26.6.10

Yendo con audacia adonde otros nos han precedido

27 de junio de 2010
Domingo 13º de Tiempo Ordinario. Año C.



Nuestro camino de fe implica reclamar la memoria y los métodos de nuestros mentores, de aquellos que nos han precedido, quienes han demostrado que Dios es fiel incluso en las situaciones más difíciles.


En 2 Reyes 2, se nos muestra la profundidad de la amistad entre Elías y Eliseo. Especialmente para personas que tienen que crear una nueva familia, celebramos el modelo provisto por Eliseo y su "padre" Elías. La definición de familia se modifica en el amor que mostramos unos por otros en las familias que creamos.


Se nos recuerdan historias de nuestras comunidades, en el contexto de la lucha por la igualdad en el matrimonio: por ejemplo, la historia de una mujer a quien se le ha negado la posibilidad de estar presente en la muerte de su compañera por 35 años, porque ni su familia ni el hospital reconocen la integridad de su relación. Este texto apela a la conexión profunda y a la transferencia de espíritu a la hora de la muerte, y a qué sagrado puede ser ese momento. Luchamos más que por derechos legales; luchamos por la herencia espiritual.


El Salmo 77 nos recuerda que ante la experiencia real de no tener una respuesta de Dios, estamos invitados al poder del recuerdo. Conectando este texto con el de 2 Reyes, recordamos cómo una generación (Elías) separó las aguas y luego la siguiente generación (Eliseo) también lo hizo. Se nos anima a no tener miedo de las aguas que debemos cruzar. El caos de la propia vida desaparecerá en presencia de Dios. Celebramos el poder de un sentido de la historia, que nos recuerda lo que Dios ha hecho en quienes y a través de quienes nos han precedido. Las amistades transgeneracionales son muy importantes para el éxito real de nuestro movimiento.


¿Quiénes son las personas de fe LGTB que nos han precedido, las que han separado las aguas, de las que queremos aprender, cuyo manto estamos llamados a aceptar en beneficio de la próxima generación?


Gálatas 5: 1, 13-25 trae recuerdos, a la vez, de tesoros y de traumas. Pablo comienza (y termina) con esta maravillosa proclamación de la gracia. Sin embargo, tan pronto como muchos escuchan la palabra "carne" (verso 16), caen en una teología legalista y punitiva. Hay que recordar que "carne" era la forma abreviada usada por Pablo para referirse al ánimo más bajo y carnal -una vida conducida por el temor en vez de por el amor. Gálatas 5: 14 nos recuerda claramente que el cumplimiento de la ley es amar a tu prójimo como a ti mismo. Cuando todo lo demás se sostiene en este punto, lo escuchamos con más responsabilidad tanto para nosotros como para los demás. No es libertad para seguir todo apetito sexual o para perder los estribos ante toda ofensa, o para ser controlados por la bebida o las drogas. Eso no significa que debamos ignorar toda ofensa o negar nuestra sexualidad o no tomar jamás una copa. Las personas encarnadas libres entablan un diálogo en profundidad con sus cuerpos al relacionarse con otros cuerpos, con el Dios que se ha encarnado en Cristo.


¿Cuál ha sido tu experiencia al pasar de una teología punitiva donde Dios apunta con un rayo para fulminar a las personas, a una teología que nos enseña a tomar decisiones responsables, gobernadas por el Espíritu de Dios dentro de nosotros?


Siguiendo audazmente a Jesús, escuchamos cómo Lucas 9: 51-62 nos llama a responder de forma distinta a aquellos que no están de acuerdo con nosotros o que no predican el Evangelio de la forma en que pensamos deberían hacerlo. ¿Qué sucedería si la comunidad LGTB y nuestros amigos estuviésemos así de motivados para "salvar" a aquellos que nos persiguen? Aquellos que usan la fe cristiana para condenar a otros están aún más necesitados de "ser salvados" del infierno que ellos crean por sí mismos.


