28.11.10

Esperando con paciencia revolucionaria

28 de noviembre de 2010
Domingo 1º de Adviento. Año A.

La esperanza del Adviento demanda una espera activa -una apuesta personal y pública por el reino de Dios de la justicia.

Adviento, las cuatro semanas que conducen a la Navidad, marca el comienzo del año litúrgico cristiano como un periodo de reflexión y preparación para el nacimiento de Cristo. Tradicionalmente, los temas de Adviento son esperanza, amor, alegría y paz. La naturaleza penitencial de este tiempo se muestra en el color púrpura de las velas y de las estolas.

En el corazón del tiempo de Adviento está la espera, no de un salvador que venga y nos salve, sino de la actualización de una visión de un mundo transformado. Estos pasajes van de promesa y juicio, esperanza y arrepentimiento, y nos invitan, sobre todo, a tener visiones de un mundo diferente. Sin embargo, se diferencian en cómo hablan de esperanzas políticas y de salvación personal.

Al tener una visión del mundo transformado de Dios durante este Adviento, ¿qué injusticias constantes vienen a tu corazón y a tu mente? ¿A dónde se dirige tu esperanza?

Isaías 2: 1-5 habla de una visión de una multitud que viene a adorar al Dios de Israel al Templo en Israel, para adorar y para aprender (versos 1-3). El resultado sería un cambio en la nación de una economía de guerra a una economía agrícola sostenible (verso 4).

El Salmo 122 es un himno a Sión que habla de Jerusalén como la capital nacional donde se centra la economía y se dispensa justicia. Los poderes sacerdotales del templo de Jerusalén son símbolos de opresión y exclusión. El salmo nos lleva a preguntarnos, "¿Hoy en día, que tendría que cambiar realmente en la casa de Dios para que las personas LGBT y sus amigos finalmente entráramos en ella, cuando ésta ha sido con frecuencia el lugar de los mayores juicios y condenaciones en nuestras vidas?" ¿Están tan conectadas las esperanzas de algunas personas LGBT a los beneficios del statu quo, que cierran sus ojos a la opresión de otras personas LGBT cuya clase y etnia los excluye de los privilegios de la sociedad? La auténtica libertad no puede conseguirse a expensas de otros, una visión comprensiva de la justicia debe tener en cuenta no sólo el heterosexismo, sino también el clasismo, el racismo, el sexismo, la discriminación por discapacidad y otras dinámicas de opresión.

¿Dónde has vislumbrado destellos del Reino de Dios en las vidas reales de las personas LGBT? ¿Cómo se refleja en esos destellos la buena noticia de Dios para todos sus hijos e hijas -incluidos todos los que están oprimidos?

Romanos 13: 11-14 y Mateo 24: 36-44 varían el enfoque pasando de la consideración de una agenda nacional al estatus de las personas. Como una técnica común, cada pasaje establece una dinámica de incluidos/excluidos. El pasaje de Romanos invoca oposiciones polarizadas de luz y oscuridad, de día y noche (verso 12), con el lado oscuro como polo negativo. El verso 13 nos suena muy familiar: se trata de las diatribas que con frecuencia se arrojan injustamente contra las personas LGBT, como pecadores pervertidos.

Mientras que Romanos presenta el contraste los "salvados" frente a los "no salvados", Mateo habla de aquellos "llevados" y los "dejados". Hay una llamada a estar vigilantes ya que no sabemos la hora. Tampoco sabemos qué diferencia a los llevados y a los dejados. Es más, no sabemos qué es mejor, si ser "llevado" o ser "dejado". Este tipo de ambigüedad lleva con frecuencia a las personas LGBT a tratar de adivinar cómo sobrevivir en un mundo, y en un clima religioso, que con frecuencia se presenta irracional y plagado de peligros.

Por una parte, podríamos considerar las amonestaciones en estos pasajes como recordatorios para las personas LGBT y para otras personas oprimidas, de que no deben creer que son inmunes al juicio porque estén oprimidas -que la suya es la única revelación verdadera de Dios. Por otra parte, si no tenemos cuidado, el enfoque individual de estos pasajes podría conducirnos a distraer nuestra atención de la necesidad de transformar la sociedad para que sea más inclusiva y justa.

Las acciones y enfoques aparentemente arbitrarios sobre la negatividad sexual en Romanos 13: 13 y Mateo 24: 38, así como las suposiciones heterosexistas y clasistas sobre la vida y el trabajo en estos pasajes, también plantean cuestiones sobre cómo estos textos afectan a las personas LGBT y a otros grupos oprimidos.

