25.11.09

Problemas por todas partes. Dios, ¿estás ahí?

Domingo 1º de Adviento. Año C.

El Adviento es la preparación de la iglesia para el nacimiento de Jesús. ¿Por qué empieza entonces el Adviento con una historia sobre el final?

Jeremías 33:14-16; Salmo 25:1-10; 1 Tesalonicenses 3:9-13; Lucas 21:25-26

Esta semana conversan Michael Joseph Brown y Shively T. J. Smith.

Lucas 21: 25-36 puede ser un texto difícil de entender, especialmente durante lo que se supone que es un tiempo de gozo. Nos preparamos para celebrar la venida de Jesús en Navidad, pero este pasaje apunta al final de una era. Jesús cuenta a sus discípulos que llegará el tiempo en que la gente desfallecerá “por todo lo que se les viene encima, pues hasta las fuerzas celestes se estremecerán” (Lucas 21: 26). El giro interesante es que aunque este parecería ser un texto pesimista, en realidad es lo contrario. Este periodo de tiempo caótico, cuando poblaciones enteras serán confundidas “a causa del bramido del mar y el ímpetu de su oleaje” (Lucas 21: 25), es justo el tiempo de los dolores de parto de una nueva era de justicia (Lucas 21: 25).

17.11.09

El reino de la justicia y del amor de Dios

22 de noviembre
Domingo 34º de Tiempo Ordinario. Año B.

Daniel 7: 9-10 sitúa ante nosotros la imagen de Dios como "el Anciano". Con esa imagen en nuestros corazones y nuestras mentes, podemos entrever muchos aspectos de Dios que iluminan esa imagen. Estos podrían incluir: una sabia persona mayor con una manera amable, pero firme, de enseñar sobre la vida; una abuela amorosa con una amplia falda con pliegues, que proporciona lugares seguros donde esconderse y acurrucarse; o un anciano tallando en un trozo de madera un complicado diseño, disipando cualquier atisbo de pereza que pueda ser confundido con la serenidad. Sin embargo, todos esos aspectos del Anciano parecen desaparecer cuando nos encontramos con el árbitro de justicia de Daniel, sentado en su gran trono y servido por la multitud. El cambio de imagen necesita ser estudiado por cómo ha sido usado, tanto para juzgar implacablemente a los demás, como para proclamar la justicia y la liberación de Dios. En 2 Samuel 23: 1-7 y en el Salmo 132, podemos también estudiar cómo la justicia y el pacto de Dios pueden o no extenderse mediante el poder político, como el del reino de David.

En el libro de Daniel, el pueblo hebreo bajo la persecución de Antíoco Epifanes (167-164 a. C.) necesitaba esperanza. Asimismo, la majestad real y la fuerza de Dios descritas en el Salmo 93 pueden confortarte si tu lugar en la vida te deja a merced de aquellos que están en el poder. Cuando el pueblo de Dios es perseguido, éste busca un libertador fuerte. En momentos de persecución y discriminación, el pueblo LGBT ha anhelado una liberación como esta -una clara y fuerte victoria. El lenguaje de la visión de Daniel, asegura al pueblo de Dios que su justicia reina -es un señorío que no pasará. Dios actúa definitivamente.

¿De qué manera la imagen de Dios como libertador, conquistador y gobernante es una buena noticia para ti o para tu congregación? ¿Qué otras imágenes se necesitan para completar ésta?

Apocalipsis 1: 4b-8 también puede llevarnos a una esperanza infalible. Si sólo pudiéramos comprender lo que Jesús estaba tratando de decirnos y vivirlo, estaríamos finalmente cooperando con el reino de justicia y paz de Dios. En el Apocalipsis, el paraíso no está perdido para siempre ni es sólo alcanzable después de que muramos. "Todo ojo lo verá" (versículo 7) implica que todos nosotros veremos la encarnación del amor mismo en Jesús y no tendremos ya que ver "por espejo, oscuramente" (1Corintios 13: 12). Nuestro propio sentido de la justicia puede esperar que los injustos y los violentos giman con gran dolor, por lo que han hecho a la creación de Dios. Sin embargo, la auténtica esperanza y la mayor convicción es que Dios es, verdaderamente, el principio y el final de todo -del lenguaje, del pensamiento, de la imaginación, de la vida- y todo eso está más allá de nuestro conocimiento y comprensión.