Seguir audazmente a Jesús también puede significar finalmente, completamente, salir del armario tanto en la fe como en nuestras vidas sexuales y relacionales. En Lucas 9: 57-62 imaginamos escuchar las razones para no hacerlo: "¿Qué va a pensar mi familia?", "Después de que muera mi padre, entonces podré del armario". Estas razones se hacen eco de la respuesta de muchos para seguir a Jesús: "Señor, déjame primero ir y..." (Lucas 9: 60) ¡Cuántos pastores y líderes de iglesia gays dentro del armario, insisten de forma parecida en que ellos saldrán una vez que se retiren! Muchas razones nos impiden a nosotros y a nuestros amigos responder a la llamada que Dios nos hace, caminar en integridad, ser todo para lo que hemos sido creados.


¿Qué nos impide seguir la llamada radical de Cristo a la integridad personal y eclesial?


Oración inclusiva


Traemos a la mente nuestros actos, Oh Dios,
y las acciones de fe de los que nos han precedido.
Llénanos de coraje
para mantener profundas amistades,
para perdonar a los que nos condenan,
para asumir la libertad con responsabilidad,
para caminar audazmente con integridad en los cuerpos que nos has dado.
En el nombre del Encarnado, Jesús, el Cristo.
Amén.

19.6.10

Buscando a Dios en todos los sitios equivocados

20 de junio de 2010
Domingo 12º de Tiempo Ordinario. Año C.


Con frecuencia esperamos encontrar a Dios en una muestra dramática de poder o, más sutilmente, en lo que creemos que es la correcta definición de “igualdad”. Dios siempre nos está sorprendiendo, manifestándose de las formas menos esperadas.


El texto de la carta de Pablo a las iglesias de Galacia ha sido uno de los más ampliamente usados en la discusión de la inclusividad en la vida de la iglesia cristiana. Muchos estudiosos piensan que Gálatas 3: 23-29 es parte de un ritual bautismal de la iglesia temprana que Pablo cita. Las interpretaciones de este ritual varían. Para algunos, describe la igualdad mediante la disolución de las divisiones del género humano que Dios realizará en un futuro lejano. Para otros, describe un objetivo hacia el que todos los cristianos bautizados deben trabajar en el presente.


En la promesa de una igualdad radical en este pasaje de Gálatas, resuenan muchos grupos de personas que han sido marginadas a causa de su etnia, cultura, estatus social o identidad de género. Las personas LGTB resuenan en este pasaje, reclamando que la disolución de la noción binaria de “masculino” y “femenino” afirma el amor por todas las personas, sin importar su orientación sexual ni su identidad de género. La participación en el Reino de Dios no se basa en ninguna de estas cosas.


A la vez que este pasaje de Gálatas a alentado a muchos por las razones anteriores, es también importante leerlo e interpretarlo con “recelo hermenéutico” –preguntando las cuestiones difíciles del texto. La inclusividad radical no debe tener como resultado la invisibilidad radical. Cuando los cristianos bautizados luchamos por la igualdad de todas las personas en respuesta al evangelio de Jesucristo, debemos reconocer las “identidades particulares” de todos los hijos e hijas de Dios. Estar bautizado dentro del cuerpo de Cristo no significa que seamos un pueblo homogéneo. En nuestro esfuerzo por la igualdad, debemos ver el rostro de Dios en personas diferentes, de formas distintas.


¿Cómo encarna tu congregación la diversidad? ¿Cómo alientan tus lugares de encuentro una cultura de la unidad? ¿Cómo cultivas dentro de tu congregación una experiencia de los muchos rostros, voces y expresiones de Dios?


Todos los salmos de esta semana –Salmo 42-43; 22: 19-28- tratan la cuestión de la cercanía y la presencia de Dios. El Salmo 42-43 pregunta, “¿Dónde está tu Dios?”, mientras que el Salmo 22: 19 solicita: “¡Oh Dios, no te alejes!”. Nuestros textos de 1 Reyes 19: 1-4, (5-7), 8-15a e Isaías 65: 1-9, contestan estas cuestiones esencialmente de la misma forma. Dios no se manifiesta de la forma que nosotros esperamos o incluso demandamos. En su lugar, Dios está dispuesto a ser encontrado por aquellos que simplemente preguntan: “¿Dónde estás?”, y están abiertos a las maneras en que Dios responderá a esa pregunta.