En tu experiencia de la iglesia y la sociedad, ¿quién decide normalmente qué comportamiento es "honesto", por usar el término de Pablo? ¿Qué comportamientos normalmente identificados como honestos son opresivos o represivos para las personas LGBT de fe? ¿Qué sería un comportamiento honesto para nosotros, especialmente en este tiempo de Adviento?

Vivir en el lado perdedor de las dinámicas de inclusión/exclusión, debería alertarnos para ser cautelosos ante cualquier desigualdad de poder o justificación de división social, incluidas las religiosas. En medio de estas dinámicas, Dios con frecuencia actúa  a través de la oración personal sanando a muchas personas LGBT de una opresión interiorizada. Debemos, sin embargo, trabajar por la transformación de sistemas públicos de opresión que aplastan a muchos y nos deshumanizan a todos -especialmente en nuestras iglesias y en otras instituciones religiosas. Cuando nuestro amor por la justicia es plenamente compatible con los propósitos de Dios, podemos experimentar la gran alegría prometida por el tiempo de Adviento.

¿Cómo te está llamando Dios a ti y a tu comunidad a esperar -tanto personal como pública/políticamente- durante este Adviento?

Oración inclusiva

Santo Dios, somos el pueblo del Adviento,
quienes estamos llamados a luchar
por un nuevo y transformado mundo
en toda tu creación.
Ayúdanos a reclamar este tiempo de Adviento
como un compromiso renovado para hacer realidad tu reino,
en beneficio de todos quienes están esperando y aguardando
la justicia y la liberación.
Ayúdanos a asumir con valentía nuestra complicidad
en el sufrimiento del mundo,
de modo que nuestro sincero arrepentimiento
colabore a cambiar el mundo que nos rodea.
Ayúdanos a asumir la tarea de la justicia en este tiempo,
ya que eso es verdaderamente paciencia revolucionaria.
Amén.

20.11.10

Venid y reuníos

21 de noviembre de 2010
Domingo 34º de Tiempo Ordinario. Año C.

Al acabar el año cristiano celebrando el Reino de Cristo, estos pasajes hablan no sólo del compromiso de Dios de reconciliar y reunir a todos los pueblos y todas las cosas, sino también de nuestra llamada a responsabilizarnos en medio de los cambios y los desafíos. “Venid y reuníos” nos es sólo la promesa Dios nos hace Dios, sino también la llamada que nos hace.

La celebración del domingo del Reino de Cristo puede resultar difícil para algunos cristianos e iglesias, ya que la idea de la venida de Cristo, particularmente de su “segunda venida”, ha sido secuestrada por algunos con sus alegres predicciones sobre quiénes se quedarán por el camino.

La teóloga feminista, Letty Russell, sin embargo, ha defendido una “adventología” en la que los seguidores de Cristo deben estar expectantes por la irrupción del reino de Dios en la tierra. Esta expectación implica buscar y estar atentos a los lugares en los que nosotros, que hemos sido llamados por Dios y reunidos por su gracia, podemos ser también agentes que participen y colaboren en el desmantelamiento y reconstrucción del mundo que Dios hace.

¿Dónde ves evidencias de la irrupción del reino de Dios de justicia y amor en nuestro mundo?

Varios pasajes de hoy enfatizan la llegada de Dios para reunir y reconciliar. Jeremías 23: 1-3 habla de la promesa de Dios de reunir a su rebaño disperso y olvidado. Colosenses 1: 11-20 se refiera al rescate de Dios, y concluye con una proclamación de Dios como el que mantiene todas las cosas unidas [en orden] (v. 17) y reconcilia todas las cosas consigo mismo (v. 20). Los textos de Lucas nos sólo hablan de la benevolencia y  la entrañable misericordia de Dios (1: 68-79), sino que también lo muestran a través de la aceptación y acogida de Jesús de un “delincuente” que ha sido crucificado junto a él (Lucas 23: 33-43).