"Quiero que Dios sea el Alfa y el Omega, el principio y el fin. No quiero que aquellos que oprimen y discriminan tengan la última palabra que decir a las personas LGBT. No quiero que Dios extermine al opresor, sino más bien que cumpla su promesa de habitar entre nosotros y enjugar toda lágrima. No habrá más muerte, ni llanto ni dolor (Apocalipsis 21:4)."
Sidney D. Fowler


¿Qué diferencia hay en que uno viva creyendo confiadamente que Dios es "el Alfa y el Omega", el principio y el fin?

En Juan 18: 33-37, el interrogatorio manipulador que Pilato, el prefecto romano, hace a Jesús no se sostiene ante la réplica de Jesús y la claridad con que llama a las cosas por su nombre. Jesús señala un reino que juzga el poder de Pilato como meramente político. Cuando se le pregunta si él es rey, Jesús no responde sí o no, en lugar de eso señala la razón auténtica de su nacimiento, "para dar testimonio de la verdad" (versículo 37). El poder no reside en la posición, sino en cómo Jesús dice la verdad al poder. Las personas LGBT y la iglesia, juntas, están llamadas a seguir la guía de Jesús. Decimos la verdad en el mundo que nos rodea, declarando algunas veces "sí", algunas veces "no", fundados en el reino de justicia y amor de Dios.

A lo largo del Evangelio de Juan, Jesús contesta preguntas con preguntas, y habla con una profundidad que frustra a aquellos con los que entabla disputas. Hoy, parece haber ocasiones en las que los debates entre los grupos LGBT y quienes combaten contra ellos son frustrantes de una manera similar. Estudiando este pasaje, April Baker refleja su experiencia con esta clase de debates: "Hablo muy bien a un cristiano conservador. Es el lenguaje de mi infancia y ciertamente de mi cultura como sureña. Así que cuando converso con gente usando su vocabulario, pero expreso un mensaje distinto del que ellos han escuchado antes, son comunes las miradas de perplejidad. ‘Pero qué hay de...', ‘Pero la Biblia dice...', ‘Pero cómo puede usted...' se convierten en respuestas, no diferentes del intento de Pilato de hablar con Jesús. Bien llevado, esto puede ser un buena forma de indicar otra manera de ser o de pensar. Por otra parte, este método puede ser también usado para menospreciar a los otros, o intentar avergonzarlos o pillarlos en su ignorancia. La verdad y la gracia deben estar indisolublemente ligadas en este tipo de debates".

¿Cuándo has sentido la frustración de comunicar quién eres a alguien que no comprende? ¿Cómo puedes permanecer fiel a través de estos encuentros?


Oración inclusiva

Poderoso Dios,
cuando nos encontramos más vulnerables
ayúdanos a descansar nuestra esperanza en ti.
Recuérdanos que la fuerza
puede ser usada para hacer daño o para amar,
y que cuando tú eres la fuente de nuestra fuerza
ningún poder dañino puede vencerla.
Haznos más amables,
pero no permitas que dejemos de luchar
por la liberación y el establecimiento de la justicia
en tu reino de rectitud.
Amén.

11.11.09

Ana y su canción

15 de noviembre
Domingo 33º de Tiempo Ordinario. Año B.

¿Qué pasa cuando entras en el mundo de Ana y escuchas su canción? Dios nos libera y nos llama para hacer justicia.

1 Samuel 1: 4-10 y 1 Samuel 2: 1-10 se centran en Ana, una mujer que sufre infelicidad porque no tiene hijos. Al examinar la historia de Ana, se nos recuerda que, a pesar de la continuidad directa que algunos lectores desean hacer entre el mundo bíblico y las comunidades religiosas actuales, el antiguo Israel se caracterizaba por muchas prácticas relacionadas con el género y el parentesco que son bastante distintas de las actuales. Como muchos hombres en la Biblia hebrea (como Abraham, Jacob y David), el marido de Ana, Elcana, tiene más de una mujer. Su otra mujer se llama Penina.

¿Cómo interpretas la Escritura para nuestras vidas hoy? Cuando los cristianos discuten sobre el uso literal de la Biblia como fuente de ética cristiana, ¿cómo entiendes las numerosas referencias bíblicas, incluyendo 1 Samuel, que sugieren que las prácticas de poligamia son aceptables?

Penina ha dado a luz a hijos e hijas mientras que Ana no tiene ninguno. La importancia concedida a engendrar hijos en Israel, condujo sin duda a muchas mujeres a experimentar el fracaso en la concepción de hijos como una gran tragedia. De hecho, mientras Elcana intenta asegurar a Ana que su valía no depende de dar a luz hijos, la percepción que la propia Ana tiene de su situación ha sido tan extensamente modelada por el énfasis de Israel en el alumbramiento de hijos, que llora y es incapaz de comer o beber. Las expectativas sociales dominantes sobre el género y la familia, minan su felicidad y autoestima. Más aún, Penina acosa a Ana por lo que podría haber sido visto como el fracaso de Ana como mujer.