La historia del endemoniado de Gerasa en Lucas 8: 26-39 atestigua que Dios se manifiesta en acciones de sanación. La respuesta de la gente de la ciudad a la restauración que Jesús realiza en el hombre, indica que, a veces, la presencia transformadora de Dios nos puede incomodar. En todos esto textos, somos invitados a buscar y experimentar la presencia de Dios no en la igualdad, sino en la diversidad; no en las grandes demostraciones de poder, sino en la búsqueda sincera; no es las acciones que nos fijan en nuestras zonas confortables, sino en acciones de transformación.


¿Cómo podría tu congregación responder a la cuestión de “dónde está Dios”? ¿Cómo muestra tu congregación sus experiencias de Dios? ¿Cuál es la experiencia más radical de Dios que ha tenido tu congregación?


Oración inclusiva


Gran Espíritu,
que conozcamos cómo eres de verdad
en toda tu maravilla y tu misterio.
Que seamos transformados por tu inmensidad.
Amén.

10.6.10

Poder real

13 de junio 
Domingo 11º de Tiempo Ordinario. Año C.


Cuando los marginados ejercen su poder, frecuentemente son primero sexualizados, luego demonizados. Jesús enseñó que el poder real se puede encontrar en actos radicales de inclusión y hospitalidad.


Los textos para esta semana están llenos de nombres e historias de mujeres en la Biblia: Jezabel en el texto de Reyes, Betsabé (implícita) en el texto de Samuel, la mujer sin nombre que riega los pies de Jesús con sus lágrimas -igual que María Magdalena, Juana , mujer de Chuza, intendente de Herodes y Susana- en el texto de Lucas. Estas historias nos invitan a fijarnos en las dinámicas de poder en el relato bíblico y en nuestras comunidades.


En 1 Reyes 21: 1-10, (11-14), 15-21, Jezabel y Acab abusan de su poder real, que tiene  como resultado la muerte inocente de Nabot, y en 2 Samuel 11: 26-12: 10, 13-15, David se ve confrontado por el profeta Natán a causa de su abuso de poder real, que tiene como resultado la muerte inocente de Urías, el marido de Betsabé. De todos los personajes en estas historias, es Jezabel la más vilipendiada por el relato bíblico y por la interpretación posteriores. En la cultura occidental, el nombre "Jezabel" denota "mujer malvada". Esta maldad ha sido sexualizada, pero en el relato bíblico mismo, el abuso de poder de Jezabel no está conectado con su sexualidad, sino con su celo religioso y su ambición política. En verdad en 2 Reyes 9 ella "pinta sus ojos y adorna su cabeza" para enfrentarse a sus enemigos, pero esto es un signo de su poder real y no de seducción sexual.


Aunque las acciones de Jezabel (y de Acab) eran un claro signo de abuso de poder político, debe advertirse la manera como la maldad ha sido frecuentemente sexualizada -y particularmente el relación con mujeres; personas LGTB; y gente de color- cuando trabajamos con estos textos. Frecuentemente, cuando personas marginadas ejercen su poder de forma apropiada, son demonizados sexualmente por aquellos cuya posición de poder superior se ve amenazada.


¿Quién tiene el poder dentro de tu congregación -formal e informalmente? ¿Cómo se ofrece ese poder? ¿Cómo es la relación de tu congregación con el poder?


En Lucas 7: 36-8: 3, la mujer anónima que riega los pies de Jesús con sus lágrimas es demonizada sexualmente. Es llamada "mujer de la ciudad" (queriendo decir prostituta), una "pecadora". Elizabeth Schussler Fiorenza señala que la mayoría de las prostitutas en las ciudades del mundo neotestamentario estaban empobrecidas y se veían forzadas a este medio de vida como consecuencia de su estatus marginal en una sociedad patriarcal. Ella afirma que "todas las categorías de pecadores eran, en un sentido u otro, personas marginadas que eran mal pagadas y frecuente abusadas" (In Memory of Her: A Feminist Theological Reconstruction of Christian Origins, 128).


Sin embargo, esta "mujer de la ciudad" es la que ofrece una hospitalidad radical a Jesús en el relato -¡y ni siquiera es su casa! Ella irrumpe en la cena porque cree que tiene un lugar a la mesa. Su acción autorizada, encarnada, pone nervioso al anfitrión. Simón, una caricatura de religiosidad respetable, es eclipsado por esta mujer, "una pecadora" cuyo nombre ni siquiera conocemos.