Las personas LGBT no sólo han sido dispersadas y separadas de rebaño –ya sea ese rebaño nuestra iglesia, nuestra familia o nuestra comunidad-, pero a veces también hemos sido privados de conocernos a nosotros mismos, de nuestra salud emocional y psíquica, de nuestros cuerpos, de nuestro goce sexual y de nuestros deseos dados por Dios, así como de nuestra fe y nuestra espiritualidad. A causa de esas experiencias de privación, a veces sentimos que Dios no nos necesita ni tiene un lugar para nosotros en su mundo. Hoy, podemos sentirnos consolados, sin embargo, porque Dios se preocupa por nosotros, y vendrá y nos reunirá en una comunidad especial de camaradas y amigos –incluso cuando otros han intentado abandonarnos, distanciarse de nosotros y dejarnos solos.

Nosotros podemos, como afirma Colosenses, reclamar nuestros derechos de herencia como hijos de Dios, y tener confianza en que Dios no sólo está entre nosotros, sino que también será nuestro refugio, nuestra fuerza y nuestra ayuda (Salmo 46). A pesar de todo lo que hemos pasado, el día del reino de Dios será un día y un lugar de seguridad y protección para nosotros (Jeremías 23: 5-6).

Como sugiere Jeremías 23: 1-2, la dispersión de las personas LGBT con frecuencia tiene que ver con el fracaso de nuestros pastores. Aunque se supone que los pastores deben proteger, aconsejar y animar; a veces acaban por abandonar, dañar e incluso espantar a parte del rebaño de Dios. Incluso puede que los pastores hayan malinterpretado homófobamente el mensaje o/y tengan malicia. Jeremías apunta, en otras palabras, que la dispersión de la oveja es consecuencia del pastoreo desleal. La tendencia de las ovejas es a reunirse en rebaños, a no ser que el pastor se empeñe en convertir las diferencias en barreras. El texto de Jeremías no sólo aclara que llegará un día de juicio en el que esos pastores fraudulentos afronten sinceramente la clase de violencia y destrucción que su teología, rituales y prácticas homófobas han causado a niños y adultos; sino que Jeremías 23:4 promete además que Dios erigirá pastores alternativos para las ovejas de Dios perdidas y desechadas.

Sabemos que ha habido personas que voluntariamente se han arriesgado al preocuparse por o al ministrar a y con las personas LGBT, incluso siendo ellas hetero. Además de dirigirse a las personas LGBT que han sido dispersadas, quizá la promesa de paz y ayuda en medio de bramidos y tumultos (Salmo 46), es también relevante para estos pastores fieles que pueden encontrarse amenazados de excomunión denominacional o de crucifixión eclesial.

¿Cuáles son las cualidades de liderazgo que se necesitan tanto en la comunidad LGBT como en la iglesia? ¿En qué se asemejan o se diferencias estas cualidades? ¿Qué tipo de liderazgo te está pidiendo Dios a ti?

Más pasmoso es todavía, sin embargo, Lucas 1: 76: “y tú, niño, serás llamado profeta del Altísimo”. Lucas 1: 68-79 es, por supuesto, la canción de alabanza a Dios de Zacarías, ante el milagroso nacimiento de su hijo, Juan el Bautista. Como es característico en la teología de Lucas, Zacarías canta a un Dios que se pone al lado del marginado y que le da la vuelta a la mesa. Sin embargo, este Dios parece especializarse en hacerlo de manera insospechada, ya que Dios elige también de entre personas insospechadas para designar a un precursor de la venida de Jesús. Después de todo, ¿quién esperaría que el precursor del mesías naciera de una mujer vieja y estéril, incluso aunque ella y su marido fuesen de estirpe sacerdotal? Como hemos visto, Dios aún está llamando a profetas y pastores insospechados, incluso de entre los hijos de Dios LGBT, dispersos y abandonados. ¡La iglesia, la comunidad, el mundo y Dios te necesitan! Dios puede ver en una persona mucho más allá de lo que cualquier otro puede ver, o incluso mucho más allá de lo que una persona puede ver en sí misma. Zacarías ha aprendido la lección de que no puede prestar oídos ni creerse todas las barbaridades que se han dicho de él y de su esposa. De igual modo, las personas LGBT no son lo que otras personas han dicho de ellas. No pienses que nadie nos necesita; Dios nos necesita, y la comunidad LGBT nos necesita para ser heraldos y profetas de la venida de Dios, y pastores del rebaño de Dios que ha sido rechazado. Si tenemos pleno derecho a ser hijos e hijas de Dios, también tenemos pleno derecho a responder a la llamada de Dios, a jugar un importante papel en su obra de reunión y reconciliación.