¿De qué manera las personas LGBT fracasan en conformarse a las expectativas dominantes sobre género y parentesco? ¿Cómo dicho fracaso amenaza la felicidad y autoestima propias, o conduce al acoso por parte de otros?

Dios pone fin a la infelicidad de Ana cuando ella da a luz a Samuel. Aunque su aflicción implica cuestiones de género, unidad familiar y familia, su canción de alabanza tiene un alcance más amplio. Su alegría la lleva a alabar al Dios que no sólo da hijos a las estériles, sino que además "levanta al pobre" y "alza al necesitado" (1 Samuel 2: 7-8). Ella no se preocupa sólo de su propia liberación, sino que habla también de la liberación de los demás. A este respecto, Ana ofrece un modelo a aquellos que hoy desean aliviar su infelicidad y situación de acoso. Igual que Ana, las personas LGBT experimentan algunas veces el dominio de la familia, el género y las cuestiones sexuales como una fuente de infelicidad y pueden apelar a la ayuda de Dios. Sin embargo, el ejemplo de Ana en la oración nos advierte a todos de nuestra excesiva preocupación en nuestra propia situación. Un deseo de justicia para nosotros, debería conducirnos a un deseo de justicia para los demás.

¿Cómo pueden las personas LGBT expresar hoy la misma preocupación por la justicia con los pobres y los humildes como Ana muestra en su oración?

Como las demás lecturas de hoy, la oración de Ana enfatiza la esperanza bíblica en que la intervención divina corregirá las injusticias de este mundo. Textos como la oración de Ana han ofrecido durante siglos esperanza y valor a aquellos que son conducidos por las creencias religiosas a luchar por la justicia y contra la opresión. Ellos dan sentido a las expectativas de futuras intervenciones de Dios, como la que encontramos en la lectura de Marcos 13: 1-8.

Sin embargo, muchos lectores se sienten incómodos con elementos de estos textos, tales como la distinción hecha a veces entre aquellos que están destinados a la vida eterna y aquellos que están destinados a la condenación eterna (como los que vemos, por ejemplo, en la lectura de Daniel 12: 1-3). Después de todo, la distinción entre aquellos que merecen la vida eterna y aquellos que merecen la condenación eterna, puede ser usada fácilmente para justificar el desdén por aquellos cuyas vidas no se conforman con las normas dominantes, incluidas las personas LGBT.

Leyendo dichos textos, es útil tener presente la buena noticia que se halla tanto en la canción de Ana como en la confesión cristiana de Hebreos 10. Porque a aquellos que están acosados y hundidos, Dios los levanta (1 Samuel 2: 6-8). En Hebreos 10, Cristo ha "ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados" (10: 12). El perdón es necesario para todos, a la vez que también está disponible para todos. Los pasajes cuestionan la tendencia de algunos a poner a ciertas clases de personas más allá de los límites del amor de Dios.


Oración inclusiva
Dios de Ana, recuerda de nuevo, hoy
a aquellos que están desesperados y acosados
por cuestiones sexuales y familiares.
Que cada uno de nosotros recuerde
que todos somos perdonados por ti
y que sigamos la exhortación
a estimularnos mutuamente
al amor y a las buenas obras (Hebreos 10: 24).
Amén.

3.11.09

El testimonio de la viuda

8 de noviembre
Domingo 32º de Tiempo Ordinario. Año B.


Desde los márgenes, viene un poderoso testimonio de gran fe. Observa y escucha a Dios en las vidas de aquellos que viven en diferentes expresiones de familia y parentesco.

Varios de los pasajes de esta semana tienen que ver con viudas. En el mundo antiguo, las viudas se encontraban fuera de las unidades familiares encabezadas por un varón. Su supervivencia y bienestar estaban, por consiguiente, a menudo en peligro. Incluso Jesús señala en Marcos 12: 38-44 que, aunque las circunstancias colocan a las viudas más allá de la familia predominante y de las estructuras sociales de su época, estas figuras marginales algunas veces representan mejores modelos para la vida de fe que los líderes religiosos más respetados. Por lo tanto, a las personas de fe actuales, especialmente a aquellas que también se encuentran fuera de las estructuras sociales y familiares tradicionales (incluyendo las personas LGBT), se les recuerda, a través de estos pasajes, que la integridad religiosa y la aprobación y la protección de Dios están disponibles para aquellos que se encuentran en los márgenes de las instituciones sociales y religiosas.