Historias como esta del evangelio de Lucas tienen resonancia para las personas LGTB en el mes de junio, cuando muchos se reúnen para las celebraciones del orgullo. Estas celebraciones tienen sus raíces históricas en la llamada Revuelta de Stonewall. El 28 de junio de 1969, drag queens, "mujeres de la ciudad", y la mayoría gente de color, resistieron el arresto y la continua hostilidad de la policía de Nueva York en Stonewall Inn, en Greenwich Village.


En esta carta a las iglesias en Galacia, Pablo refuta a quienes ha llegado predicando un evangelio distinto. Un evangelio que afirma que hay comportamientos obligatorios asociados a convertirse en cristianos, por ejemplo la circuncisión de los gentiles conversos. En Gálatas 2: 15-21, Pablo proclama que tanto judíos como gentiles han sido justificados por la gracia de Dios en Jesucristo. En estos días siguientes a Pentecostés, el Espíritu continúa llamando a la iglesia a una radical inclusión y hospitalidad que transciende cualquier noción de comportamiento obligatorio (como la heterosexualidad o el celibato) que condicione el amor y la gracia de Dios.


Con el salmista decimos: "Guíame, oh Dios, en tu justicia... endereza delante de mí tu camino" (Salmo 5: 8). Y escuchamos la voz del Señor: "Te haré entender y te enseñaré el camino en que debes andar" (Salmo 32: 8).


¿De qué forma lucha tu congregación por la inclusión? ¿Cómo relaciona tu congregación la inclusión con la hospitalidad? ¿Cuáles son los usos de tu congregación sobre la Eucaristía, Cena del Señor o Santa Comunión? ¿A quién se invita a la mesa? ¿Usa tu congregación un lenguaje inclusivo para Dios y las personas?


Oración inclusiva


Oh Sagrado Poder,
da poder a todos los que carecen de poder
y están dominados por las fuerzas que se elevan
para tomar el control del universo
tomando el control sobre nosotros,
danos los medios para cambiar nuestro estatus
y perdónanos nuestras inclinaciones triunfalistas,
porque sabemos que Tuyos son el poder y la gloria por siempre.
Amén.


5.6.10

El poder de nuestro contacto

6 de junio 
Domingo 10º de Tiempo Ordinario. Año C.


El contacto por encima de las barreras de la diferencia y los malentendidos, mediante actos de compasión, revela la gloria de Dios en medio de nosotros.


Las viudas aparecen de un modo prominente en los pasajes para este domingo. En el antiguo Israel la valía de una mujer se media según su capacidad procreativa. Era valorada como virgen soltera en la casa de su padre, o como esposa productora de hijos en la casa de su marido. Por eso las viudas eran consideradas personas sin valor por los estándares patriarcales de Israel y frecuentemente se encontraban en los márgenes de la sociedad. La única manera como una viuda podía tener valor era si esta tenía hijos, un continuo refuerzo del sistema patriarcal que valoraba a la mujer en función del hombre que la definía.


A causa de su estatus marginal, se crearon leyes especiales en Israel para cuidar y proteger a las viudas que eran pobres. Estas leyes fueron, sin embargo, frecuentemente olvidadas, como se evidencia en las acusaciones de profetas como Amós (2: 6-7).


En 1 Reyes 17: 8-24 la historia del encuentro de Elías con la viuda de Sarepta da comienzo a un ciclo de historias del profeta Elías que se encuentra desde 1 Reyes 17 hasta 2 Reyes 10. Elías acaba de anunciar al rey Acab que habrá una hambruna en el país. Dios provee comida para Elías por medio de los cuervos y, después, por medio de la viuda.


Cuando Elías se acerca a la viuda por algo de comida, inicialmente ella se la niega porque sus reservas de comida se habían acabado. Como sucede con frecuencia, son los pobres los primeros afectados por los desastres naturales como el hambre (o como fue el caso de Nueva Orleans con el huracán Katrina). Elías exhorta a la viuda a que no tenga miedo y, por medio de su ofrecimiento de hospitalidad, sucede un milagro en forma de una tinaja de harina y una vasija de aceite que no se acaban.