La buena noticia es que a lo largo de la severa queja que Jeremías 23: 1 lanza contra los pastores fraudulentos, hay también una palabra de perdón que encontramos en Lucas 23: 33-43. Cuando nosotros, que hemos sido también pastores falsos e inadecuados pastores, manifestamos el deseo de cambiar y de admitir nuestras maldades, encontramos siempre a Cristo ahí, más que dispuesto de perdonarnos y reunirnos.

Debemos admitir que no es fácil vivir en la promesa del reino venidero de Dios y participar en la obra de cambio de Dios. ¿Podemos nosotros –que puede que hayamos experimentado la pérdida y la destrucción de nuestras comunidades por el SIDA, las armas, las drogas, la migración forzada, las rupturas y el abandono- confiar de algún modo en que las realidades sagradas pueden, sin embargo, existir como remanentes que sólo Dios puede preservar?

¿Cómo podemos, al llegar al cierre de otro año más, creer que detrás de las destrucciones de lo que nos es familiar, Dios está de algún modo obrando para provocar otra visión? ¿Cómo podemos reconciliar la promesa de Jeremías 23: 1-6 y la proclamación de Colosenses 1: 11-20 de que la promesa se ha cumplido en Jesús? ¿Es culpable el autor de Colosenses 1: 11-20 de “espiritualizar” una promesa o una posibilidad que está realmente en conflicto extremo o en disonancia con la realidad que vivimos? ¿Es un tipo de escapismo, o una disociación que resulta tan familiar para aquellos de nosotros que hemos experimentado tortura o abuso?

Sin embargo, el escapismo es un mecanismo de defensa necesario para los oprimidos. Mientras que muchos de los así llamados talleres de diversidad o anti-opresión para los privilegiados enfatizan la confrontación inmediata y la interrupción, Colosenses es lo suficientemente honesto para sugerir que hay momentos y lugares en los que todo lo que uno puede hacer es “soportar todo con paciencia” y resistir a través de la necesidad, la violencia y el dolor, pero confiando en que de hecho toda la creación ha sido y está siendo transformada por el poder de Dios en Cristo.

Oración inclusiva

Santo Dios,
gracias por confiarnos tu obra.
Ayúdanos a confiar en tu visión de futuro
y tu misión incluso cuando no podemos verlas claramente.
Que tu justicia y paz reinen sobre todo tu pueblo.
Envíanos a reconciliar a unos los seres humanos con los otros
y con tu buena creación.
Has desvanecer nuestro temor para que podamos reunirnos
y hacer tu obra de reunión.
En el nombre de Cristo. Amén.


13.11.10

Llevará su tiempo que llegue

14 de noviembre de 2010
Domingo 33º de Tiempo Ordinario. Año C.

Un futuro diferente -uno de justicia y paz- no sólo requiere fe y visión de futuro, sino paciencia y perseverancia. Un futuro así no viene con facilidad, porque Dios nos llama a la solidaridad y a la identificación con aquellos que sufren a causa de estructuras que, con frecuencia, nos proporcionan comodidad y aparente seguridad.

Los textos bíblicos de hoy dan testimonio del empeño de Dios en crear un nuevo mundo. Vemos también en estos pasajes a personas que continúan luchando y perseverando, con la persistente promesa de Dios y su presencia incansable. Estos pasajes nos hacen anhelar -y nos llaman a trabajar por- un futuro que está más allá de nuestra imaginación. Debemos levantar la mirada y seguir trabajando. No se acaba hasta que no se termina; el final no está aún ahí delante.

De una primera lectura de estos pasajes, ¿qué ves en ellas como promesas para las personas LGBT?

Mientras que 2 Tesalonicenses 3: 6 habla de la necesidad de vivir de acuerdo con la tradición, Lucas 21: 5-6 habla de cómo un edificio -o una institución- será derrumbado, derrocado o desechado. Uno debe tener cuidado de no sacar ningún tipo de implicaciones anti-judías dada la larga historia de las mismas dentro de la tradición y de las prácticas cristianas. A lo que estos pasajes apuntan, es a la posibilidad de cambio, tanto si es una tradición, un edificio o una institución. Muchas personas LGBT han sufrido a causa de tradiciones problemáticas (incluidas las cristianas) y han sido testigos de cambios que han estado a punto de convertirse en catástrofe (como varias formas de reacción violenta contra campañas LGBT a favor de la igualdad de  derechos). La buena noticia es que incluso las instituciones y tradiciones religiosas están sujetas a crítica y transformación, y que podemos participar en -y ser testigos de- cambios tanto positivos como negativos.