En la relación entre Rut y Noemí que encontramos en Rut 3: 1-5, 4: 13-17, vemos lo que hoy ha llegado a ser un modelo de relación comprometida. Sin maridos o hijos, Rut y Noemí vivieron una existencia precaria en el mundo patriarcal del Oriente Próximo. Como indica la lectura alternativa de 1 Reyes 17: 8-16, las viudas sin varones adultos en su unidad familiar son vulnerables hasta la pobreza y el hambre. Más aún, Rut era una moabita y no una israelita cuando viajó con Noemí a Israel. Los moabitas son aborrecidos en la Biblia, y las mujeres moabitas son vistas con suspicacia. A pesar de sus situaciones -familiares, de género y étnicas - marginales, Noemí y Rut dieron pasos audaces para asegurarse su propia supervivencia. En realidad, algunas de las acciones inducidas por Noemí y llevadas a cabo por Rut habrían sido consideradas escandalosas.

¿Por qué podrían las personas LGBT encontrar útil explorar personajes como Rut y Noemí?

Varios textos bíblicos hablan contra el matrimonio mixto entre varones israelitas y mujeres moabitas. Así que la unión entre Rut y Boaz podía haber sido juzgada impropia, por aquellos que adoptan una aproximación literal a las tradiciones bíblicas sobre el matrimonio. Más aún, las mujeres de la ciudad, en vez de sus padres, ponen un nombre al hijo de Boaz y Rut. Los textos también subrayan el amor entre Rut y Noemí, y atribuyen el hijo de Rut a Noemí, aunque Noemí no sea su pariente biológico. Además, en la Biblia la descendencia se traza normalmente a través de líneas masculinas. Mientras que otra de las lecturas de hoy, el Salmo 127, vincula la alegría del nacimiento de un hijo a los padres (varones) biológicos, Ruth 4: 13-17 vincula esa alegría a las mujeres, al parentesco no biológico y a la comunidad más amplia. El libro de Noemí parece redefinir las relaciones familiares reconocidas, juntando parejas que normalmente son mantenidas aparte, creando líneas de parentesco fuera de la biología. El libro atribuye a las mujeres funciones que están normalmente asociadas a los hombres, situando a la familia en un contexto comunal más amplio. Vinculando Rut no sólo con David sino también (en Mateo 1: 5) a Jesús, la Biblia indica que las configuraciones no tradicionales de familia y género están en el corazón de la Escritura.

¿De qué forma las personas LGBT están redefiniendo las relaciones familiares reconocidas?

Como en el tiempo de Noemí y Rut, así también hoy, algunas relaciones y configuraciones de unidades familiares son vistas con suspicacia. Mucha gente de fe está dudosa de aceptar o de aprender de las redefiniciones de familia que están teniendo lugar entre las personas LGBT. En realidad, muchos individuos en puestos de autoridad religiosa afirman que tales redefiniciones son incompatibles con la doctrina y la práctica cristianas. A pesar del hecho de que, como señala Hebreos 9, los cristianos confiesan que Dios en Cristo ha quitado de en medio el pecado, de una vez y para siempre (versículo 26), tales autoridades continúan identificando como pecadores a aquellos cuyas vidas no se ajustan a las prácticas predominantes de unidad familiar y de género.

Marcos 12: 38-44 señala, sin embargo, que los individuos en puestos de autoridad no son siempre modelos fiables de práctica cristiana. Jesús confronta a los escribas -autoridades religiosas masculinas a quienes normalmente se les reconocería honor y respeto- con una mujer que se encuentra en la situación marginada de viuda, como se encontraban Rut y Noemí. Tras señalar que los escribas frecuentemente explotan a las viudas mientras realizan largas oraciones, Jesús llama la atención sobre una viuda e indica que ella actúa más apropiadamente que los otros. Si los discípulos de Jesús son dirigidos hacia la viuda en vez de a los escribas como modelo de práctica, así también las comunidades de fe hoy pueden tener más que aprender de las personas LGBT que de esas autoridades religiosas que los hostigan.

¿Cuál es el lugar del poder y de la autoridad en tu comunidad de fe? ¿Con qué palabras podría Dios cuestionar a los que tienen el liderazgo mediante el testimonio fiel de los que están en los márgenes?


Oración inclusiva


Dios de Rut y Noemí,

Dios de las viudas y los forasteros,

enséñanos a todos a ser más abiertos hoy

a la verdad que nos traes

de lugares inesperados.

Amén.