¿Cómo se mide la valía de las personas LGTB en una sociedad heterosexista? ¿Cuándo se encuentran las personas LGTB en los márgenes de la sociedad, de la iglesia, como resultado de esas actitudes? ¿Qué actos concretos de hospitalidad podría llevar a cabo tu congregación hacia las personas LGTB y qué milagros podrían resultar?


Cuando la viuda escapa de un peligro -el hambre- se enfrenta con otro. Se enfrenta con la muerte de su hijo único. El profeta devuelve al niño a la vida por medio de su poderoso contacto y a causa de esta experiencia la mujer encuentra la palabra de Dios a través del profeta Elías.


De modo similar, Jesús se encuentra con la viuda de Naín en Lucas 7: 11-17. Las mujeres aparecen prominentemente en el evangelio de Lucas y las viudas aparecen en Lucas más que en ninguna otra parte del Nuevo Testamento. Frecuentemente, Lucas va a emparejar historias con personajes masculinos y femeninos, como en este caso la resurrección del hijo único de la viuda con la resurrección de la única hija de Jairo (8: 40-56). Como en la historia de 1 Reyes, es el contacto de Jesús el que devuelve al hijo a la vida. De igual modo, la gente responde a las acciones de Jesús de la misma forma como la viuda lo hace a las acciones de Elías: Dios se hace conocer en la acción, y Jesús y Elías son proclamados profetas de Dios.


La Torah, la enseñanza judía, prohíbe el contacto con los cuerpos muertos. En ambas historias, Jesús y Elías se arriesgan a incurrir en impureza ritual entrando en contacto con un cuerpo muerto. En ambas historias, Jesús y Elías tocan atravesando las barreras de pureza e impureza, de forma que la vida es restaurada. Con frecuencia, y especialmente con relación al SIDA, las personas LGTB son tenidas por "intocables"  por la comunidades que sienten miedo de la diferencia y que actúan desde el  falso presupuesto de que la homosexualidad y el cambio  de género son "enfermedades". Las historias de 1 Reyes y Lucas proveen ejemplos poderosos de contacto sanador basado en la compasión, no en la pureza.


¿Puedes identificar las maneras en las que tu congregación esta comprometida con un contacto sanador que transciende el prejuicio? ¿Qué sería para ti un "acto de compasión transgresor"?


Las historias de las viudas de Sarepta y de Naín, como las afirmaciones de Pablo en Gálatas 1: 11-24, enfatizan la importancia de la experiencia directa del poder salvador y restaurador de Dios en el camino personal de fe. Para Pablo, esto sucede a través de su experiencia directa de Jesús en el camino de Damasco (Hechos 9), a la que alude en Gálatas: "ni lo recibí [el Evangelio] ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo" (1: 12).


Las personas LGTB pueden encontrar aliento en estos pasajes para confiar en nuestras experiencias del poder salvador y restaurador de Dios. Estas experiencias se convierten en la fuente de nuestra autoridad cuando proclamamos y tocamos a otros a causa del Evangelio.


Los salmos asignados para este domingo subrayan los temas de la justicia para la viuda y el huérfano (Salmo 146), y la sanación (Salmo 30). El Salmo 146 es un himno que alaba a Dios que libera al prisionero, abre los ojos al ciego, levanta a los caídos, guarda al extranjero y sostiene al huérfano y a la viuda. El Salmo 30 es un himno de acción de gracias por la sanación de una enfermedad. La congregación es invitada a unirse a esta canción, dando gracias a Dios por escuchar el lamento del salmista y por responder con la sanación. Ambos salmos resaltan la importancia del testimonio público de actos concretos de liberación y sanación en forma de alabanza y acción de gracias.


¿Quiénes son "las viudas y los huérfanos" en tu comunidad? ¿Qué actos de liberación y sanación están sucediendo en tu congregación?


Oración inclusiva


Dios de todos y todas,
remueve nuestro Espíritu común
para que conozcamos la libertad y la plenitud
que llega cuando podemos verdaderamente
ver y tocar lo divino que hay dentro de cada uno.
Amén.