Además, Isaías 65: 17-25 proclama la buena noticia de que Dios se compromete y se involucra también en provocar cambios positivos. La promesa de la visión es que Dios acabará con todas las ideologías y prácticas que causen muertes prematuras (Isaías 65: 20). Hay muchas causas de semejantes muertes hoy en día, pero incluyen ciertamente varios "-ismos", como heterosexismo, sexismo, racismo, colonialismo o nacionalismo.

Tras una referencia al final de la explotación y a su sustitución por un futuro lleno de esperanza (Isaías 65: 21-24), Isaías pinta el bello cuadro del lobo y el cordero comiendo juntos, y el león comiendo paja como el buey (Isaías 65: 25). Este es un futuro en el que la diferencia no será más una barrera para la existencia armoniosa. En vez de estar el lobo esperando comerse al cordero y el cordero haciendo todo lo posible por escapar del lobo, los dos están en mutua relación. Quizá es aún más pasmosa la visión del león y el buey comiendo al misma cosa. En otras palabras, lo que vemos aquí va más allá de una simple tregua o declaración de paz, sino que vemos a un poderoso predador carnívoro que desarrolla un apetito y una dieta herbívoros, y que se alimenta de paja como un buey. ¿Nos atrevemos realmente, como personas LGBT que viven en un mundo heterosexista, a creer en la visión de Isaías?

¿Qué esperanza y qué desafío ves en esta visión de Isaías para las personas LGBT?

Así como tenemos que discernir entre tradiciones positivas y negativas, también debemos discernir cuando es realmente seguro sentarse con "el león". Confiar en la salvación de Dios y no tener miedo (Isaías 12: 2) no significa que grupos desfavorecidos y en peligro puedan bajar la guardia y abandonar su espacio protegido tras, digamos, un simple taller de entrenamiento de  la sensibilidad.

Es también importante recordar que la visión de los cambios de Isaías, tuvo lugar en el terrible contexto del envío al exilio del pueblo de Dios. Se hace más desafiante cuando vemos que en el tiempo de Lucas -que es varios cientos de años después de Isaías- la visión está aún lejana en el futuro. De hecho, para el Jesús de Lucas está claro que el derribo de un edificio religioso no sólo implica la llegada de un cambio duradero, sino que puede conducir a más conflictos y mayores catástrofes (Lucas 21: 9-17). Se debe confiar en las promesas de un cambio positivo, como aquellas dadas por Isaías, y se debe trabajar por ellas, pero su realización puede llevar un largo tiempo u ocurrir a través de generaciones. La fe implica no sólo una visión de futuro, sino también paciencia y perseverancia. Aunque sea duro oírlo, el Reino de Dios no vendrá sólo por la legalización de la igualdad matrimonial.

Como se muestra en el ejemplo de Isaías del león, que come paja como un buey, y su advertencia en contra de la explotación, las personas LGBT también necesitan ser desafiadas a ser solidarias con -por nombrar sólo unos pocos- con los trabajadores inmigrantes, los prisioneros y los refugiados alrededor del mundo, incluso o especialmente si no son de orientación o práctica LGBT. La justicia y la paz no llegarán si las personas LGBT no ven ningún problema en el aburguesamiento de vecindarios empobrecidos o en la explotación de los países pobres, ni luchan contra las mismas.

2 Tesalonicenses 3: 13 no sólo nos exhorta correctamente a no cansarnos de hacer el bien, lo que va antes de ese verso también sugiere que la paz y la justicia siempre implican esfuerzo y trabajo con otros, antes que vida apartada o dominio sobre los demás. Antes que lees este pasaje como una defensa de una ética protestante del tipo "sin trabajo, no hay paga", de orientación capitalista, quizá deberíamos interpretar el pasaje franca y honestamente, sugiriendo la importancia de ir más allá de la empatía con los otros a la identificación con los otros. Igual que en el ejemplo de Isaías del león comiendo paja como un buey (Isaías 65: 25), un futuro justo y en paz requiere de nosotros que veamos tanto nuestro dolor como nuestros privilegios, y llegar a identificarnos plenamente con aquellos a quienes puede que veamos como "otro" menor. Debemos estar dispuestos a renunciar a nuestros privilegios por el privilegio de estar relación.

