que transciende todo límite, así como al gozo y a la celebración. Las semillas deben ser fuertes para crecer. Pero deben ir más allá de la supervivencia, hacia la fructificación o al florecimiento. Los oídos que disciernen participan con asombro y sobrecogimiento en la bondad de las abundantes maneras de Dios.

¿Cómo podrían vivir las comunidades LGBT en medio de circunstancias frecuentemente difíciles, buscando no solo sobrevivir, sino florecer y celebrar la bondad de Dios con asombro y sobrecogimiento?

Oración inclusiva

Dios de gracia, Poder de todos los seres,
ayúdanos a creer que tú eres Quien protege nuestro corazón
de la desesperación,
de la falta de esperanza,
del frío y la indiferencia.
Concédenos los dos bellos compañeros de la Esperanza:
el sagrado Enojo porque las cosas sean como son,
y el Valor para transformarlas como deberían ser.
En el nombre de Quien nos muestra
el espíritu de la profunda compasión y la justicia.
Amén.