Oración inclusiva

Dios de armonía y diversidad,
Dios que has creado al lobo y al cordero, al león y al buey,
ayúdanos a tener una mirada esperanzada hacia los cambios que nos has prometido.
Permítenos no estar tan preocupados por ver la transformación de los leones
que amenazan nuestras vidas y nos atormentan,
que dejemos de reconocer a aquellos que podrían resultar prendidos bajo nuestras garras,
aquellos que también claman por su liberación y su seguridad.
Amén.

6.11.10

El cambio y la constante

7 de noviembre de 2010
Domingo 32º de Tiempo Ordinario. Año C.
 
Experimentamos el cambio, tanto voluntario como involuntario, a lo largo de nuestras vidas. La buena noticia es que a pesar de estos cambios, Dios está con nosotros. Dios está trabajando para provocar cambios positivos en instituciones e individuos. El amor de Dios por nosotros, es la constante con la que podemos contar durante todo el tiempo de nuestra vida, y aún más allá.
 
Todos los pasajes de esta semana convergen en dos temas. Primero, Dios es fiel a su promesa de hacer temblar las cosas para provocar cambios a favor de los vulnerables (Hageo 1: 15b-2: 9), y para reconocernos sin importar adónde nos lleve nuestro camino. Segundo, aquellos que han experimentado la promesa fiel y las obras de Dios deberían ser inconmovibles en su confianza (Job 19: 23-27a y 2 Tesalonicenses 2: 1-5, 13-17). Deberían estar preparados para exultar en alabanzas a Dios (Salmo 98 y Salmo 145: 1-5).
 
¿Cuáles son los debates que has escuchado sobre la igualdad de matrimonio para las personas LGBT? ¿Cómo reflejan emociones y creencias de fe?
 
Lucas 20: 27-38 indica que Jesús no rehúye hacer temblar la concepciones convencionales y las prácticas matrimoniales. El "matrimonio" ha sido desde durante mucho tiempo una cuestión difícil y controvertida para la comunidad LGBT. ¿Deberíamos tener el derecho legal de casarnos? ¿Deberíamos desear el derecho legal de casarnos? Sea lo que sea lo que uno diga sobre matrimonio, nuestro texto de Lucas indica claramente que la institución del matrimonio ha tenido múltiples expresiones e interpretaciones dentro de las tradiciones cristiana y judía. El supuesto de los saduceos sobre el levirato [obligación de dar descendencia a la mujer de un hermano difunto], por ejemplo, era normativo en su tiempo y lugar, pero puede resultar bastante estrambótico, o incluso perverso, para personas de un tiempo y lugar diferente.
 
Quizá no necesitemos aferrarnos a una estructura de matrimonio o a una única forma de relación "divinamente sancionada", para ser fieles seguidores de Dios. De hecho, el Jesús de Lucas apunta la inestabilidad y la transitoriedad del matrimonio y, en contraste, a la constancia del amor de Dios por nosotros, que nunca muere (Lucas 20: 34-38). Casados o no, somos desafiados por este pasaje de Lucas a manifestar la presencia y el amor de Dios -y de este modo buscar la integridad- en todas nuestras relaciones.
 
Las personas LGBT deberíamos también recordar que no somos las únicas personas que han luchado y continúan luchando por el derecho al matrimonio. Otros -como los esclavos de África o los inmigrantes asiáticos [en USA] en el pasado, o inmigrantes indocumentados en el presente -tampoco pudieron ni pueden casarse. Recordar esto nos ayudará a aliarnos con otros grupos oprimidos a desafiar a "todas" las estructuras de opresión.
 
Desde tu propia perspectiva de fe, ¿cuáles son los vínculos posibles entre tu actitud hacia la igualdad del matrimonio para las personas LGBT y las cuestiones de justicia e igualdad para otros?
 
Una pregunta relacionada, pero difícil, es cómo discernimos la obra de Dios y cómo llevamos los cambios en nuestras propias vidas. ¿Cómo vemos los cambios temporales, en relación con Dios y su obra para transformar nuestro mundo "como Dios manda", al correr el tiempo desde el pasado hacia el futuro? El Salmo 145: 4 habla de la alabanza a las obras de Dios y sus acciones poderosas de generación en generación. No es fácil, sin embargo, mantener la fe en la resurrección tal como es descrita en Job 19: 23-27a en medio de todas las desintegraciones, degeneraciones y desolaciones de nuestras realidades contemporáneas. No es fácil tampoco honrar el pasado sin mirar atrás añorando "los buenos viejos tiempos", los días de "vieja gloria" (Hageo 2: 3), de la comunidad LGBT en los 70 antes de la aparición del SIDA, o los días de nuestra propia juventud. Tomados en su conjunto, los pasajes de nuestro leccionario nos desafían hoy a la delicada, pero necesaria, tarea de situarnos con firmeza en el presente, mientras actualizamos la fe del pasado, y proclamando en todo momento el misterio de que en el futuro veremos a Dios en nuestra carne (Job 19: 26).
 
Una respuesta no válida a esta experiencia de tiempos cambiantes, especialmente cuando uno está victimizado u oprimido, puede extraerse de Hageo 1: 15b-2: 9. Vemos aquí una inversión en la que los oprimidos repiten la misma ideología imperialista que se usó para oprimirlos a ellos. Aquí somos testigos del deseo y de la práctica de construir, para uno mismo y para el propio grupo, una casa que no sólo sea "mayor que la anterior", sino que también esté llena del "tesoro de las naciones" (Hageo 2: 6-9). A pesar de, o quizá especialmente gracias a, que Hageo escribió para reconstruir el Templo y así recuperarse del trastorno del exilio, el texto de Hageo muestra la línea tan fina más allá de la cual la justicia redistributiva puede convertirse, realmente, en una forma de saqueo imperialista. Los esfuerzos por reconstruir deben estar en guardia contra el sutil influjo de las políticas opresivas y su interiorización.
 
En medio de tanta pérdida y desconcierto, no debemos dejar que nuestro dolor nos haga estar ciegos ante el dolor de los demás y ante nuestros propios privilegios. Verse a uno mismo y al propio grupo como "excepcionales", y verse a uno mismo sólo como víctima y como la única víctima, no son sino dos caras de la misma moneda. Ambas serían como el "malvado" que se considera a sí mismo con prioridad sobre todos los demás en 2 Tesalonicenses 2: 3-4. Las personas LGBT no son inmunes a este peligro, especialmente si vemos la sexualidad como la única cuestión y no reconocemos la opresión en otros términos como la etnia y la economía.
 
Cuando experimentamos el cambio y buscamos la liberación en nuestras vidas, puede ser de ayuda recordar, como Job hace, que "mi Redentor vive" (Job 19: 25). Sin importar qué "antigua gloria" hayamos perdido (Hageo 2: 3) o cómo haya sido deshecha nuestra piel (Job 19: 26), Dios está con nosotros (Hageo 2: 4) con su amor constante (Salmo 17: 7 y 98 :3). Dios oye nuestro clamor (Salmo 17: 1, 6 y 145: 18-19). Realmente veremos a Dios en persona (Job 19: 26), de la misma manera como hemos visto a Dios aparecer en tantos lugares y momentos a lo largo del transcurso de nuestra vida.
 
¿Cómo te llama Dios a ti y a otros que han sido oprimidos, a responder y desafiar a quienes oprimen? ¿De qué manera continúas el ciclo de la opresión?
 
No deberíamos perder de vista cómo Jesús se relaciona con los saduceos en Lucas 20: 27-38 -incluso al aceptar una pregunta capciosa, exagerada e hipotética. Para aquellos de nosotros que se sienten "iluminados" y carecen de paciencia con aquellos que no parecen cambiar ni ir más allá de sus presupuestos religiosos sobre el "matrimonio", el ejemplo de Jesús puede servir como recordatorio de que debemos seguir afrontando sus cuestiones incluso cuando parezcan crípticas, ofensivas o de dudosa intención. Por supuesto, encarar las preguntas de los saduceos, no impide a Jesús desafiar sus premisas ni modificar los términos de la conversación. Después de todo, Jesús ignora el razonamiento inductivo de los saduceos y, en su lugar, señala poderosamente la validez de la resurrección. Jesús demuestra la importancia de no cortar prematuramente la comunicación con aquellos que aún no pueden o no quieren aceptar nuestro camino.
 
Oración inclusiva
 
Dios de amor constante y transformación liberadora,
junto con la sabiduría para aceptar el pasado y el coraje para trabajar por el futuro,
concédenos hoy compasión por quienes rechazan la transformación
y paciencia con aquellos que no están preparados para afrontar y asumir el cambio.
Desafíanos a desarrollar integridad en todas nuestras relaciones
hasta que tu presencia y tu amor puedan ser manifestados
atravesando las barreras del tiempo y de las diferencias.
Amén.